viernes, 3 de mayo de 2013

Una parte de mí se quedó en Islandia


Hace casi cinco años viajé con mi familia a Islandia y allí, cada uno de nosotros plantó un árbol, unos pequeños esquejes de apenas 50 cms. de altura.
En esos árboles quedó una parte de mi alma y por ello es motivo de alegría contemplar cómo a día de hoy gozan de buena salud y han superado el metro y medio de altura.

La primera foto que adjunto es del día que los plantamos. La segunda, es de ahora, poco antes de comenzar allí una nueva primavera. Ya que yo no puedo estar allí para disfrutarla, al menos me queda el consuelo de que esta otra gran familia que allí dejé me recordará de vez en cuando a través de ellos y el simple hecho de evocar mi memoria será como estar con ellos.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres un soñador...
Esos árboles que están detrás de esas personas ¿son los que plantasteis?
MC

Ana dijo...

Un gesto muy bonito.Espero que dentro de 5 años más midan 5 metros y puedas estar alli contemplándolo.