Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de noviembre de 2025

Yo no hago vídeos

No me busques en Youtube porque yo no hago vídeos; lo mío es escribir y ya tengo más de 50 libros publicados en Amazon (tanto en edición digital como en edición impresa). Si te pica la curiosidad, sólo tienes que escribir “Vicente Fisac” en Amazon y te dirigirá a la página en donde tienes información de todos los libros que he escrito.
 
Es cierto que hace años abrí una página en Youtube, pero lo hice sólo por experimentar cosas nuevas. Compartí durante varios años algunos vídeos en esa plataforma digital y ahora ya los he eliminado. Sigo teniendo pues, página en Youtube, pero sin ningún contenido.
 
Por el contrario, seguiré escribiendo hasta que pase al otro lado… y estoy seguro que también allí seguiré escribiendo.

martes, 1 de abril de 2025

¡Tanto tiempo sin escribir!

Aunque parezca mentira viendo lo prolífico que estoy siendo como escritor desde hace varias décadas, hubo un tiempo (hace ya más de medio siglo) en que abandoné la poesía porque la prosa del trabajo diario me absorbía.
 
Pero un buen día desperté y ese poeta dormido volvió a la vida…
 
RESUMEN DE UN LAPSUS
 
Ocho años sin escribir
-¡se dice pronto!-
un solo poema, un solo párrafo.
 
Al cumplir los siete ya hice algo,
no quería ser menos que mi hermano.
Cuando llegué a los trece me animaron,
mi maestro me guió, me corrigió:
“Es tu camino, hazlo”.
Mi contacto a los quince, con un profesor poeta,
abrió a raudales mi mente fecunda
mejorando el cauce.
Adolescencia y juventud llenas de impulsos,
la emoción a flor de piel
y el papel, de soporte necesario
para recuperar, limpiar y devolver al mundo
el cuerpo herido en cien batallas.
Amores y amoríos, ilusión y desengaño,
cada mañana una vida,
cada tarde una aventura,
cada noche, latidos y sensaciones.
y en un ciclo sin fin,
alternándose todo,
con la inestabilidad diciéndote al oído:
¡Te mueves! ¡Estás vivo!
 
Cuando al fin encontré lo que buscaba
descansé,
y tras un año casado,
mi vida estabilizada,
la fuente inagotable de emociones se durmió.
 
Ahora, hibernados ocho años sin escribir
-¡quién lo diría!-
una sola frase, un verso solo,
bastó encontrar otro poeta
para traer el pasado
y convencerme a mí mismo
de que aún estoy viviendo,
de que aún puedo hacer algo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

viernes, 28 de marzo de 2025

¿Dónde se escribe un poema?

¿Te has preguntado alguna vez dónde se escribe un poema? Lo digo porque –sobre todo ahora- se nos ha olvidado escribir a mano y sólo utilizamos los teclados de los dispositivos electrónicos. Pero la “Poesía” es algo que va por otro lado, va a su aire, no sigue modas ni es borrego de un rebaño. 

La “Poesía” está en lo etéreo y sus vibraciones llegan al cerebro del poeta y este siente una especie de cosquilleo que le impulsa a coger un lápiz y una hoja de papel y transcribir allí “a impulso de sus venas” como alguna vez lo definí. 

La “Poesía” se escribe siempre a mano y sobre una hoja de papel.
 
AMIGO PAPEL
 
A ti te escribo papel,
en ti confío.
Nunca me fallas,
siempre estás aquí
dispuesto a ser mi amigo,
a resolver problemas,
a llevarme a la luz después de la tormenta.
 

A chance encounter will take him far away, on a thrilling adventure full of action and emotion that will change his life... but also the lives of everyone around him…
“Fleeing into silence”: https://a.co/d/7SUfVb3

jueves, 27 de marzo de 2025

Amanece a mi espalda

Y uno se puede preguntar: “Cómo es ese momento en que un poeta siente la llamada de la inspiración y se pone a escribir un poema?”. Pues eso lo dejé perfectamente reflejado en el primero de los poemas del libro “Resurrección”
(incluido en “Todo Poesía”, Vicente Fisac, Amazon, eBook y edición impresa), escrito en 1981 tras un largo paréntesis de no escribir ningún poema.
 
Estaba sentado en mi despacho. Los primeros rayos de sol se colaban por los amplios ventanales a mi espalda e iluminaban mi mesa de escritorio. Noté el calor de los rayos de sol en mi espalda y algo se despertó en mi interior. Cogí un lápiz (siempre me ha gustado escribir poesía con lápiz) e instintivamente, dejándome llevar, me puse a escribir. Y fue así como surgió aquél primer poema que abrió de nuevo la puerta de mi inspiración poética…
 
AMANECE A MI ESPALDA
 
El sol calienta mi espalda
en el naciente día que señala
una fecha, un nombre, una esperanza.
 
