(El maravilloso
mundo del vinilo)
FICHA TÉCNICA:
Artista:
Roberto Carlos
Título:
Roberto Carlos canta en español: Lady Laura
Sello
y Nº: CBS - 7.042
Año
de esta edición: 1978
Detalles:
Single a 45 RPM. 2 canciones. Edición original española cantada en castellano.
El comentario de
la aguja: Sensibilidad melódica y calidez sinfónica a 45 RPM
Con
la referencia CBS 7.042 de 1978, la sala de audición se inunda de una nostalgia
luminosa y reconfortante. «Lady Laura» es una de las composiciones más célebres
y técnicamente logradas de la sociedad creativa formada por Roberto Carlos y
Erasmo Carlos. La producción musical es una joya de equilibrio emocional que
evita con maestría el sentimentalismo fácil. Las secciones de cuerda trazan líneas
fluidas, dulces y de un lirismo bellísimo que dotan a la pieza de un balanceo
tierno y envolvente. Este abrigo instrumental imponente sirve de marco perfecto
para una base rítmica de pop acústico sumamente limpia y unos coros
aterciopelados que empujan el estribillo hacia la eternidad.
Desde
la perspectiva técnica del prensado analógico, este sencillo de finales de los
setenta destaca por una ecualización soberbia. El rango dinámico de la factoría
CBS ofrece un relieve sonoro nítido, nítido y de una gran transparencia
acústica, capturando con una fidelidad pasmosa cada inflexión y cada matiz de
ternura de su interpretación lírica, mientras que la rica masa sinfónica late a
su alrededor.
Pero
¿quién era Lady Laura? Detrás del título de este éxito arrollador se esconde
una de las páginas más íntimas y conmovedoras en la vida del artista brasileño.
"Lady Laura" no era un amor de juventud ni un personaje de ficción:
era Laura Moreira Braga, la propia madre de Roberto Carlos. Esta sentida declaración
de amor filial la compuso en la habitación de un hotel de Nueva York, abrumado
por la soledad de las giras mundiales y el peso de la fama, añorando la paz y
la seguridad de los brazos de su madre durante su infancia.
La
devoción de Roberto Carlos por ella era tan inmensa que la canción se convirtió
en un pilar sagrado de su repertorio; de hecho, hasta el final de sus días, el
artista cerraba invariablemente sus espectáculos con este tema, convirtiendo
cada escenario en un altar de gratitud eterna a la mujer que guio sus primeros
pasos en la música.
Mi experiencia
de surco
Avanzamos
con paso firme por la recta final de nuestra monografía sobre el Rey y nos
detenemos en el año 1978 para poner a girar en el plato otro de los éxitos más
descomunales, entrañables y coreados de toda su trayectoria. Al contemplar la
portada de este vinilo, me asalta de inmediato un recuerdo imborrable y una
pequeña curiosidad sociológica de coleccionista: ¿saben ustedes cuánto costaba
adquirir un single como este en las tiendas de discos en 1978? Pues costaba
exactamente 180 pesetas, lo que hoy equivaldría a apenas 1,08 euros. ¡Y en
aquella época nos parecía una auténtica fortuna y nos quejábamos de lo caros
que estaban los discos!
Pero,
desde luego, cada peseta invertida en este plástico de la factoría CBS estaba
más que justificada. Volver a escuchar hoy esta hermosísima canción en su
edición original cantada en español es un auténtico deleite para el alma.
Resulta fascinante comprobar cómo una composición de estructura aparentemente sencilla
es capaz de esconder una carga emocional tan inmensa y una producción musical
de una solera tan impecable.
Roberto
Carlos poseía el don único de convertir sus vivencias más íntimas en himnos
universales del microsurco. Para que veáis el peso histórico que tenían
aquellas preciosas 180 pesetas sobre el plato.
Biblioteca
Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/
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