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lunes, 3 de febrero de 2025

Mis libros también en inglés

Además de todos los libros (más de 30) que he escrito y están disponibles en Amazon, tanto en e-Book como en edición impresa, he preparado la versión en inglés de algunos de ellos. El primero fue una novela histórica, “Life debt” (en español “La Olimpiada”) y ahora, el segundo es “From Alfred Nobel to AstraZeneca” (en español “El legado farmacéutico de Alfred Nobel”), un libro que nos adentra en la historia de la industria farmacéutica a través de la historia de uno de sus grandes laboratorios, precisamente el que tuvo su origen en Alfred Nobel:
 
This is the unofficial (and therefore impartial) history of the pharmaceutical company AstraZeneca, which many people unknown; a history which began with Alfred Nobel. However, the book "From Alfred Nobel to AstraZeneca" is not just the story of this lab but also a journey through the history of the pharmaceutical industry itself.
 
Thoroughly documented, this work also offers numerous human stories, anecdotes, and curiosities... all of which make for a more engaging read.
 
The pharmaceutical industry has always been a shadowy world that has shunned transparency; for pharmaceutical executives, seeing a journalist was more frightening than any danger, and thus they avoided them, and continue to avoid them constantly. However, as recounted in this book, there was a time when information transparency and proactive engagement with journalists were the norm... a period that, unfortunately, has not been repeated.
 
“From Alfred Nobel to AstraZeneca” (Vicente Fisac, Amazon) is available in e-Book and print editions: https://a.co/d/9svRTuI

domingo, 14 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (y 20)

En el número siguiente de la revista, nos sacó de dudas respecto al desenlace final del campeonato, con esta crónica sobre “La final de consolación”. Decía así:
“Llegada la final por el tercer o cuarto puesto, y animados por nuestra brillante trayectoria, volvimos a presentarnos. Esta vez el rival era el equipo de MSD, al que ya habíamos apeado de la competición el año pasado. Dado que este sí representaba a un competidor directo en el mercado farmacéutico, estábamos convencidos de mantener  nuestra racha victoriosa. Pero ellos sí se presentaron y, por el miedo que nos tenían, llenaron su equipo de fichajes externos al laboratorio (sólo uno de ellos trabajaba en MSD) y, claro, ya os imagináis qué nos pasó: perdimos de nuevo, pero sólo por 3 a 6 (impresionante el hat-trick de nuestro nueve José Paniagua). ¡Ah! Y además compraron al árbitro, cosa que nuestro Código Ético no nos permite.
Quedamos clasificados en el cuarto lugar y obtuvimos además el prestigioso trofeo a la deportividad y el juego limpio, por no acumular ni siquiera una mísera tarjeta amarilla. No tuvieron en cuenta lo difícil que es que te saquen una tarjeta en los partidos en los que el rival no se presenta.
El año que viene volveremos a intentarlo. Intentaremos ganar el torneo, mantener el premio a la deportividad y el juego limpio y nos hemos marcado el objetivo de optar al premio también de equipo más elegante si conseguimos antes que ‘Información al Día’ nos patrocine con un equipaje unificado: este año cada uno con su camiseta, fuimos nuevamente los últimos de esta categoría”.
 
Ya retirado como empresario futbolístico, hoy me siento orgulloso de haber conseguido al menos un título “Premio a la deportividad” (hay muchos empresarios y entrenadores de fútbol que después de una larga carrera profesional no consiguieron ninguno) y una infinidad de record, tantos que fíjate todas las páginas que ha ocupado este capítulo. Ni Messi ha batido tantos record.
 

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sábado, 13 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (19)

El otro campeonato en el que participé en labores organizativas, y que es digno de mención como el anterior, tuvo lugar en el año 2003 y, al igual que en el caso anterior, hice luego mención del mismo en la revista “Información al Día”, explicando que “en la edición de este año 2003 del campeonato de fútbol interempresas, el equipo de AstraZéneca ha quedado clasificado en cuarto lugar; sin embargo lo más destacable, y dados los tiempos de violencia que corren por el deporte nacional, es que se ha alzado con el ‘Premio a la deportividad’. Enhorabuena a todo el equipo por su saber hacer y saber estar. Reproducimos a continuación la crónica del torneo que ha preparado José Francés, y esperamos que sea del disfrute de todos nuestros lectores”.
 
Y como la vez anterior, José Francés nos deleitó con una de sus peculiares crónicas a la que puse como titular “Resultados de AstraZéneca en fútbol: para el Guinness de los récord”. Decía así:
“El equipo de fútbol que recientemente ha presentado AstraZéneca en un campeonato de fútbol  de la industria farmacéutica en Madrid ha sido propuesto para figurar en el libro Guinness de los récord, en el capítulo de máxima rentabilidad. Hasta ahora se consideraba de lo más rentable aquél equipo que, marcando un solo gol en cada partido, era capaz de convertirlo siempre en una victoria. Nuestros chicos lo han superado; en una fase previa que constaba de tres encuentros, consiguió, con el balance de 0 goles a favor y 6 en contra, clasificarse como segundo de grupo y jugar así el partido por el tercer y cuarto puesto.
¿Imposible? No. Veamos. En el primer partido, contra el equipo de Andrómaco, conseguimos una merecida victoria, gracias a que nuestros rivales no se presentaron. Luego ganamos el primer partido con toda justicia y merecimiento: el mérito de desplazarse hasta Orcasitas, barrio de las afueras de Madrid, para jugar un partido a las nueve de la noche, no es un mérito menor.
En el segundo partido tuvimos más suerte, o menos (según lo queráis interpretar). Más suerte porque el rival, un equipo que no representaba a un laboratorio sino a una agencia de coches, sí se presentó y pudimos jugar. Menos suerte, porque el resultado fue 6-0 (el seis es el de ellos, por si os quedaban dudas).
No íbamos del todo mal hasta aquí; si echáis cuentas, un partido ganado y uno perdido. Nos jugábamos el pase a la final de consolación en el último partido del grupo. Y ahí salió de nuevo la raza de este equipo: nos presentamos a la hora y en el lugar convenido y... el equipo contrario no. Partido ganado y pase a la disputa del tercer o cuarto puesto. ¿Qué no tiene mérito? Pues debéis saber que el contrincante era Aventis, organizador del torneo, y que corre el rumor que su espantada tuvo que ver con el miedo que les infundíamos.
Echad cuentas de nuevo: 0 goles a favor, 6 en contra, 2 partidos ganados y sólo 1 perdido. ¡Brillante! ¡Unos fenómenos! Otro dato de importancia: ganamos a todos los laboratorios farmacéuticos con quienes nos enfrentamos (fueron dos y ninguno se presentó) y sólo perdimos con quienes no eran nuestra competencia real (concesionario de coches). Este es un dato muy importante a tener en cuenta para nuestro orgullo competitivo”.
 

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viernes, 12 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (18)

Y en el número siguiente de la revista “Información al Día” publicó un nuevo reportaje dando cuenta del desenlace final de este campeonato, bajo un titular tan bonito como este:
 
“Un bronce que sabe a oro:
En el partido de la final de consolación, el contrincante era Roche. La mayoría de los jugadores de nuestro equipo no encontraba suficiente consuelo en una final de consolación y se buscaron las más variadas disculpas para no asistir; véase un ejemplo: uno de los componentes de nuestra escuadra (aclaremos que, como todos los demás, es del sexo masculino), alegó que ese día, a esa misma hora, tenía un ¡curso de preparación al parto! No diremos aquí quien era el jugador en cuestión, pero si algún lector está muy interesado en saber de quién se trata, estamos dispuestos a contarlo confidencialmente.
Pero a pesar de que fuimos los justitos para un partido de fútbol, y aunque no pudimos hacer cambios, todo buen aficionado sabe que en esto del deporte la clase se acaba imponiendo... Y ganamos 6-5. Fue un partido de esos épicos, en el que tuvimos que remontar repetidas veces resultados adversos; vamos, como el mismísimo Deportivo de A Coruña en plena Champions League.
Para quien quiera información más detallada sobre los pormenores de la final de consolación, está disponible un video del partido del que se pueden ofertar copias a un precio módico en la web de ‘jetasdelequipodefútbol.com’.
El caso es que nos dieron un precioso trofeo y, tal vez porque leyeron el número anterior de ‘Información al Día’, nos entregaron también eso que tanto necesitábamos: camisetas y un balón.
Resumiendo, quedamos terceros, con un balance de tres victorias, un empate y ninguna derrota. Balance, por cierto, superior al de los segundos clasificados (ellos perdieron un partido) e idéntico al de los primeros. Por eso no ha parecido acertada la frase ‘Un bronce... que sabe a oro’ como titular del presente reportaje”.
 
Es lógico que, como homenaje de respeto y admiración ante tan notables y esforzados atletas, ofrezcamos aquí la relación completa de los mismos (por orden alfabético de apellidos): Alberto Ceniza; Armando Chaya; José Francés; Fernando García Zalve; Alfredo Garrido; Joaquín González; Zhaid Nakuda; José Antonio Paniagua; Paco Lires; Juan Luis Roldán; Paco Morales; Joaquín Rodrigo; Hugo Tamasiro; Alejandro Villapalos; y José Luis Zalve.
 

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jueves, 11 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (17)

Después de aquello, y como yo mantenía contactos profesionales con los responsables de Comunicación de los demás laboratorios farmacéuticos, solía ser el primero en enterarme cada vez que se organizaba algún campeonato de fútbol inter empresas, en cuyo caso actuaba de empresario trasladando a nuestros compañeros esta posibilidad para que se organizase un equipo y se pudiera participar en el torneo. Así sucedió en varias ocasiones, algunas de ellas realmente insólitas como las dos que voy a relatar a continuación, cogiendo para ello las palabras de mi compañero José Francés, que publicó posteriormente en la revista “Información al Día” unas crónicas inolvidables. Así que, para que no se olviden esas crónicas y para que tú también las disfrutes, paso a transcribirlas.
 
En el mes de septiembre del 2002 se organizó en Madrid un campeonato de fútbol en el que participaron distintos laboratorios farmacéuticos, entre los que destacó, como no podía ser menos, el de AstraZéneca. Esta es la crónica de José Francés:
 
“El campeonato se organizó en dos grupos de cuatro equipos. Al equipo de AstraZéneca le correspondió enfrentarse a Aventis, Glaxo y Juste. En el primer partido los contrincantes eran Aventis. Los organizadores del torneo se sentían muy contentos porque su inicio fuera frente a un grupo inexperto y desorganizado como nosotros, que jugábamos por primera vez en un campeonato.
La verdad es que en principio no les faltaban razones para el optimismo. Nuestra equipación deficiente (‘que cada uno se traiga una camiseta blanca de casa’) y el precalentamiento que hicimos: carreritas de un lado a otro del campo mientras ellos se preparaban con dos balones. ‘¿Seguís la línea de Capello o Van Gaal, dar prioridad a lo táctico y menospreciar la pelota?’, nos preguntó uno. ‘No, es que no tenemos balón’, le respondimos. Todo lo cual reforzaba la autoestima de nuestros contrincantes.
El que nuestro equipo estuviera formado por un grupo de Informáticos, para los que lo más parecido al fútbol que habían visto hasta entonces era un juego de la Game-boy, y de gente de Comercial para los que salir al campo era como hacer una visita médica, tampoco nos daba muchas esperanzas. Pero una vez metidos en faena, la cosa pareció funcionar mejor de lo esperado. José Paniagua se introdujo en el papel de Oliver, colocándose enseguida como máximo goleador del torneo; al que le tocaba de portero (‘como en el cole, un ratito cada uno’) se convertía por arte de birlibirloque en Benyi, y la portería se tornaba en un reducto inexpugnable; la ausencia de toda estrategia se convertía por una vez, y sin que sirva de precedente, en la mejor estrategia y... ¡Oh sorpresa! Acabamos ganando el partido por 3-2.
El siguiente rival era Glaxo, rival de muchas batallas anteriores en otros campos, y a los que nunca nos habíamos enfrentado antes (en realidad, ni a ellos ni a nadie). El que ya les hubiéramos ganado previamente cuando el juego consistía en ver quién vende más antimigrañosos, o antihipertensivos, etc., no nos parecía un antecedente válido en esta ocasión, al menos para nosotros. Porque, sin que al cierre de esta edición se conozcan las causas, Glaxo dio marcha atrás y no se presentó a la cita. Queda a juicio de cada lector el especular sobre cuáles fueron las causas de su espantada. Pero no nos dieron el partido por ganado, como hubiera sido lo justo, sino que en su lugar nos colocaron a otros contrincantes, escogidos estos últimos entre lo más granado del fútbol madrileño. No eran de ningún laboratorio, y sospechamos (por lo que corrían) que debían dedicarse profesionalmente a algún deporte. Encima no era el mejor día para una parte de nuestro equipo: una hora antes del comienzo del partido a los jugadores del departamento de Ventas les habían comunicado en una reunión los cambios en la estructura de la Red y se les notó por momentos un poco despistados. Imaginaros en medio del partido a José Luis Zalve gritando en una esquina del campo ‘¡estoy solo!’, mientras Armando Chaya trataba de sacarle de su error: ‘¡No, tú eres espejo de Jaime (se llamaban ‘espejo’ a aquellos Visitadores Médicos que trabajaban la misma zona y visitaban los mismo médicos) el de la Línea 1, el que está solo es Alberto Ceniza que está en la Línea 4!’. Y claro, venga a pasarle el balón a Alberto que en aquél momento estaba calentando banquillo.
Aun así se consiguió un resultado digno, empate a cuatro, con el rival más fuerte del grupo, lo que nos mantenía en cabeza de la clasificación y a la espera de jugar el último partido con Juste
Nos presentamos así al último partido, en el que el adversario era Juste. Este equipo tenía el mérito añadido de ser un equipo mixto, con seis chicas y cinco chicos, por lo que su potencial estaba claramente mermado. De hecho, si las chicas no hubieran sido solidarias con sus compañeros y hubiesen jugado solas, hubiera sido mucho más complicado ganarles. Pero teníamos que ganar y ganamos (3-1) aunque para clasificarnos (por aquello del gol average) hubiéramos necesitado un 12-0.
Quedamos, pues, a las puertas, y al cierre de esta edición estamos pendientes de la final de consolación por el tercer y cuarto puesto. ¡Quién nos lo iba a decir!”.
 

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miércoles, 10 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (16)

Como colofón a este, el primer y gran partido que organicé como empresario futbolístico, merece destacarse que se recaudó un total de 1.190.900 pesetas (que en el año 2000 era bastante dinero) y que se entregó a Médicos del Mundo con la consiguiente fotografía ilustrativa, ya clásica en este tipo de actos, del posado entre Paco Flores y yo sujetando un cheque gigante por ese importe.
 
Fueron muchos los detalles que hicieron de aquél un partido único en la historia, y unos meses después, la central de AstraZéneca realizó un folleto donde se daba cuenta de las iniciativas llevadas a cabo por cada uno de los países. Allí estaba, bien destacado, nuestro original partido de fútbol, y de ese folleto se editaron más de 100.000 ejemplares, ya que se distribuyó a todos los empleados de la compañía alrededor del mundo.
 
Prueba de ser merecedor a entrar en el libro Guinness de los record, aquí os resumo algunos de los hechos más significativos, ya que los espectadores que acudieron al estadio del “Cerro del Espino” pudieron contemplar un espectáculo que ha hecho historia. Estos fueron algunos de sus insólitos record:
- Por primera vez en la historia un partido de fútbol acabó con empate a 8-1. Sin contar los goles (con facilidad se perdía la cuenta) el partido reflejó un empate en simpatía, entusiasmo y solidaridad.
- Nunca en un partido entre Selecciones había debutado un jugador tan joven: Guillermo, de seis años (ni Pelé debutó tan joven) y encima marcó el gol del honor tras recorrer medio campo sorteando a los contrarios.
- Jamás se había formado una selección tan numerosa como la de AstraZéneca: 32 jugadores!!!
- Ninguna Selección ha tenido jamás un equipo médico tan equilibrado como la de AstraZéneca: Santiago Herranz (médico), Teresa Díaz (enfermera) y Andrés Lafuente (¡veterinario!).
- Por primera vez en la historia un jugador se proclamó máximo goleador de su equipo, habiendo marcado un solo gol y en propia puerta.
- Ningún jugador que marcase en propia puerta ha sido tan largamente ovacionado por todo el estadio como Pepe Gutiérrez, quien marcó el gol más bonito de la tarde.
- El equipo de AstraZéneca, que se proclamó subcampeón del torneo, sólo pudo ser superado por el equipo campeón (no había más).
 

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martes, 9 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (15)

Y he aquí las declaraciones, no menos curiosas, de algunos de nuestros jugadores:
 
El capitán del equipo, el ex jugador del Rayo Vallecano, José María Sánchez Escobar, estaba agotado, “cuando yo jugaba tenia pelo, así que fíjate si hace tiempo de eso”, pero no por la adversidad del resultado: “En realidad estábamos controlando el partido, lo que pasa es que no nos ha acompañado la suerte”.
Para la otra estrella del equipo, el ex jugador del Racing de Santander, Gelucho, la clave había estado en el banquillo: “Yo creo que hemos jugado un gran partido, pero al final nos han goleado. Creo que tácticamente los entrenadores han fallado, porque tenemos un excelente equipo. Habrá que entrenar un poco más, pero creo que es necesario un cambio de entrenador porque Agustín ha estado francamente mal”.
Otro jugador, Ramón Estiarte, no pudo dar su diagnóstico favorito, el gol. En su defensa alegó la buena educación de su equipo: “No nos hemos dejado ganar porque fuesen médicos, pero hemos ido con cuidado con las faltas”, y añadió que “el partido ha sido bueno, la finalidad buenísima, pero la forma nuestra un poquitín baja”.
También recogí las declaraciones del máximo goleador, Pepe Gutiérrez, aunque por hacer honor a su nombre (Pepe, o sea, pe pe) el gol lo marcó en propia puerta (pp): “El gol lo he metido porque defendía, era el único que defendía, y eso también tiene su mérito. Para que lo metan ellos, lo marco yo”, decía con toda la razón del mundo, y añadía que “me pueden dar el premio al gol más bonito porque lo he dado en un escorzo y creo que merece la pena”.
 
De igual forma recogí las declaraciones de los entrenadores. Pantaleón, el que fuera Campeón de Europa con el Real Madrid (1959-1960) en aquél equipo en el que también jugaban Di Stéfano, Puskas y Gento, tuvo la oportunidad de dirigir al equipo de AstraZéneca y se mostraba asombrado por la potencia del rival: “Se nota la superioridad por parte de los médicos. Yo preguntaría si son de verdad médicos, porque son muy buenos, como para jugar en plan profesional. De todas formas ha sido un espectáculo muy bonito”.
El otro entrenador de AstraZéneca, el ex portero del Real Madrid, Agustín, tuvo que recurrir a la astucia para marcar el gol del honor: “¡Son una banda! Ni haciendo trampas éramos capaces de meter ninguno, así que tuvimos que sacar al enano, que ha sido la mascota, el que nos ha hecho el gol”. Sin embargo lo importante era el fin que se perseguía y ahí sí que hubo empate: “Muy bonito todo, sobre todo por el significado que tiene este acto”.
En el banquillo rival, el exjugador del Atlético de Madrid y de la selección española, Adelardo, se mostraba radiante: “Muy entretenido, muy bien jugado por ambas partes, pero como yo esperaba mi equipo ha sido muy superior y prueba de ello ha sido el resultado. Estaban más conjuntados y son más jóvenes, y eso se nota mucho en estos partidos”.
 
Finalmente, los colegiados también dieron su opinión sobre este encuentro. El colegiado de Primera División, Mejía Dávila, destacó la limpieza del partido: “Ha sido un partido no muy competido porque había una clara superioridad por parte de uno de los equipos, pero la verdad es que he estado fenomenalmente auxiliado en las bandas y el partido ha sido bastante limpio”.
Precisamente en una de las bandas estaba auxiliado por el juez de línea de Primera División, Manuel Ortiz, y en la otra por quien quería tomar su relevo: Manuel Ortiz, hijo. “Me ha parecido –destacó el primero- que los chicos de AstraZéneca se nota que dedican muchas horas al trabajo y poco al entrenamiento. Se les ha visto mucha voluntad, mucho empeño, pero poco acierto”.
 

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lunes, 8 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (14)

Finalizado, pues, el partido, sin que afortunadamente fuese necesaria ninguna ambulancia ni ningún equipo de oxígeno para reanimar a nuestros jugadores (aunque más de uno lo habría agradecido), ejercí las veces de reportero y entrevisté a algunos espectadores y jugadores.
 
He aquí las declaraciones de los directivos para quienes el 5-0 registrado al llegar al descanso no les quitaba el optimismo. Para Francina Bertrán, directora Financiera, “el disimulo de la potencia de AstraZéneca está provocando que los médicos se confíen, para luego en la segunda parte demostrar todo lo más que podemos dar”. También era optimista la directora de Recursos Humanos, Valle Rodríguez, quien confiaba ciegamente en su equipo: “Estamos muy fuertes. El equipo demuestra que está motivado y va a por todas, atacando continuamente. No nos han metido nada más que cinco. Esto es superable”. Y desde luego que fue superable, porque en el segundo tiempo encajamos otros tres goles más.
Para el presidente de AstraZéneca, Carlos Trias, esta era una experiencia nueva: “Jamás en mi vida había aguantado un partido durante los 90 minutos”, a pesar de lo cual se mostraba satisfecho. Cuando el director de Desarrollo de Negocio, Manuel Martín, manifestó su descontento, “con este equipo no vamos a ningún sitio, ni para desarrollar el negocio ni para nada”, Carlos Trias salió en defensa de su equipo: “No estoy en absoluto de acuerdo. Yo creo que para el desarrollo del negocio es lo que necesitamos: cuando estamos jugando con médicos, tenemos que saber perder”.
 

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domingo, 7 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (13)

Ahora bien ¿cómo acabó el partido? Si consultamos la prensa de la época, es decir, la revista “Información al Día”, encontramos un titular muy amable en portada que decía “Goles solidarios” porque hubo, efectivamente, muchos goles, y fueron por una noble causa. Pero si nos adentramos en la revista para conocer más detalles del partido, nos llama la atención el siguiente titular: “Empate a 8-1”. ¿Cómo es posible eso? La explicación es muy sencilla y es que, sin contar los goles (algo realmente difícil si no se tenía a mano una calculadora) el partido reflejó un empate en simpatía, entusiasmo y solidaridad, por eso el titular que encabezaba aquél amplio reportaje decía “Empate a 8-1” y la crónica del partido decía así:
 
“Las selecciones de Médicos del Mundo y AstraZéneca empataron en alegría, entusiasmo y solidaridad en un encuentro donde lo de menos (o de más) fueron los goles, y lo importante la forma de celebrar un aniversario (el primer año tras la fusión que dio lugar a AstraZéneca), colaborando en el proyecto de gestión sanitaria que Médicos del Mundo está llevando a cabo en Mozambique, tras las inundaciones que han asolado dicho país.
El magnífico estadio del ‘Cerro del Espino’ en Majadahonda, fue el escenario donde se llevó a cabo este increíble encuentro de fútbol. Por una parte, Médicos del Mundo, con una selección joven, potente y conjuntada, dirigida por el veterano Adelardo. Por otra parte, una selección, o más bien un país, de 32 empleados de AstraZéneca, que se la jugaron saltando a un terreno de juego de 105x68 metros, en una calurosa tarde de verano. Precisamente la enorme cantidad de recursos humanos disponibles hizo imposible a sus entrenadores (Agustín y Pantaleón) encontrar el once ideal, por lo que todos los jugadores tuvieron su oportunidad.
El encuentro comenzó con unas palabras del director de Comunicación de Médicos del Mundo, Paco Flores, y de su vicepresidente, José Manuel Díez Olalla. Carlos Trias, presidente de AstraZéneca, entregó una placa de agradecimiento al alcalde de Majadahonda, Ricardo Romero de Tejada, por su colaboración en este proyecto, y otra a Enrique Vedia, presidente del Rayo Majadahonda, por su generosidad y entrega que hizo posible el éxito de tan especial celebración; baste decir, entre otras cosas, que la cesión del magnífico estadio fue gratuita, así como desinteresada también su colaboración personal en la organización del evento.
El Alcalde de Majadahonda elogió la labor de Médicos del Mundo y agradeció a AstraZéneca esta humanitaria forma de celebrar su primer aniversario, animando a continuar en esta línea, para lo cual puso a su disposición su equipo de Gobierno. Romero de Tejada entregó una placa de agradecimiento al trío arbitral, tras lo cual realizó el saque de honor.
El partido tuvo dos tiempos bien distintos: mientras en la primera parte los goles caían en la portería de la derecha (en la que defendía el equipo de AstraZéneca), en la segunda parte lo hicieron en la de la izquierda (en la que atacaba el equipo de Médicos del Mundo). La selección entrenada por Adelardo se mostraba compacta, ejerciendo un dominio absoluto del balón, con pases certeros y triangulaciones en corto. Por el contrario, la selección entrenada por Agustín y Pantaleón buscaba con inocencia el dominio del balón (más bien, buscaba el balón), así como la oportunidad de dar algún pase que –aunque fuese pensando egoístamente- no fuese dirigido al contrario sino a alguno de sus compañeros. El equipo buscaba con generosidad la portería contraria, pero también con generosidad entregaba el balón al contrario. Mientras algunos jugadores (pocos) daban muestra de su clase, otros eran una pesadilla para el centro del campo rival (más que nada por lo que estorbaban) y algunos eran una pesadilla incluso para ellos mismos.
En las bandas se notó la alegría, no de la música, sino del aire que dejaban los espacios abiertos para el ataque rival. Mientras tanto, los goles iban cayendo de todas las facturas y nadie era capaz de auditar la situación. Sin embargo, el público estaba volcado con su equipo y los comentaristas de excepción, Ana de Miguel y Nacho Alegre, ponían la fiesta en las gradas.
Finalmente, Agustín y Pantaleón tomaron una heroica decisión e hicieron debutar al jugador más joven de la historia del fútbol mundial: Guillermo. Este joven jugador (seis años), nieto de un Campeón de Europa (el ex jugador del Real Madrid, Pantaleón), controló el balón en el centro del campo, sorteó a uno, dos, tres contrarios, hizo un dribling, esprintó, se escoró a la izquierda y con el empeine de la bota derecha cruzó el balón lejos del alcance del cancerbero y ¡tui, tui! el esférico besó la malla. Un gran gol que levantó al público de sus asientos.
Al final, tras el resultado de empate a 8-1, otro veterano del Real Madrid, Atienza, se unió a la entrega de trofeos para estos dos quipos que se fundieron  como uno solo para festejar el triunfo de esta iniciativa que supo transformar unos goles en ayuda humanitaria para los más necesitados”.
 

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sábado, 6 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (12)

Pero rescatemos más cosas de la hemeroteca sobre aquél insólito partido de fútbol. Y para empezar nos referiremos a las alineaciones, porque la de Médicos del Mundo estaba formada por médicos jóvenes que tenían el fútbol como afición y lo practicaban asiduamente. Esta era su alineación:
 
Selección de Médicos del Mundo (camiseta amarilla y pantalón azul):
Álvaro Minuesa, Luis González, Fernando Collado, Benedicto Crespo, Rafael Oria, Ángel Álvaro, José María Monge, Rafael Morales, Pablo González, Arturo Molina, Raúl Barco, Manolo Cidoncha, Isidoro Garzón, Enrique Canser, José Luis Mora, Nicolás Llinas, Jesús Campo, José Iturzaeta, Martí Guadaño, Ferrán Morell, Miguel de la Barrera.
Entrenador: Adelardo.
 
Y para enfrentarse a ellos, la alegre, multitudinaria e inconsciente alineación de AstraZéneca, aunque hay que aclarar que siempre hubo 11 sobre el campo y que, según se iban asfixiando (por ejemplo después de estar correteando por el campo 10 minutos) se dirigían al banquillo para que saliese otro. Yo, por mi parte, bauticé con un apodo a cada uno de los jugadores ya que, todo buen jugador que se precie de ello debe tener un nombre de guerra (entre paréntesis la explicación de la razón del apodo adjudicado a cada jugador).
 
Selección de AstraZéneca (camiseta morada y pantalón blanco):
Javier “Gigante” Domínguez (por su enorme tamaño, creyéndonos que sólo con eso sería suficiente para tapar la portería).
Juan Carlos “Atrapagoles” Rodríguez (porque era nuestro otro portero y no paraba de recoger los goles que iban entrando en nuestra portería).
Ángel Blanco “Gelucho” (nuestra auténtica estrella que, aunque ya estuviese retirado del fútbol profesional, se notaba que donde hubo clase eso no se perdía).
José María “Rayo Vallecano” Sánchez Escobar (según nos decía, él jugó de joven en el Rayo Vallecano y, por lo menos, manejaba bien el balón).
Zoilo “Zorro” Rodríguez (empezando su nombre con una “Z” no podía ser sino un zorro del área; otra cosa es que acabase hecho unos zorros como todos los demás).
Francesc “Pulmón” Aldea (responsable del área de Marketing de Respiratorio, o sea, todo un experto en pulmones, aunque los suyos se resintiesen con tanto esfuerzo).
Ramón “Diagnóstico” Estiarte (nuestro director médico, acostumbrado pues a los diagnósticos certeros, aunque una cosa es la consulta y otra muy distinta el terreno de juego).
Carlos “Conexión” Barcina (como médico de conexión entre los departamentos Médico y Marketing, le venía como anillo al dedo eso de “Conexión”, aunque en esta ocasión no conectase demasiado).
Paco Morales “El hombre radioactivo” (porque era el jefe de producto de Nexium, un inhibidor de la bomba de protones, así que pensamos que podría ser una bomba en el área rival... aunque no llegó a explotar).
Pepe “Protón” Gutiérrez (porque era responsable de Marketing de nuestro inhibidor de la bomba de protones; otra bomba más para atacar al contrario).
Joaquín Rodrigo “El músico del área” (siendo familia del famoso compositor Joaquín Rodrigo, nadie mejor que él para poner música en el campo).
Alberto “Pulverizador” Ceniza (todos deseábamos que hiciese honor a su apellido y pulverizase a los contrarios... no que hiciese honor a su apellido y acabase hecho ceniza).
Fernando “Todoterreno” García Martínez (nuestro entrenador en conocimientos de los productos, técnicas de venta, control de visitas, vamos todo un todoterreno, que eso siempre viene bien... pero de tanto estar en todas partes acabó no estando en ningún sitio)
Pepe “Oui” Francés (parlez vous francais?).
Ramón “Artista” Velázquez (aunque médico, con ese apellido tenía que ser un artista del área... o eso pensábamos).
Alberto “Terminator” Fernández (un compañero siempre decidido a darlo todo y no dejar nada sin acabar, así que hizo honor al apodo y fue un “Terminator” para sí mismo).
Zaid Nakhuda “La perla de Oriente” (nuestro jugador exótico, venido desde la India, con la intención de impresionar al contrario).
José Antonio “Tornado” Paniagua (nuestro habitual cazagoles y tornado que arrasaba las defensas contrarias... aunque en esta ocasión las defensas contrarias estaban bien fortificadas).
Ricardo “Corazón de León” García (todo corazón como su nombre de Ricardo rememoraba; aunque en fútbol sólo con el corazón no basta).
Juanjo “Super-chip” López (especialista informático para ordenar el juego, aunque sin un computador al lado la cosa resultaba más difícil).
Martín “Cazagoles” Costales (eso queríamos, cazar goles para echarlos al costal, aunque luego lo que se llenó de goles fue nuestro propio costal).
José Luis Zalve “El Zalvador” (¡Zalve, José Luis!... pero ni por esas, tampoco él fue nuestro salvador).
Javier Nuevo “El debutante” (siempre hay que dar oportunidad a los nuevos, aunque sólo lo sean de apellido; por probar no había de quedar).
Carlos López “Super López” (quisimos que se pareciera al Super López de los tebeos... luego el mundo real fue otra cosa).
Paco “Fantástico” Lires (si en la empresa él era el responsable de darnos unos coches fantásticos ¿por qué no había de darnos unos pases fantásticos en el terreno de juego?).
Humberto “La Plaga” Bovio (especialista en epidemiología, suponíamos que sería una plaga para el equipo contrario).
Onofre “Epidemia” Vegazo (especialista también en epidemiología, esperábamos que infectase al equipo contrario).
Tim Jones “El tigre de Gales” (llamándose así este británico, el apodo no podía venir más a cuento. Pero aquello no era Eurovisión sino un partido de fútbol).
Jorge “Gallego” González (un gallego en el equipo siempre es ideal para desconcertar al equipo contrario que no sabrá qué es lo que va a hacer, si va o si viene, si chuta o si pasa...).
Ignacio “Financiero” Rodríguez (también convenía tener como uno de los nuestros a alguien del departamento financiero por eso de las primas...).
Fernando “Recursos” Rincón (resolviendo siempre cosas en el departamento de Recursos Humanos, lógico era que resolviese los atascos en el juego del equipo).
Fernando García “El expreso de AstraZéneca” (como responsable de envíos y mensajería, pensábamos que con él nuestro equipo llegaría muy lejos... y vaya sí llegó, al menos en cuanto a récord como contaremos a continuación).
Entrenadores: Pantaleón y Agustín.
 
Finalmente, el equipo arbitral estaba formado por los Colegiados:
Mejía Dávila, Manuel Ortiz y Manuel Ortiz jr.
 

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viernes, 5 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (11)

Para refrescar la memoria no hay nada mejor que acudir a las hemerotecas y, en este caso, a la revista “Información al Día”, en donde quedó registrado este acontecimiento. No voy a transcribir todo lo que allí se decía, pero sí algunos párrafos que dan buena muestra del carácter alegre y festivo que tuvo este gran partido de fútbol benéfico.
 