Sentado y frío, paralizado,
espero, sin apenas pensar,
que pase algo,
que llame alguien,
un impulso capaz de arrancarme del letargo.
 
La mano, aún helada,
se agarrota junto al lápiz,
y reposa quieta en el papel,
en blanco como la mente.
 
A impulsos, a latidos,
a veces la sangre me golpea;
sin poder reaccionar,
estatua pétrea,
me hago de rogar
en mi abúlica torpeza.
 
A través del cristal
los infrarrojos
se van almacenando prisioneros,
hasta elevar la temperatura exterior
por encima de mi ser interno.
 
Un iceberg hubiera dicho:
¡Basta ya! ¡Me deshago! ¡Me derrito!
Yo en cambio ni me inmuto,
pues tanto tiempo empolvado estuve
que mis nervios no conduces
las ideas al papel;
nada transmito.
 
El sol calienta mi espalda,
y lo noto (he sentido).
Había que empezar por algo,
incluso ínfimo,
y así catalizar la reacción,
la proyección exterior
de mi ser íntimo.
 

A chance encounter will take him far away, on a thrilling adventure full of action and emotion that will change his life... but also the lives of everyone around him…
“Fleeing into silence”: https://a.co/d/7SUfVb3

miércoles, 26 de marzo de 2025

Por eso escribo

Rememorando mi libro de poemas “Resurrección” (incluido en “Todo Poesía”, Vicente Fisac, Amazon, eBook y edición impresa) que escribí en el año 1981 y que supuso mi vuelta a escribir poesía después de un gran lapso de tiempo, tendría que decir que…
 
“Mi vuelta a escribir, a despertar y transmitir emociones, se ve inmersa en otro hecho. Comienzo a sentirme a disgusto en el trabajo: Quiero cambiar. Mi ánimo está dispuesto y la inestabilidad interior ha contribuido a ello. Sin embargo la razón, mi mente lógica, es fuerte y sabe buscar el cauce adecuado. Sin prisas pero sin dudas, totalmente decidido a hacerlo, elijo el camino y extiendo mi voz, mi deseo, a cuantos me rodean y pueden descubrirme pistas para un nuevo trabajo. Una nueva –agradable- sorpresa se introduce en esta escena de mi vida. Me creía solo, relativamente solo, y poco a poco me voy dando cuenta que son muchos los que me aprecian, son muchos los dispuestos a ayudarme, son muchos los que me llaman y me desean el triunfo como si también fuese un triunfo para ellos.
 
Así se va desarrollando mi camino de resurrección hacia otra vida, antigua y nueva. Voy recuperando los versos perdidos, la sensibilidad dormida, y comienzo un nuevo libro de poemas.
 
Busco trabajo para sentirme a gusto, profesionalmente realizado. Sé que es muy difícil, casi imposible, pero cuento de antemano con esta dificultad y voy mentalizado. Me abro a los demás, renuevo lazos de amistad que la maldita rutina tenía oxidados. Siento, busco trabajo, escribo, me comunico... es la resurrección de mi espíritu. Mi vida ha encontrado, ha redescubierto, su razón de ser, su fin último.
 
Mi vida es la lucha en el trabajo, la necesidad de conocer y de conocerme a fondo, el transmitir lo que soy y lo que siento a los demás, el amar a todos, el escuchar y tratar de ayudar. Y si el camino lo has empezado, lo continúas con tenacidad, no importa ya que Dios te jubile anticipadamente, te habrás marchado con el deber cumplido.
 
Por eso, porque esta vida es una eterna resurrección del espíritu sobre la materia en que se asienta, porque mi único camino de perfección está en mis versos, porque quiero estar en paz también conmigo mismo, por eso, por vosotros, por mí; por ello escribo”.
 

A chance encounter will take him far away, on a thrilling adventure full of action and emotion that will change his life... but also the lives of everyone around him…
“Fleeing into silence”: https://a.co/d/7SUfVb3

martes, 25 de marzo de 2025

El renacer de un poeta

Sigamos hablando del libro de poemas “Resurrección” (incluido en “Todo Poesía”, Vicente Fisac, Amazon, eBook y edición impresa) que escribí en el año 1981.
 
Este libro narra una historia, y esa historia comienza un día en que se produjo el milagro de volver a escribir. Sin embargo sucedieron muchas más cosas. Lo explicaré brevemente para que comprendáis bien de qué va este libro.
 
El caso fue que un día encontré una mujer, una mujer... poeta. Y hablamos, hablamos... y el diálogo fue despertando aquellas emociones sentidas en el pasado. Y me llenó de esperanza.
 
Una mañana estaba saliendo el sol a mi espalda y de repente sentí que algo, alguien, me tocaba. Cogí, con la mano aún fría, un lápiz y un papel y... comencé a escribir un poema; sí, eso estaba haciendo. ¡Después de ocho años! ¿Y qué sentí entonces? No sabría describirlo, sólo sé que me llovieron las palabras, las notaba empujarse unas a otras a través de las venas de mi brazo y al llegar a los dedos movían el lápiz y se iban dibujando. ¿Era yo o no lo era? Pero estaba escribiendo otra vez, estaba dictando un poema.
 
Al tiempo que todo esto sucedía volvía a ser receptivo. Un mecanismo extraño se había puesto en marcha y parecía no querer detenerse... y yo me esforzaba porque no se detuviese; estaba entusiasmado, disfrutaba.
 
Aquello fue el renacer de un poeta, una resurrección poética y literaria. Y todo ello, aquella historia, se fue narrando a través de los poemas de aquél libro.
 

A chance encounter will take him far away, on a thrilling adventure full of action and emotion that will change his life... but also the lives of everyone around him…
“Fleeing into silence”: https://a.co/d/7SUfVb3

jueves, 6 de marzo de 2025

Escribir es respirar

¿Qué vas a hacer sino escribir? Si eres escritor no puedes hacer otra cosa que escribir, igual que si eres un ser vivo no puedes hacer otra cosa que respirar. Para un escritor, escribir es respirar, es algo tan imprescindible para su vida como el respirar lo es para su cuerpo. Habrá momentos y momentos, unos en los que te sientas dichoso, con ganas de reflejar tu alegría, otros con ganas de compartir tus conocimientos, otros con la desesperanza rebosando por tus poros… Pero todo son momentos de tu vida, de esa vida que no puede dejar de escribir por la sencilla razón de que está viva y el escribir es la única razón de su existencia…
 
TAMBIÉN ESCRIBO
 
Cuando me encuentro apagado,
desconectado del ritmo normal de vida,
cuando me encuentro hundido...
también escribo.
 
Posiblemente es el instante donde adquiere
mayor valor un medio como este,
donde recoger lo que se vierte
y proyectarlo hasta dejarte limpio,
convaleciente.
 
Después vendrá la reconstrucción,
comiendo el tiempo,
alimentándose de sueño,
aferrándose al olvido.
En estos momentos tristes...
también escribo.
 

A chance encounter will take him far away, on a thrilling adventure full of action and emotion that will change his life... but also the lives of everyone around him…
“Fleeing into silence”: https://a.co/d/7SUfVb3

miércoles, 26 de febrero de 2025

Escribir es...

¿Escribir? ¡Pues claro que hay que escribir! Al desánimo hay que hacerle frente…
 
II
 
“¿Escribir? ¿Para qué? ¿Para quién?
¿Para ti o para mí?”, me has dicho.
Y yo deseo responderte
con los más sinceros suspiros
que nacen de mi alma.
 
Escribir para los dos.
Escribir es conocerse.
Escribir es sentir algo
que nos aleja y nos une
al pasado
en las miradas que hacemos
adelante.
Escribir es descargar la mente
de las pequeñas angustias
que esta vida nos ofrece.
La letra retiene para siempre
esos anhelos que un día
estuvieron con nosotros.
¡Escribe! La vida podrá
borrar lo que fuimos,
lo que hacemos y sentimos,
pero las letras guardarán
en la memoria algo hermoso
y que ya nunca
podrán borrar.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

jueves, 20 de febrero de 2025

Escribir. ¿Escribir? ¡Escribir!

Para un poeta el escribir es una necesidad vital, es algo tan inherente a él como lo es el respirar. No se puede concebir un poeta que no sienta la necesidad de trasladar a un papel sus emociones, sus sentimientos, sus sueños, sus deseos, la forma en que ve e interpreta la realidad de cuanto le rodea. Y sin embargo, tal como le sucedió un buen día a Marisa, se pregunta que por qué lo hace, que “¿por qué sigo escribiendo?”. Y lo que son las paradojas de este mundo: Para plantearse esta pregunta no encuentra otro camino que… seguir escribiendo.
 
IX
 
¿Escribir? ¿Para qué? ¿Para quién?
¿Para ti? ¿O para mi?
Escribir es no llegar al fin.
Por eso, porque muero apenas nacida,
amor, no escribo.
La letra es un fin inconsciente,
es partir, es dolor de decir adiós.
¿Escribir?
Es torturar la mente,
es acabar cuando se empieza,
es el morir.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

sábado, 23 de noviembre de 2024

Cómo escribir un sueño

Recordemos una vez más el primer paso para recordar un sueño: Al despertar, y sin movernos en la cama, sin cambiar de postura, tratar de recordar cuanto podamos de ese sueño. Una vez fijado en nuestra memoria, levantarnos y dirigirnos inmediatamente a escribirlo.
 
No se trata de escribir una novela, ni siquiera un relato corto. El objetivo es escribir las líneas generales del sueño, es decir, su argumento. Ya de entrada, al hacerlo, nos daremos cuenta que vamos recordando más detalles del mismo. Después procederemos a escribir los acontecimientos más importante sucedidos ene se sueño, las imágenes o escenas que más nos hayan llamado la atención, lo que hayamos sentido en aquellos momentos.
 
Después de eso, ya podemos lavarnos, vestirnos, desayunar y hacer nuestra vida normal. Más adelante, en el transcurso de ese mismo día y cuando tengamos unos momentos de tranquilidad, conviene poner –junto a esas líneas manuscritas- la fecha. Y si podemos, lo ideal es dedicar unos minutos a leer de nuevo aquellas notas, reflexionar sobre ellas y escribir como un anexo a ese capítulo de nuestra diario tan especial, unos comentarios con lo que nos haya venido a la mente, tratando siempre de extraer del sueño las enseñanzas que nos puedan ser útiles.
 
De igual forma, en ese mismo día o días más tarde, podremos igualmente leer de nuevo aquellas notas inconexas y meditar sobre ellas. La reflexión y meditación es algo que viene muy bien a nuestra salud mental, aparte de ayudarnos a conocernos mejor a nosotros mismos.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

jueves, 21 de noviembre de 2024

Diario de los sueños

Hay quien se aficiona tanto a eso de descubrir el significado de sus sueños que incluso lleva un diario en donde cada mañana, al levantarse, lo primero que hace es transcribir todo lo que recuerde de los sueños de esa noche. Pero no se quedan ahí sino que van conservando todos esos escritos cual si de un “Diario” se tratase. Y hay quien dice que eso tiene un gran valor porque exige un nivel de atención superior al de un simple recuerdo mental y ese esfuerzo de recordar se traduce en un aumento de la memoria.
 
Dicen también que cuando vuelves a leer ese “Diario de los sueños” al cabo de un tiempo, puedes apreciar cómo ha sido tu progreso interior e incluso cómo has ido madurando espiritualmente.
 
Pero ¿cómo debe hacerse ese “Diario”? Lo primero que hay que decir es que no es necesario escribir todos los sueños sino sólo aquellos que merezcan la pena y eso se detecta muy fácilmente: dependerá de la emoción que hayan despertado en ti. Todos aquellos sueños que te hayan impactado emocionalmente merecen la pena ser escritos y analizados.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

miércoles, 18 de septiembre de 2024

Ojalá tú también puedas hacer lo que te dé la gana

Durante las últimas semanas he venido publicando en este blog una serie de mini resúmenes sobre la Literatura Española, quizás demasiado breves, y es posible que no le hayan interesado a nadie. Y entonces ¿por qué los he publicado? Pues sencillamente porque me ha dado la gana.
 
Resulta que los tenía de unos resúmenes de cuando estudiaba Literatura, me hizo gracia verlos y decidí colgarlos aquí. Y aún tengo más, pero no temas que, de momento, paro aquí y seguiré escribiendo otras cosas.
 
Eso es lo bueno, que no tengo que rendir cuentan a nadie ni obtengo beneficio alguno por lo que escribo; lo hago sólo por placer, es decir, porque me das la gana. Y en realidad con lo que más disfruto –tanto como con escribir- es con sorprender al lector.
 
Estoy seguro, pues, que esos resúmenes te habrán sorprendido porque no encajaban con la temática de este blog, “Palabreas inefables”. Pues de eso se trata, de “palabras inefables”, es decir, de no poder explicar con palabras cómo y por qué sorprendo al lector con las cosas que escribo.
 
Pero voy a seguir… escribiendo… y sorprendiendo.
 

Una novela que nos traslada a la Grecia clásica durante la celebración de uno de los primeros Juegos Olímpicos…
“La Olimpiada”: https://amzn.eu/d/8s4Aby4

lunes, 11 de diciembre de 2023

Sin sentido del humor no vale la pena vivir

El humor siempre ha estado presente en todos mis escritos; y así ha sido desde el principio. En aquella primera “novela” había párrafos como este: “Un día le mandaron que fuera a por 50 kg. de hígado de pato, y el muy tozudo fue y le dijo: ‘Capitán, aquí tiene 50 patos de un kilo; que les saque el hígado el cocinero’. Esa respuesta le costó un buen castigo: ‘Yo te pondré de pinche del cocinero’, le dijo el capitán”. Y según se cuenta más adelante en esta novela “Federico Barbarroja se fue corriendo como un rayo y al rato dijo: ¡Capitán, que venga una ambulancia, fíjese, ya tengo un bote lleno de sangre! ¿Pero qué ocurre? ¿A qué vienen esos gritos, y la sangre de quién es? Del cocinero, usted me dijo que pinche al cocinero ¿verdad? Pues eso hice”. Por cierto, no sólo la redacción de estos párrafos, sino también los signos gramaticales (comillas, guiones, interjecciones, interrogaciones...) los he trascrito aquí tal y como los escribí de niño en aquél pequeño cuaderno que aún conservo.
 
A esa edad aún no sabía quién era Gila ni se habían hecho famosos Tip y Coll, sin embargo el humor absurdo ya formaba parte de mí tal como se aprecia en párrafos como estos: “Lo cual le costó cinco días de calabozo comiendo solamente pan, cabezas de pato y agua”; o este otro: “Vio venir al capitán en un patinete y llevaba una bolsa llena de caramelos y otra de granadas”.
 
Cuando a la edad de nueve años llegué a Madrid empezó la parte más difícil: los estudios. No me gustaba nada estudiar, sólo quería jugar, imaginar cosas... En las clases procuraba estar atento a las explicaciones del profesor porque sabía que cuanto más retuviese de esas explicaciones (de las que no podía escapar) menos tiempo sería necesario después para aprenderme las lecciones y por consiguiente más tiempo libre tendría para mis juegos. También, por esa misma razón, se me hacía muy cuesta arriba “hacer los deberes” mientras que disfrutaba cuando lo que mandaba el profesor era “un trabajo”, es decir, algo donde yo tuviese que aportar mi imaginación, mi creatividad, mi iniciativa...
 

En la vida como el deporte, lo mejor es la sonrisa…
“El mejor deporte es la sonrisa”: https://amzn.to/3to4J0w

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Balance de una vida

Haciendo un balance de mi trayectoria profesional, puedo sentirme enormemente satisfecho de haber trabajado en lo que más me gustaba y encima haber cobrado un buen sueldo, haber viajado por toda Europa, haber formado parte de equipos de comunicadores nacionales e internacionales y haber intercambiado con ellos ideas y experiencias.
 
Si me hubiese quedado con la idea fija de vivir de la poesía, me habría muerto de hambre. Si me hubiera empeñado en ser escritor buscando alguna editorial que me publicase, me hubiera desesperado y seguramente –porque a la extrema dificultad de esta tarea se añade una inestimable cantidad de suerte- no hubiera alcanzado el éxito que deseaba. Sin embargo, la Publicidad primero, y el Periodismo después, me permitieron disfrutar escribiendo noticias, reportajes, artículos, editoriales, discursos, libros, etc. con un salario y un reconocimiento profesional del que me siento honrado y agradecido.
 
Ahora, disfrutando ya de la jubilación, puedo recuperar muchos de aquellos escritos que realicé a lo largo de mi vida y reunirlos –como en este caso- en un libro para dar a conocer cómo son esos primeros años en que un niño, un adolescente y un joven, sueña con ser escritor. Ese es, en realidad, el único valor de este libro: la enseñanza, el poder ver cómo evoluciona un escritor en ciernes en esos primeros pasos.
 
Porque después, he seguido escribiendo y ha abarcado multitud de géneros a lo largo de mi trayectoria profesional: novela, historia, biografía, poesía, teatro, humor, comunicación, medicina, ensayo, divulgación científica… Todos esos libros que he escrito y que seguiré escribiendo mientras tenga vida y lucidez para ello, se van incorporando a Amazon para que sus ediciones en eBook y en papel puedan estar al alcance de cualquier lector interesado en cualquier parte del mundo.
 

Las divertidas (e incluso educativas) anécdotas en la vida de un Director de Comunicación…
“Memorias de un Dircom”: https://amzn.to/32zBYmg

domingo, 3 de diciembre de 2023

De la Publicidad al Periodismo

Tras unos años en aquél mi primer laboratorio farmacéutico, tuve un paso esporádico –apenas unos meses- en una agencia de publicidad tras lo cual me contrataron en otro laboratorio, y sólo unos meses después me volvieron a fichar en otro laboratorio. Cada vez tenía más responsabilidad (también más sueldo) y sobre todo más libertad y medios para desarrollar mi creatividad y escribir textos en el ámbito del sector farmacéutico; pero también tenía tiempo libre y lo dedicaba a veces a escribir poesía o algún relato por el simple placer de hacerlo. En definitiva, los escritos profesionales me daban dinero, y la poesía que escribía en mis ratos libres me daba satisfacción personal.
 
Me planteé entonces dar un giro a mi carrera y me ficharon en una gran empresa del sector agroquímico. Ya no escribiría folletos y manuales de medicamentos, ahora lo haría de productos para el control de plagas, enfermedades y malas hierbas que atacan los cultivos. Pero esta era una empresa líder, con grandes recursos, y extendí el campo de mi redacción profesional a cuñas y programas de radio y audiovisuales. Y aún había campo para más… y me adentré en el periodismo, instaurando un Gabinete de Prensa (que hasta entonces no existía en la compañía) el cual me permitió escribir notas de prensa (en realidad siempre las escribí como noticias periodísticas para que los periodistas receptores de las mismas las publicasen tal cual en sus medios).
 
Como aquella era una multinacional presente en muchos sectores, también estaba presente en el sector farmacéutico, así que –ante un importante cambio que se iba a producir en el grupo- me llamaron para que me incorporase a la división farmacéutica, conocedores como eran de mi anterior experiencia en el sector farmacéutico y de mis habilidades como periodista para hacer llegar a los medios de comunicación las noticias de mi empresa. Precisamente aquella iniciativa mía, la de instaurar un Gabinete de Prensa, sería la que me abriría mi mejor y más satisfactoria etapa profesional: ya no escribiría más textos publicitarios ni informes ni manuales… a partir de ese momento me dedicaría única y exclusivamente a trabajar como periodista, como máximo responsable de la Comunicación en esa compañía.
 

El complicado arte de escribir editoriales cuando se quiere ser independiente, pero no se es del todo…
“Editoriales diferentes”: https://amzn.to/3KB9Frr

viernes, 1 de diciembre de 2023

“Palabras inefables”, el blog de un escritor inefable

Como ya tengo un blog (“Diario AZprensa”) ampliamente consolidado (activo desde el año 2011, con más de 5.500 entradas y más de 2 millones de páginas vistas) voy a seguir reservando este blog (“Palabras inefables”) para continuar escribiendo todo lo que me dé la gana; al que le guste, bien, y al que no, pues que se vaya. Este es un blog personal y de él sólo puedo decir que es una muestra de creatividad e imaginación desbordante… sazonada con unos gramos de humor.
 
El deseo de ser escritor se despertó en mí a muy temprana edad, y digo temprana porque a los siete años ya había escrito mi primera “novela” (en realidad, un pequeño relato que se ofrece en el segundo capítulo). Años más tarde, ya en el colegio, disfrutaba cada vez que nos mandaban hacer redacciones, tanto es así que desperté la atención del profesor de Literatura y, desde aquél momento, me dedicó parte de su tiempo libre a instruirme en esos primeros pasos como escritor. Unos años más tarde, en los primeros años de juventud, otro profesor descubrió que me gustaba escribir poesía (él también era poeta) y se convirtió en mi maestro y guía en esa época turbulenta que es la juventud y los primeros amoríos.
 

Así se hace un escritor…
“Los primeros pasos de un escritor”: https://amzn.to/2OCXtzc

jueves, 4 de mayo de 2023

Medio millón de “Palabras inefables”


De todos mis blogs, “Palabras inefables” es el más longevo (nació el 3 de marzo de 2008) y, aunque no ha sido el más prolífico (más de 3.400 entradas), sí que ha sido el más comentado (más de 1.800 comentarios) y hasta ha superado ya el medio millón de páginas vistas.
 
Poco más se puede decir de un blog que se llama “Palabras inefables”, porque si "inefable" (del latín ineffabilis) significa que "no se puede explicar con palabras", ¿qué decir de unas "palabras inefables"?. Sólo cabe reconocer que es tan contradictorio como la vida misma. 

Por eso me reitero en su mensaje inicial cuando decía: “somos muchos y nos necesitamos” por lo que tenemos que “acostumbrarnos a aceptar la diversidad” y, sobre todo, “que cada uno exprese su opinión como quiera y que no intente convencer a los demás, porque tanto él como los demás están –posiblemente- equivocados”. Hay –pues- que aprender a “aceptarnos tal como somos y a convivir” y eso –y sobre todo- “a pesar de nuestras contradicciones”.

PD.- Si te preguntas que por qué he puesto una foto mía de espaldas, es porque ya estoy de vuelta de todo.
 

Una Biblioteca inefable…
“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq

miércoles, 25 de enero de 2023

El inmenso placer de escribir

Supongo que para un pintor jubilado, seguir pintando sólo por placer debe darle una gran satisfacción personal. Supongo que para un compositor jubilado, seguir componiendo melodías tan solo por entretenimiento y disfrute, le debe llenar de satisfacción. Supongo que para un carpintero jubilado, seguir distrayéndose con pequeñas tareas de bricolaje tan solo como un pasatiempo, le debe hacer sentirse pleno y lleno  de felicidad…
 
Lo mismo sucede con un escritor jubilado: Seguir escribiendo sólo por placer (no por dinero, ni por obligación para ganarse un sueldo, ni por atender compromisos sociales, empresariales o políticos) es el más absoluto de los placeres. Y por eso sigo escribiendo… pero también por responsabilidad.
 
