sábado, 25 de marzo de 2017

¿Qué salvarías en un incendio?

Cuando tenía 10 años y me encontraba en casa con mis padres –debía ser la hora de cenar, más o menos- surgió la alarma: humo por la escalera y unos gritos diciendo “¡fuego!”. La histeria hizo acto de presencia y mis padres nos conminaron a que saliésemos a la calle cuanto antes. Pero si era verdad que había fuego, yo no podía irme dejando allí mis más sagradas pertenencias. No obstante sólo tenía dos manos y estaba claro que si salía era para no volver a entrar hasta que se hubiese apagado el fuego y por lo tanto tenía que escoger muy bien qué salvaba del fuego puesto que sólo haría un viaje de salida. En fracción de segundos decidí qué (a quién) salvaría del fuego: a mi periquito (con su jaula, naturalmente), a mi álbum de cromos, y al pez que tenía en una pecera redonda de cristal. Con esas tres sagradas pertenencias bajé a la calle (a esa edad no recuerdo, ni me fijé, qué cosas habían salvado mis padres y hermanos) y poco después se aclaró todo que quedó en una simple alarma ya que lo único que ardió fueron las faldilla de una mesa camilla y todo quedó en un simple susto.

Como se ve, para un niño las prioridades son otras muy distintas a las de un adulto. Muchos años después, estando en un hotel en Menorca, comenzaron a oírse gritos de “¡fire! ¡fire!” y unos golpes en las puertas de las habitaciones. Como ya estábamos dormidos mi respuesta fue gritarles para que dejasen de hacer el gamberro; poco después, como todo seguía igual, mi siguiente fase fue insultarles para que me dejaran dormir; y finalmente, ante la insistencia, abrí al puerta y vi gente corriendo asustada y un ligero olor a humo en el pasillo. Parecía evidente que aquello era un incendio, así que desperté a la familia y yo cogí lo más sensato: documentación y dinero; lo demás poco importaba, ni siquiera las zapatillas (ya me compraría otras con el dinero). Como la escalera de incendios estaba al lado, bajamos por ella y nos fuimos reuniendo todos en torno a la piscina mientras aguardábamos instrucciones. El espectáculo no podía ser más curioso: algunos habían bajado en calzoncillos, otros perfectamente arreglados e incluso con la maleta, unos se mostraban asustadísimos y otros reían haciendo chistes... Al final el incendio fue cosa de poco, aunque al ser captado por los conductos del aire acondicionado todo ese humo, hizo que la alarma fuese mayor de lo que realmente era.

viernes, 24 de marzo de 2017

Ganímedes es el número uno

El satélite de Júpiter Ganímedes es el más grande de todos los satélites de nuestro sistema solar, con 5.262 Km. de diámetro; es más grande incluso que Mercurio o Plutón. 

Además, es el único satélite que tiene un campo magnético importante, tal como sucede en muchos planetas.

Estas y otras curiosas informaciones puedes leerlas en “Planetas y satélites”, una revisión completa de nuestro sistema solar:

jueves, 23 de marzo de 2017

Siesta interrumpida

El portero de la casa donde vivía de joven acostumbraba a echarse la siesta en la acera de la calle, junto al portal, echando la silla hacia atrás de tal forma que sólo tocaban el suelo dos patas y el resto de la silla con el peso de su cuerpo descansaba sobre la pared. De esta forma pasaba las largas horas de calor y sopor del verano durante la esa hora después de comer en que el cerebro se adormece ya que el estómago necesita toda la energía para digerir los alimentos. Pero hubo un día en que esa siesta se vio interrumpida de una forma insospechada.

Cuando un niño está aburrido y no sabe en qué entretenerse... ¡peligro! porque puede hacer cualquier trastada, y eso es lo que hice aquél día. Estaba dando vueltas sin saber qué hacer y salí a la terraza (un octavo piso). Coloqué una larga fila de chapas de bebidas sobre la barandilla de la terraza, y cuando las tuve perfectamente alineadas comencé a darles papirotazos (cuando el dedo pulgar y el índice se juntan y a continuación se sueltan con fuerza para impulsar un objeto) lanzando una tras otra todas las chapas hacia la calle.

Imaginaos el espectáculo. El portero durmiendo la siesta reclinado sobre la pared, cuando de repente empieza a caer desde las alturas una lluvia de chapas. Supongo que debió pegar un respingo de su silla, si es que no se cayó del susto, y... subió a casa a protestar por la gamberrada que no podía venir de otro vecino más que yo. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

Un planeta enano y muchos asteroides

En el cinturón de asteroides que orbita entre Marte y Júpiter hay un planeta enano, Ceres (952 Km. de diámetro) y muchos asteroides. 

Los principales asteroides son: Palas (545 Km. de diámetro), Vesta (530 Km.),  Higia (407 Km.) y Juno (234 Km.).

Estas y otras curiosas informaciones puedes leerlas en “Planetas y satélites”, una revisión completa de nuestro sistema solar: