martes, 19 de septiembre de 2017

Los países donde el tabaco es más caro

Una misma cajetilla de tabaco cuesta casi 20 veces más en Australia que en Ucrania, por poner como ejemplo el país donde se vende más caro y el país donde se vende más barato, según el estudio realizado en 85 países por la compañía Numbeo. En este particular ranking, una cajetilla de Marlboro cuesta en Australia 16,76 euros, seguida de Nueva Zelanda, Noruega, Islandia, Irlanda y Reino Unido, en todos los cuales supera los 10 euros. En el otro extremo se encuentra la ya citada Ucrania, donde sólo cuesta 88 céntimos de euros y, en el caso de España, se queda en el puesto 25 del ranking, con un precio de 5 euros.

Estos son los 10 países donde el tabaco se vende más caro, aunque lo más caro sigue siendo el daño que hace a la salud:

1
Australia
16,76 €
2
Nueva Zelanda
15,36
3
Noruega
11,23
4
Islandia
11,01
5
Irlanda
10,80
6
Reino Unido
10,27
7
Canadá
8,50
8
Singapur
8,30
9
Israel
8,29
10
Suiza
7,40

lunes, 18 de septiembre de 2017

El artículo que irritó a los directores de los laboratorios

Ahora que he reunificado en este blog, “Palabras inefables”, todos los blogs que tenía desperdigados por ahí, no me resisto a traer (porque desgraciadamente sigue estando de actualidad) este artículo que publiqué y que irritó a los directores de los laboratorios farmacéuticos que hicieron llegar sus quejas a Farmaindustria (la patronal de la industria farmacéutica) con la vana esperanza de hacer callar mi voz.

En aquél momento yo trabajaba como Jefe de Prensa en la Organización Médica Colegial (OMC) y esta organización me dio su apoyo para seguir expresándome libremente, según puede leerse en el documento que reproduzco más abajo y que dice: “La Comisión Permanente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, en sesión celebrada el 29 de febrero de 2008 adoptó el acuerdo de comunicar a D. Vicente Fisac, tiene plena confianza en sus artículos y total libertad para verter sus opiniones personales en los medios de comunicación que considere oportunos”.

Este es el artículo que levantó semejante polvareda y que demuestra que los laboratorios eran y siguen siendo enemigos de la comunicación y la transparencia:

 LABORATORIOS MUDOS

Las empresas son entes abstractos a los que los seres humanos ponemos cara humana, la cara de las personas que conocemos y trabajan en esas empresas y la de sus directivos y por supuesto... la de su máximo representante. Nada hay más fácil ni acerca más a la opinión pública, que la imagen y la voz de ese alto directivo atendiendo a los periodistas e informando a través de ellos de los asuntos de interés público y/o empresarial en los que pueda estar inmersa la citada empresa.

Sin embargo el mundo de la industria farmacéutica –y salvo honrosas excepciones- ha sido tradicionalmente un “mundo sin rostro”: directivos que se esconden, cuyo teléfono siempre está ocupado, que están reunidos, que están de viaje, que mejor que les pasemos las preguntas por escrito, que ya las contestarán cuando tengan tiempo, que –por supuesto- no publiquemos nada sin que ellos lo hayan visto, corregido y dado su OK antes. Pero ¿en qué mundo viven? Pues... así les va.

¿Para quién son los palos? Para la industria farmacéutica. ¿Quién es el malo de la película? (ni nuestro compañero y experto en cine Paco Fernández conoce ninguna película en la que los laboratorios farmacéuticos hagan algo bueno).

El desconocimiento genera desconfianza. Así, ante unas empresas que tradicionalmente no dan la cara, que no hacen escuchar su voz públicamente, que no se muestran públicamente orgullosas de los descubrimientos terapéuticos (¿quién investiga sino la industria farmacéutica?) y de sus contribuciones a la formación de los profesionales sanitarios (¿quién si no financia la formación continuada?), los ciudadanos de a pie solo conocen las voces en contra y el silencio de los laboratorios. ¿Qué imagen, pues, se van a formar?

Los laboratorios tendrán muchos defectos como cualquier otra empresa, pero también hacen mucho por la salud de los ciudadanos. Entonces ¿por qué se empeñan en callar y en dejar que sean los demás los únicos que hablen de ellos? Quizás sea un histórico sentimiento de culpa por presiones comerciales fuera de toda ética en el pasado, o por desconocimiento absoluto del poder de la comunicación, o por miedo a que se enfade su único cliente que es el Sistema Público de Salud.

Desde esta tribuna os propongo hacer un ranking del tiempo que tardan en conceder una entrevista los presidentes de lo laboratorios farmacéuticos y entregar el “Premio Harpo” al más mudo de todos ellos. ¿Os animáis?...

"Palabras inefables", un blog de autor

“Palabras inefables” fue mi primer blog y desde entonces no sólo lo he mantenido activo sino que he ido abriendo otros muchos blogs con diferentes temáticas, aunque todas ellas bajo un personal, diferente y sorprendente punto de vista. Pero a partir de ahora y para aquellos que buscan en Internet la sorpresa diaria a través de informaciones y comentarios escritos desde la auténtica libertad que da el no depender de nadie, he reunificado todos esos blogs en uno solo: “Palabras inefables”. No en vano, soy conocido en la red como "Palabras inefables" o simplemente como "El inefable" ya que "inefable" significa "que no puede ser explicado con palabras"; por lo tanto “Palabras inefables” es un contrasentido, tal como lo es la vida misma.

A partir de ahora, todo lo que escriba sólo se publicará en este blog, en donde cada día encontrarás algo que te sorprenderá, te informará, te entretendrá y en muchas ocasiones te hará sonreír.

Quede bien claro en este blog publico lo que quiero, como quiero, cuando quiero y porque quiero. Si te gusta, me alegraré y procuraré seguirte sorprendiendo cada día. Si no te gusta, ya sabes el camino de salida. Porque “Palabras inefables” es un blog diferente, como la mente de su creador, y sobre todo es totalmente independiente. Pero no lo olvides nunca: Nadie está en posesión de la verdad, porque “la verdad sólo es un punto de vista”.

Cuando estrenar casa genera envidia

Estrenar una nueva casa, sobre todo si esta es mucho mejor que la de las otras personas, suele causar envidia y así, en vez de recibirse felicitaciones lo que se reciben son comentarios maliciosos. Por eso, es normal que el que estrena presuma y se lo restriegue por la cara al otro, y el otro cambie de conversación y al no poder rebatir, aluda a cualquier otro aspecto criticable. Así ha sucedido una vez más al estrenar los atléticos este sábado su nueva casa, la que podéis ver en las fotos.
Cuando allá por 1966 estrenamos nuestra casa junto al río Manzanares, una pancarta de los propietarios decía: “Ya estamos en nuestra casa y nadie nos ha humillado, mientras unos van de pie, nosotros todos sentados”. Y los rivales respondieron poco después con otra pancarta en donde no eran capaces de rebatir el comentario precedente y por ello aludían a sus triunfos (nada decían sobre el estado de su estadio en donde la mayor parte estaba de pie): “Si es que queréis alcanzar, todo lo que hemos logrado, no podéis estar de pie, tenéis que esperar sentados”.
Ahora, en esta nueva ocasión en que los atléticos tienen un estadio no sólo mejor que el de sus rivales sino mejor que cualquier otro en Europa, una pancarta se lo hacía ver así a sus rivales: “Tenemos nueva casa, vuelven a envidiar, nosotros estrenamos, ellos a reformar”. Y ya veremos qué se les ocurre a los rivales porque la nueva casa de los atléticos se ha convertido en la mejor y más moderna de Europa y ellos seguirán con su antigua vivienda gastando más y más en arreglos, parches y reformas.

PD.- Por cierto, no he oído ni leído ningún elogio o felicitación por este nuevo estadio a ningún seguidor madridista.