Se titulaba la crónica “Un partido único en la historia” y describía así el juego: “Aquí la lluvia fue de goles, pero eso sí, goles solidarios entre las selecciones de Médicos del Mundo y AstraZéneca, dando lugar a un espectáculo único”. Y precisamente de todo ello se dio buena cuenta en el número 10 de mi revista “Información al Día” que, justo con este motivo, comenzó a partir de entonces a editarse a todo color y marcó un estilo propio en el periodismo de empresa, constituyendo un ejemplo que nadie se ha atrevido nunca a seguir por su profesionalidad periodística y sobre todo por su imparcialidad a la hora de elaborar los contenidos periodísticos.
 

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jueves, 4 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (10)

Unos días antes de la celebración del encuentro organicé una Rueda de Prensa en el Ayuntamiento de Majadahonda, en donde el concejal de Deportes, Guillermo Ortega (que luego sería Alcalde), el responsable de Comunicación de Médicos del Mundo, Paco Flores, y yo mismo, presentamos a los periodistas esta iniciativa, enviando a continuación una Nota de Prensa a todos los medios de Comunicación. En la misma se explicaba que AstraZéneca quería organizar su primer aniversario con un acto de ayuda humanitaria y que, en este caso, la recaudación se destinaría a ampliar la gestión sanitaria integral que Médicos del Mundo estaba realizando en  Chókwé (Mozambique) instalando hospitales de campaña para atender a más de 60.000 personas que se habían trasladado hasta allí huyendo de las inundaciones que habían asolado el centro del país.
 
Ya estaba todo organizado para el que había dado en llamarse “Torneo Aniversario AstraZéneca”, que se iba a celebrar en el estadio “Cerro del Espino”, de Majadahonda, cedido por los clubes Rayo Majadahonda y Atlético de Madrid (ya que este último tenía y tiene allí sus campos de entrenamiento y por consiguiente tenía voz y voto, el cual fue, como ya digo, afirmativo), el jueves 22 de junio del año 2000 a las 20,00 horas.
 
Unos más, otros menos, todos los empleados colaboraron en la organización, sin distinciones de cargos. Dando ejemplo, la directora de Recursos Humanos, Valle Rodríguez, y la directora Financiera, Francina Bertrán, eran de las más entusiastas, dispuestas incluso a hacer de taquilleras cortando las entradas que daban acceso al recinto deportivo. Otros empleados se pusieron a preparar bocadillos y bebidas (con lo que también se sacaba algo de dinero para la causa), o a vender gorras. Por allí andaba también Luis Domingo, nuestro fotógrafo habitual, a quien había encargado el reportaje fotográfico que suponía para él un nuevo reto: era el primer partido de fútbol que iba a cubrir, ya que lo suyo eran las ruedas de prensa o asuntos relacionados con viajes y naturaleza. Y tampoco faltaron los directores de los demás departamentos junto con muchos de los empleados que, en su mayoría no acudían solos sino acompañados de algunos miembros de su familia. A nuestro compañero Nacho Alegre (que hacía honor a su apellido) le cedí un micrófono con el que fue retransmitiendo el partido por los altavoces del estadio al más puro estilo radiofónico para regocijo de la audiencia, ayudado en este cometido por Ana de Miguel.
 

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miércoles, 3 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (9)

Preparamos carteles anunciadores, anuncios en nuestra revista “Información al Día” (que llegaba a todos nuestros proveedores y a un buen número de médicos colaboradores) así como gorras y camisetas conmemorativas del encuentro. Imprimimos las entradas, añadiendo muchas de “Fila 0” para que nuestros proveedores habituales y todos cuantos no pudiesen acudir ese día, contribuyesen a la causa. Estos talonarios de entradas los repartimos entre aquellos empleados que se ofrecieron voluntariamente para vender las entradas en su círculo familiar y de amistades. Para dar más realce al partido encargué una equipación para cada equipo, camisetas moradas (que era uno de los colores corporativos) para el equipo de AstraZéneca, y camisetas amarillas para el equipo de Médicos del Mundo. Por su parte Enrique Vedia se ocupó de comprar medias y botas para nuestros jugadores, que hasta entonces no es que fuesen descalzos, pero casi. Pero curiosamente esto tuvo un efecto secundario, y es que tan pronto se corrió la voz de que íbamos a dar botas, medias y camisetas a nuestros jugadores, todos querían apuntarse a jugar (ya os contaré más adelante cómo quedó nuestra plantilla; más grande que la de cualquier equipo profesional de campanillas). Hay que ver lo que hace la gente con tal de conseguir algo gratis, en este caso unas botas de fútbol, una camiseta y unas medias...
 
Mientras tanto, seguían llegando las muestras de apoyo y colaboración. Nuestro Visitador Médico en Santander era Ángel Blanco. Quizás este nombre no os diga mucho, pero si os digo que su nombre de guerra era “Gelucho” quizás los mayores recuerden a ese jugador del Racing de Santander que jugó con ese equipo en Primera División y que yo mismo llegué pegar en el álbum de cromos de mi hijo. Pues sí, él se ofreció a venir hasta Madrid (no sólo con permiso sino con apoyo de sus jefes) para jugar el partido. Igual sucedió con Manuel Ortiz, que compaginaba su trabajo como jefe de un equipo de Visitadores Médicos con el de linier de fútbol en Primera División, y no sólo él, sino que unió a la oferta a su hijo que también era linier en categorías inferiores. Manuel Ortiz, con quien coincidía frecuentemente en todas nuestras reuniones y convenciones porque a los dos nos gustaba ocupar la primera butaca del autobús, me comentaba algunas veces –riendo con deportividad- cómo los Visitadores Médicos de su equipo iban a verle cuando actuaba de linier en algún partido... para así poder insultarle (en plan de cachondeo, claro) desde la grada. Y es que debe dar mucho gusto eso de poder meterse con el jefe sin que este pueda tomar represalias, ya que cualquiera que haya ido a un partido de fútbol sabe que a los árbitros y linieres les llaman de todo menos “bonito”.
 
Supimos también que el abuelo de una de las compañeras de AstraZéneca era Pantaleón, vieja gloria del Real Madrid, el cual se ofreció a colaborar y le di el cargo de entrenador de uno de los dos equipos. Pero Enrique Vedia también nos consiguió el apoyo de Agustín, portero recientemente jubilado en el Real Madrid, así que ya teníamos un entrenador, Adelardo, para Médicos del Mundo, y dos entrenadores, Pantaleón y Agustín, para nuestro equipo (cuyo número de integrantes ya empezaba a engordar hasta en el número de entrenadores). Y ya puestos, nuestro compañero y linier de Primera, Manuel Ortiz, nos consiguió un árbitro de Primera División para dicho encuentro: Mejía Dávila.
 

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martes, 2 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (8)

El antiguo director de ventas de Zéneca, Enrique Vedia, ya jubilado pero manteniendo algunas colaboraciones con la nueva AstraZéneca, era el presidente del Rayo Majadahonda, equipo de Segunda B que tiene un precioso campo de fútbol en Majadahonda, y tan pronto supo de nuestra idea ofreció gratuitamente sus instalaciones para que celebrásemos allí el partido. De igual forma colaboró con nosotros en todo, y cuando digo en todo, quiero decir todo. Lo mismo hacía gestiones para que el ex jugador del Atlético de Madrid, Adelardo, actuase como entrenador de uno de los equipos como para conseguir equipaciones para nuestros jugadores e incluso para ayudarnos el día del partido a preparar bocadillos para venderlos luego a los espectadores y así sacar más dinero.
 
La idea era organizar un partido entre una selección de AstraZéneca y una selección de alguna ONG y pensamos, inicialmente, en Médicos sin Fronteras. Sin embargo, y para asombro y pasmo de todos nosotros, los de Médicos sin Fronteras dijeron que ellos no aceptaban dinero de los laboratorios farmacéuticos. Es decir, preferían tener menos dinero con que ayudar a las personas necesitadas con tal de mantener inflado ese falso orgullo de “ser independientes” de la industria farmacéutica. Yo me indigné ante tal injusticia, no por mí sino por la gente que esperaba ayuda de ellos para atender sus necesidades más básicas y que se verían privadas de unos recursos muy necesarios. Pero no todas las ONGs anteponen sus prejuicios al bien de los necesitados y así, Médicos del Mundo, otra ONG que cumple las mismas funciones que la anterior, aceptó encantada la propuesta. Su director de Comunicación, Paco Flores, era una persona sensata y justa, por lo que le pareció de maravilla esta idea y se ofreció a preparar su equipo de fútbol para esta ocasión al tiempo que nos facilitaba los logotipos necesarios para la publicidad que tendría que hacer de tal evento y para todo aquello en que pudiese colaborar.
 

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lunes, 1 de abril de 2024

Fútbol (empresario) (7)

Años después, dejé el sector de los agroquímicos y, dentro del mismo grupo empresarial, me pasé al sector farmacia, en donde volví a vivir una increíble experiencia organizando un partido de fútbol por todo lo alto. Si hasta entonces mi actividad como “empresario” había sido en relación con la promoción del fútbol, ahora pasaría además a la organización de encuentros.
 
El estreno no pudo ser más a lo grande. Poco antes de cumplirse un año de la fusión que había dado lugar a AstraZéneca, el director ejecutivo, Tom McKillop, comunicó a todas las filiales alrededor del mundo que, con ese motivo, quería que en cada país se organizase una actividad de carácter solidario en la que participasen activamente los empleados con el apoyo de la dirección. Fiel a su estilo, McKillop dejó total libertad para que cada país organizase lo que quisiese, dando rienda suelta a su imaginación; no en vano McKillop era partidario de apoyar la iniciativa y la asunción de riesgos por parte de los empleados; prefería tener empleados motivados y con iniciativa, aunque fracasasen, a tener empleados borregos que simplemente se limitasen a seguir las órdenes de la dirección.
 
Como responsable de Comunicación de AstraZéneca en España (el título internacional por el que se me conocía era Country Communication Manager) fui el encargado de hacer realidad esta idea. El presidente en España, Carlos Trias, me adjudicó cien por cien el encargo para que hiciese y deshiciese a mi buen saber y entender. Fue así cómo entre los integrantes de mi departamento estuvimos barajando distintas iniciativas hasta que por fin comprendimos que si en España el fútbol era el deporte rey, ¿por qué no íbamos a organizar un partido de fútbol benéfico?


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martes, 5 de diciembre de 2023

El apasionante mundo de un Dircom

La compañía para la que trabajaba seguía creciendo (ICI – Zéneca), hubo una fusión y se convirtió en la tercera más grande del mundo (AstraZéneca). Y allí estaba yo como máximo responsable de Comunicación escribiendo constantemente todo lo que se me ocurría, pero nunca en plan de autobombo que es lo que se estila en las empresas, sino en plan auténticamente periodístico. Y como un paso más, puse en marcha un diario digital de información sanitaria que llegó a ser el segundo más leído de España.
 
Cuando después de 24 años en este grupo multinacional tuve que dejar el mismo, afronté la última etapa de mi carrera profesional como responsable de prensa en la organización que agrupa a todos los médicos españoles y ahí añadí a mis experiencias previas la de escribir discursos y artículos, aunque en esta ocasión quien los pronunciaba y firmaba luego era el presidente. Pero también tuve ocasión de poner en marcha otro diario digital y seguir escribiendo artículos y reportajes propios.
 

Las divertidas (e incluso educativas) anécdotas en la vida de un Director de Comunicación…
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