Una experiencia extrasensorial
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*Cuarenta años después de su muerte, mi padre se presentó ante mí con una
nitidez y una solidez que ningún sueño había tenido nunca. Lo abracé. Lo
sentí....
Artista:
Varios artistas (Recopilatorio internacional) Título:
Joyas musicales para recordar. 20 años de superhits Sello
y Nº: PDI / Iberofón - 52.639 Año
de esta edición: 1984 Detalles:
Caja especial de lujo con 3 LPs. Contiene 29 canciones en sus versiones
originales con licencias internacionales. El comentario de
la aguja: La era dorada de las antologías en vinilo A
mediados de los años 80, la industria del vinilo en España vivía un momento
dulce de madurez. Con la perspectiva que da el tiempo, las discográficas
miraron hacia atrás y se dieron cuenta de que las décadas de los 60 y 70 habían
dejado una cantidad ingente de clásicos inmortales que las nuevas generaciones
devoraban y los nostálgicos añoraban. En ese contexto, el sello independiente
PDI lanzó en 1984 esta imponente caja de tres discos, fabricada con la habitual
solvencia de la factoría Iberofón. Lo
que hace verdaderamente valioso a este recopilatorio frente a otros de la época
es el respeto absoluto por el oyente. En los 70 y 80 era muy común encontrar
discos baratos de "éxitos" grabados a toda prisa por músicos de
sesión anónimos que imitaban a los artistas reales. Joyas musicales para
recordar rompió ese molde de forma radical: PDI se embarcó en una compleja red
de licencias para conseguir las cintas máster originales. Gracias
a ese esfuerzo, la aguja no solo recorre el plástico, sino la geografía
emocional de toda una época, entrelazando el pop español con las baladas
francesas, el torbellino del rock británico, la sofisticación estadounidense y
el lirismo de San Remo en Italia. Una obra monumental de preservación sonora. Mi experiencia
de surco Hay
muchos recopilatorios en el mercado, pero os aseguro que pocos como este. En
sus surcos se han logrado reunir 29 canciones que en su día fueron auténticos
números uno en España, interpretadas minuciosamente por aquellos cantantes y
grupos originales que las hicieron famosas. La
grandeza del álbum es que no se limita solo a nuestros artistas nacionales,
sino que abre una ventana al mundo con intérpretes franceses, americanos,
ingleses o italianos. Nos encontramos ante una excelente antología de la música
ligera de las décadas de los 60 y 70; un álbum absolutamente ideal para
sentarse a recordar y dejarse llevar por la banda sonora de aquellas décadas
doradas de la música popular. Tener
esta caja de 1984 en las manos, con el crujido limpio que Iberofón le otorgaba
a sus prensajes, es como poseer una máquina del tiempo musical en tres actos.
El arranque perfecto para esta nueva sección de grandes antologías.
FICHA
TÉCNICA: Artista:
Jacques Loussier (Al piano y órgano, acompañado por Pierre Michelot al
contrabajo y Christian Garros a la batería) Título:
Play Bach Nº 4 Sello
y Nº: Decca / Columbia - CCL 38023 Año
de esta edición: 1964 (Lanzamiento original: 1963) Detalles:
LP. 4 composiciones instrumentales. Álbum galardonado con el prestigioso Grand
Prix du Disque francés. El comentario de
la aguja: Cuando el swing subió al altar mayor Si
a principios de los años 60 el Trío de Jacques Loussier había sorprendido al
mundo adaptando las partituras barrocas de Johann Sebastian Bach al piano de
jazz, en 1963 la propuesta alcanzó su madurez definitiva con este cuarto
volumen. Lo que empezó como un atrevido experimento se había convertido ya en
un fenómeno de prestigio internacional. La prueba irrefutable de ello fue la
concesión del Grand Prix du Disque en Francia, un premio que ponía de acuerdo a
los exigentes críticos de la música clásica y a los devotos del jazz: lo de
Loussier era alta costura musical. En
este Play Bach Nº 4, editado en España por Decca/Columbia en 1964, el trío
introduce un cambio de timón estilístico fascinante. Aunque el piano sigue
llevando las riendas del fraseo jazzístico, en estas cuatro canciones Loussier
decide sentarse también ante el órgano. Este
matiz instrumental no es casual: el órgano era el instrumento fetiche de Bach,
el gigante de tubos con el que llenaba las iglesias alemanas del siglo XVIII.
Al combinar la solemnidad sagrada del órgano con la síncopa juguetona del jazz,
el contrabajo y la batería, Loussier logra una atmósfera única, densa y
majestuosa. El disco transita por pasajes que son a la vez un oficio religioso
y una sesión de club nocturno a media luz. Es la elegancia llevada a su máxima
expresión. Mi experiencia
de surco Llegamos
al cuarto volumen de esta maravillosa serie en la que la música imperecedera de
Bach se transforma magistralmente en jazz. Si en el disco anterior el piano
reclamaba todo el protagonismo, en este número 4 asistimos a una evolución
soberbia en la que se suma el sonido del órgano, dotando a los temas de una profundidad
y un misticismo sobrecogedores. No
es de extrañar que este vinilo se alzase con el Grand Prix du Disque francés en
1963; escuchar hoy cómo gira en el plato es entender el porqué de tanto
reconocimiento. Con
este soberbio LP cerramos la primera gran etapa de este blog, que ha estado
centrada en la música instrumental. Poseer este ejemplar de 1964 es tener la
llave de un viaje en el tiempo donde el rigor barroco y la libertad del jazz se
funden en cuatro pistas inolvidables. Pero
el maravilloso mundo de los vinilos y las décadas prodigiosas de los 60 y 70
nos deparan nuevos recuerdos y nuevas sorpresas. Pasaremos a partir de mañana a
presentar algunas recopilaciones de canciones de éxito con aquellos intérpretes
que las hicieron famosas. La magia del vinilo perdura a lo largo de los años.
FICHA
TÉCNICA: Artista:
Jacques Loussier (Al piano, acompañado por Pierre Michelot al contrabajo y
Christian Garros a la batería) Título:
Play Bach Nº 3 Sello
y Nº: Decca / Columbia - SKL 40507 Año
de esta edición: 1964 (Lanzamiento original: 1961) Detalles:
LP. 3 extensas suites instrumentales donde las partituras barrocas cobran una
nueva vida. El comentario de
la aguja: El puente perfecto entre dos mundos A
principios de los años 60, un joven pianista francés llamado Jacques Loussier
revolucionó los cimientos de la música con una audaz e insólita propuesta: ¿Y
si el mayor compositor del Barroco, Johann Sebastian Bach, hubiera sido en
realidad el primer músico de jazz de la historia? Lejos de ser una provocación,
Loussier demostró con su trío que la música de Bach, con sus estructuras
matemáticas perfectas y sus líneas de bajo caminantes (walking bass), compartía
de manera natural el mismo ADN que el jazz moderno. Así
nació la mítica serie de álbumes Play Bach, editada en España por sellos de la
talla de Decca y Columbia. En este Play Bach Nº 3, grabado originalmente a
principios de la década, la fórmula alcanza una madurez interpretativa sublime. El
disco consta de tres extensas composiciones donde Loussier toma los temas
originales de Bach y, sin perder un ápice de su solemnidad y belleza original,
los hace estallar en un delicioso torbellino de síncopas. El gran protagonista
aquí es el piano de Loussier, que despliega un fraseo límpido, ágil y luminoso,
perfectamente escoltado por el contrabajo de Pierre Michelot y las sutiles
escobillas en la batería de Christian Garros. Es un disco que funciona como un
bálsamo de elegancia absoluta: música culta despojada de rigidez, hecha para
paladear con una copa en la mano a la caída de la tarde. Mi experiencia
de surco Para
cerrar por todo lo alto este primer bloque de discos instrumentales de mi
colección, os traigo una de mis mayores debilidades. La música eterna de Bach
es transformada aquí de forma magistral en puro jazz. En
este volumen número 3, el piano es el protagonista absoluto de la velada,
guiándonos a través de unas variaciones asombrosas que demuestran que la buena
música no entiende de etiquetas ni de siglos de distancia. Una auténtica
maravilla para los oídos que nunca me canso de escuchar. Poseer
este vinilo de 1964 es tener la prueba física de un milagro acústico: el
momento en que el siglo XVIII alemán y el siglo XX parisino se dieron la mano
sobre el teclado de un piano de cola. Una obra maestra atemporal que os
preparará para el siguiente paso de este viaje... donde el órgano entrará en
juego.
FICHA
TÉCNICA: Artista:
Herbie Mann Título:
Memphis Underground Sello
y Nº: Atlantic / Hispavox - HATS 421-36 Año
de esta edición: 1969 Detalles:
LP. 5 extensas composiciones. Edición de lujo con carpeta abierta conteniendo
un amplio comentario crítico y biográfico sobre el intérprete. El comentario de
la aguja: Cuando el jazz se tiñó de Soul y Rock A
finales de la década de los 60, el jazz se encontraba en una encrucijada. Muchos
músicos buscaban nuevas fórmulas para conectar con la juventud y romper las
barreras de los géneros tradicionales. En 1969, el flautista neoyorquino Herbie
Mann viajó a los míticos estudios American Sound de Memphis con una idea
revolucionaria: fusionar el lenguaje del jazz con el pulso caliente del soul,
el rhythm & blues y el rock. El resultado fue Memphis Underground, un éxito
masivo que dinamitó las listas de ventas. Aunque
hoy nos parezca de lo más natural, en aquella época la propuesta de Herbie Mann
rompía moldes. Parecía mentira que un instrumento de viento tan sutil y
tradicionalmente clásico como la flauta travesera pudiera integrarse con
semejante naturalidad en la síncopa del jazz, disputándole el protagonismo a
los saxofones o las trompetas. Mann
lo consiguió dotando a su flauta de un sonido percusivo, salvaje y
profundamente rítmico. Para redondear la jugada, se rodeó de una banda
descomunal que incluía nada menos que a tres guitarristas (entre ellos el
virtuoso Sonny Sharrock) y a la legendaria sección rítmica de Memphis. La
soberbia edición que lanzó Hispavox en España bajo el prestigioso sello
Atlantic hacía justicia a este hito, ofreciendo un generoso texto explicativo
en su carpeta que servía de guía para entender la magnitud de lo que se estaba
escuchando. Mi experiencia
de surco Nos
encontramos ante un magnífico ejemplo de jazz donde la flauta y la batería
asumen un protagonismo absoluto, dialogando de tú a tú en un derroche de
talento. Para
mí, el momento cumbre del álbum se encuentra en la interpretación de «Battle
Hymn of the Republic» (El himno de batalla de la República). Es sencillamente
magistral cómo se desenvuelve la pieza: tras un hipnótico y prolongado solo de
flauta que te mantiene en vilo, la entrada de la batería al comienzo del tema
es un golpe de efecto genial, electrizante y lleno de fuerza, de esos que te
hacen vibrar en el asiento y justifican por sí solos toda una colección de
vinilos. Memphis
Underground sigue sonando hoy tan fresco, sudoroso y vanguardista como el día
en que se grabó en 1969. Es la demostración empírica de que en el jazz no hay
límites instrumentales cuando hay un genio soplando a través de los surcos.
FICHA
TÉCNICA: Artista:
Varios artistas (Componentes de la Dutch Swing College Band) Título:
Reunion Jazz Band Sello
y Nº: Orlador / Círculo de Lectores - 30.152 (Bajo licencia de Philips) Año
de esta edición: 1967 Detalles:
LP. 8 piezas maestras del jazz tradicional. Edición especial en exclusiva para
los socios del Círculo de Lectores. El comentario de
la aguja: Cuando el Círculo de Lectores trajo Nueva Orleans al salón de casa Para
muchos hogares españoles de los años 60, el jazz era un género lejano, casi
mitológico, que se asociaba a oscuros clubes americanos o a composiciones
abstractas difíciles de digerir a la primera. Por eso, cuando en 1967 el
Círculo de Lectores incluyó en su catálogo mensual este vinilo del sello
Orlador, hizo un regalo cultural incalculable: democratizó el jazz haciéndolo
accesible, radiante y sumamente divertido. Bajo
el nombre de Reunion Jazz Band, el disco encierra un auténtico secreto a voces
de la música europea. Los intérpretes que se citan en los créditos (Joop
Schrier al piano, Wybe Buma a la trompeta, Jan Morks al clarinete, entre otros
virtuosos) eran la plana mayor y los miembros fundadores de la Dutch Swing
College Band, la formación de jazz tradicional más laureada de los Países
Bajos. Se trataba de una reunión cumbre para revivir el viejo espíritu del
Dixieland y del sonido fundacional de Nueva Orleans. El
álbum es un derroche de vitalidad instrumentista. Frente al jazz moderno y
complejo, aquí nos encontramos con la pureza del ritmo sincopado: diálogos
vibrantes entre el trombón y la trompeta, solos de clarinete que parecen flotar
y una sección rítmica impecable apuntalada por la tuba y el contrabajo. No es
música académica para escuchar con gesto serio; es el jazz de las raíces, el
que nació para celebrar la vida, desborda optimismo y se mete en el cuerpo
desde el primer compás. Mi experiencia
de surco Este
vinilo, otra de las recordadas ediciones especiales del Círculo de Lectores,
ocupa un lugar sentimental muy destacado en mi estantería. Fue el disco que
ayudó a muchos —como es mi propio caso— a introducir por primera vez en casa la
magia de la música de jazz. Supone
una maravillosa y certera mirada al mundo del jazz, una invitación a descubrir
sus matices a través de una interpretación tan limpia y contagiosa que era
imposible no quedar prendado de su ritmo. Colocar
la aguja sobre este vinilo de 1967 es revivir el instante preciso en que el
salón de casa se transformó, por obra y gracia del tocadiscos, en un club de
jazz clásico de los años veinte. Una pieza didáctica y emocionante que sigue
conservando intacto su poder de fascinación.