Si tengo el don de escribir medianamente bien y con personalidad, siento que tengo igualmente la responsabilidad social de compartirlo, de no privar a otras personas de contemplar la obra que voy creando.
 
Un cuadro no se debe esconder en un almacén. Una estantería de madera bellamente ensamblada, no se debe arrinconar en un desván. Una nueva melodía debe alcanzar o estar disponible para el oído de todas las personas.
 
Y los escritos que yo mismo, o tú mismo, puedas realizar… están hechos –esa es nuestra obligación moral- para ser compartidos.
 
Cuando escribas… sé tú mismo:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/cuando-escribas-se-tu-mismo.html
 

Así se hace un escritor…
“Los primeros pasos de un escritor”: https://amzn.to/2OCXtzc

viernes, 27 de mayo de 2022

Los primeros pasos de un escritor

En el presente libro he recogido mis primeros pasos como escritor con la suerte de haber conservado algunos de mis primeros escritos. Ese deseo de ser escritor se despertó en mí a muy temprana edad, y digo temprana porque a los siete años ya había escrito mi primera “novela” (en realidad, un pequeño relato que se ofrece en el segundo capítulo). Años más tarde, ya en el colegio, disfrutaba cada vez que nos mandaban hacer redacciones, tanto es así que desperté la atención del profesor de Literatura y, desde aquél momento, me dedicó parte de su tiempo libre a instruirme en esos primeros pasos como escritor. Unos años más tarde, en los primeros años de juventud, otro profesor descubrió que me gustaba escribir poesía (él también era poeta) y se convirtió en mi maestro y guía en esa época turbulenta que es la juventud y los primeros amoríos.
 
Al empezar la carrera de Publicidad dejé atrás el soporte de aquellos maestros, aunque conservaba intactas todas sus enseñanzas, y como siempre, la redacción (en este caso Redacción Publicitaria, que así se llamaba la asignatura) fue mi favorita. Era consciente que la poesía no da de comer (salvo casos excepcionales), y que intentar vivir de lo se gana como escritor es un calvario que pocas veces tiene final feliz. Por eso me fui a lo práctico: la redacción y creación publicitaria sí daban dinero y a eso me dedicaría.
 
Muy pronto empecé a trabajar (a los 22 años) y muy pronto me casé (el mismo día que cumplía 23 años). Tenía un trabajo que me permitía desarrollar mi creatividad y escribir, aunque lo que escribía era el texto de folletos publicitarios de medicamentos, informes, manuales de formación, guías de entrenamiento para visitadores médicos… Pero había conseguido lo que me propuse: dedicarme a escribir y vivir bien gracias a ello. Sin embargo aún me quedaba mucho camino por recorrer.
 
Tras unos años en aquél mi primer laboratorio farmacéutico, tuve un paso esporádico –apenas unos meses- en una agencia de publicidad tras lo cual me contrataron en otro laboratorio, y sólo unos meses después me volvieron a fichar en otro laboratorio. Cada vez tenía más responsabilidad (también más sueldo) y sobre todo más libertad y medios para desarrollar mi creatividad y escribir textos en el ámbito del sector farmacéutico; pero también tenía tiempo libre y lo dedicaba a veces a escribir poesía o algún relato por el simple placer de hacerlo. En definitiva, los escritos profesionales me daban dinero, y la poesía que escribía en mis ratos libres me daba satisfacción personal.
 
Me planteé entonces dar un giro a mi carrera y me ficharon en una gran empresa del sector agroquímico. Ya no escribiría folletos y manuales de medicamentos, ahora lo haría de productos para el control de plagas, enfermedades y malas hierbas que atacan los cultivos. Pero esta era una empresa líder, con grandes recursos, y extendí el campo de mi redacción profesional a cuñas y programas de radio y audiovisuales. Y aún había campo para más… y me adentré en el periodismo, instaurando un Gabinete de Prensa (que hasta entonces no existía en la compañía) el cual me permitió escribir notas de prensa (en realidad siempre las escribí como noticias periodísticas para que los periodistas receptores de las mismas las publicasen tal cual en sus medios).
 
Como aquella era una multinacional presente en muchos sectores, también estaba presente en el sector farmacéutico, así que –ante un importante cambio que se iba a producir en el grupo- me llamaron para que me incorporase a la división farmacéutica, conocedores como eran de mi anterior experiencia en el sector farmacéutico y de mis habilidades como periodista para hacer llegar a los medios de comunicación las noticias de mi empresa. Precisamente aquella iniciativa mía, la de instaurar un Gabinete de Prensa, sería la que me abriría mi mejor y más satisfactoria etapa profesional: ya no escribiría más textos publicitarios ni informes ni manuales… a partir de ese momento me dedicaría única y exclusivamente a trabajar como periodista, como máximo responsable de la Comunicación en esa compañía.
 
A partir de ese momento pude dar rienda suelta al escritor que llevaba dentro y que hasta entonces se tenía que contentar con esos pequeños textos publicitarios o con los textos un poco más extensos de los manuales de formación e información para el resto de empleados. Como responsable de la Comunicación me dedicaba a buscar todas aquellas informaciones de la empresa y del grupo al que pertenecía, que pudieran tener interés periodístico. Después, convertía esa información en noticias de interés para el público general. Y finalmente las enviaba a los medios de comunicación para que las publicasen. Pero eso no era todo; también mantenía contacto diario con periodistas de diferentes medios de comunicación, organizaba viajes nacionales e internacionales con periodistas para cubrir eventos, organizaba ruedas de prensa, sesiones y cursos de formación para periodistas y para portavoces, escribía con regularidad artículos que enviaba y se publicaban en muchas revistas del sector, escribí –incluso- un libro sobre la historia de la compañía… y edité dos revistas, una trimestral y otra mensual. Con relación a esto último hay que aclarar que esas revistas no eran como las clásicas “revistas de empresa” que edita cualquier gran organización, algo así como “la voz de su amo”, en donde todo lo que se escribe es para ensalzar las virtudes de la compañía, de sus productos y de sus directivos; por el contrario, yo tenía libertad y criterio suficiente para dar a las informaciones un enfoque y estilo periodístico capaz de interesar a los lectores.
 
La compañía siguió creciendo, hubo una fusión y se convirtió en la tercera más grande del mundo. Y allí estaba yo como máximo responsable de Comunicación escribiendo constantemente todo lo que se me ocurría, pero nunca en plan de autobombo que es lo que se estila en las empresas, sino en plan auténticamente periodístico. Y como un paso más, puse en marcha un diario digital de información sanitaria que llegó a ser el segundo más leído de España.
 
Cuando después de 24 años en este grupo multinacional tuve que dejar el mismo, afronté la última etapa de mi carrera profesional como responsable de prensa en la organización que agrupa a todos los médicos españoles y ahí añadí a mis experiencias previas la de escribir discursos y artículos, aunque en esta ocasión quien los pronunciaba y firmaba luego era el presidente. Pero también tuve ocasión de poner en marcha otro diario digital y seguir escribiendo artículos y reportajes propios.
 
Haciendo un balance de mi trayectoria profesional, puedo sentirme enormemente satisfecho de haber trabajado en lo que más me gustaba y encima haber cobrado un buen sueldo, haber viajado por toda Europa, haber formado parte de equipos de comunicadores nacionales e internacionales y haber intercambiado con ellos ideas y experiencias.
 
Si me hubiese quedado con la idea fija de vivir de la poesía, me habría muerto de hambre. Si me hubiera empeñado en ser escritor buscando alguna editorial que me publicase, me hubiera desesperado y seguramente –porque a la extrema dificultad de esta tarea se añade una inestimable cantidad de suerte- no hubiera alcanzado el éxito que deseaba. Sin embargo, la Publicidad primero, y el Periodismo después, me permitieron disfrutar escribiendo noticias, reportajes, artículos, editoriales, discursos, libros, etc. con un salario y un reconocimiento profesional del que me siento honrado y agradecido.
 
Ahora, disfrutando ya de la jubilación, puedo recuperar muchos de aquellos escritos que realicé a lo largo de mi vida y reunirlos –como en este caso- en un libro para dar a conocer cómo son esos primeros años en que un niño, un adolescente y un joven, sueña con ser escritor. Ese es, en realidad, el único valor de este libro: la enseñanza, el poder ver cómo evoluciona un escritor en ciernes en esos primeros pasos.
 
Porque después, he seguido escribiendo y ha abarcado multitud de géneros a lo largo de mi trayectoria profesional: novela, historia, biografía, poesía, teatro, humor, comunicación, medicina, ensayo, divulgación científica… Todos esos libros que he escrito y que seguiré escribiendo mientras tenga vida y lucidez para ello, se van incorporando a Amazon para que sus ediciones en eBook y en papel puedan estar al alcance de cualquier lector interesado en cualquier parte del mundo.
 
Pasemos, ahora, pues, a ver cómo fueron esos principios, esos primeros años en que comencé a escribir siendo un niño…
 

“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq