sábado, 5 de septiembre de 2026

Roberto Carlos – Mi querido, mi viejo, mi amigo: Desgarrador y majestuoso testamento de amor filial

(El maravilloso mundo del vinilo)
 
FICHA TÉCNICA:
 
Artista: Roberto Carlos
 
Título: Roberto Carlos canta en español: Mi querido, mi viejo, mi amigo
 
Sello y Nº: CBS - 8.264
 
Año de esta edición: 1980
 
Detalles: Single a 45 RPM. 2 canciones. Edición original española cantada en castellano. Broche de oro a su monografía.
 
El comentario de la aguja: Solemnidad sinfónica para un retrato del alma
 
Este vinilo, referencia CBS 8.264, nos sitúa en el amanecer de la década de los ochenta, la atmósfera de la sala de audición se torna solemne, íntima y de una calidez extrema. «Mi querido, mi viejo, mi amigo» es una de las composiciones más honestas y maduras de toda la producción musical de Roberto Carlos. La pieza esquiva con una elegancia apabullante cualquier exceso sensiblero, con una finura acústica ejemplar. El arreglo se inicia con un piano minimalista y conmovedor, para ir abriendo paso de forma gradual a unas secciones de cuerda de un lirismo bellísimo que diseñan un abrigo instrumental imponente, sosteniendo el pulso emocional de la canción con una maestría de alta escuela.
 
Técnicamente, el prensado de la CBS de 1980 es un auténtico dechado de virtudes sonoras. El microsurco a 45 RPM está tallado con una limpieza técnica impecable, ofreciendo un rango dinámico generoso y un relieve sonoro nítido y tridimensional. La mezcla otorga a la personalísima y aterciopelada voz del Rey una presencia física sobregogedora en el canal central; se pueden percibir con una nitidez analógica soberbia las respiraciones, los hilos de voz y la profunda carga emocional de la toma de estudio. La separación estéreo despliega la masa orquestal a los lados con un equilibrio perfecto, logrando que los violines envuelvan la audición de manera reconfortante y sin el menor atisbo de saturación en los pasajes más intensos del crescendo final.
 
Pero ¿cuál es la historia detrás de esta canción? La asombrosa carga de emotividad que emana de este vinilo de 1980 no es fruto del azar ni de un truco de producción. Detrás de esta preciosa canción se esconde una de las historias más humanas y recordadas de las sesiones de estudio de Roberto Carlos. El artista compuso este tema como un tributo directo, sincero y en vida a su padre, don Robertino Braga.
 
A la hora de grabar la pista de voz definitiva en español, el cantante se vio tan fuertemente embargado por los recuerdos de su infancia y la figura de su progenitor que rompió a llorar de forma incontenible frente al micrófono, obligando a detener las cintas magnetofónicas en repetidas ocasiones. La toma que finalmente quedó registrada para la eternidad en este plástico conserva en su textura ese quiebro genuino del llanto contenido, demostrando que la verdadera grandeza analógica se esculpe con jirones de verdad.
 
Mi experiencia de surco
 
Llegamos al séptimo y último capítulo de nuestra andadura disco a disco por la obra de Roberto Carlos, y nos despedimos de la presencia de este gigante de la canción con una de las composiciones más hermosas, emotivas y logradas de toda su trayectoria. Nos situamos en el año 1980 para ver girar a 45 revoluciones este sencillo que es, en esencia, una preciosa canción dedicada por entero a la figura de su padre.
 
Estamos ante una experiencia que conmueve el corazón de cualquier coleccionista. Roberto Carlos logra plasmar aquí un sentimiento universal con una sencillez y una solera impecables- Una pieza indispensable que pone el cierre perfecto y cargado de sensibilidad a este bloque de mi fonoteca antes de abrir las páginas a un nuevo cantante en la bitácora.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

No hay comentarios: