sábado, 22 de abril de 2017

Todo es mentira

Todo lo que nos han contado sobre nuestra historia, todo la historia “oficial” es mentira, o al menos hay tanta mentira en ella que resulta muy difícil discernir lo verdadero de lo falso. Hoy aquí sólo voy a poner un ejemplo que tiene nombre y apellidos: Oronce Finé (Francia, 1494-1555).

Este individuo era un sabio matemático, astrónomo, arquitecto, y no se cuántas cosas más. Como cartógrafo, basándose en fuentes antiguas, y apenas recién descubierta América por Colón, aseguró que la Tierra era redonda y elaboró unos mapas del globo terráqueo. Pero estos mapas son sorprendentes y echan por tierra todo lo que nos han contado sobre la historia del ser humano. Quienes han estudiado los mismos han encontrado más de 50 coincidencias inexplicables. Veamos algunas de ellas...

La Antártida (que según nos han dicho fue descubierta en el siglo XVI y no fue hasta 1774 en que el capitán Cook logró circunnavegarla) se muestra en ese mapa pero no como la vemos ahora sino como se veía hace muchos miles de años (cuando su clima era templado y no estaba cubierta de hielo), antes de que el homo sapiens apareciera sobre la Tierra. Bahías que llevan miles de años cubiertas de hielo y que sólo recientemente se ha sabido que son bahías y no tierra firme, aparecen perfectamente reflejadas. ¿Cómo podía saber esto en el año 1.500?

Hace muy poco tiempo se ha sabido que Groenlandia no es una isla, sino dos, las cuales llevan miles de años completamente cubiertas de hielo y por eso se creía que era una sola isla. Pues bien, en este mapa Groenlandia aparece perfectamente dibujada como dos islas y sin hielo. ¿Cómo se podía saber esto hace más de cinco siglos?

El cabo de Hornos aparece con la configuración que debería tener si el nivel del mar estuviese más bajo de lo que está en la actualidad; Siberia y Alaska aparecen unidas, tal como lo estarían si el nivel del mar estuviese más bajo... y así hasta más de medio centenar de detalles que sólo tienen una explicación: hace miles de años existió una civilización (natural de la Tierra o extraterrestre) con una tecnología capaz de cartografiar el planeta tal como lo veían en aquél momento. Y esto contradice toda la historia que nos han contado.

El que tenga ojos vea”. Estos mapas (basados en fuentes más antiguas según confesó su autor) son reales y no se puede negar que corresponden a una época de la Tierra en que ni siquiera existía el homo sapiens. ¿Quién pudo entonces cartografiar nuestro planeta?

viernes, 21 de abril de 2017

Urano, un vago que lleva la contraria

A diferencia de los demás planetas, Urano se desplaza prácticamente tumbado (97,7º) y a una velocidad más baja que los demás planetas (sólo 6,8 Km/s). Esto hace que los años duren 84,1 años. Además, como sus satélites lo orbitan por el ecuador, en este caso resulta que lo hacen de forma perpendicular al estar tumbado. Y si todo esto no fuera suficiente, por llevar la contraria también gira de forma retrógrada.

Estas y otras curiosas informaciones puedes leerlas en “Planetas y satélites”, una revisión completa de nuestro sistema solar: 

jueves, 20 de abril de 2017

AstraZeneca, a Nobel industry

El libro “Una historia ligada a Nobel” recoge la historia de AstraZéneca desde sus orígenes en 1.790 hasta que llegó a situarse como la tercera compañía del ranking mundial de la industria farmacéutica y un ejemplo de laboratorio transparente... hasta el año 2006.

Sirve además este libro para conocer cómo ha ido evolucionando la industria farmacéutica a lo largo de todos estos años y cómo la apuesta por la comunicación y el trato profesional y abierto con los periodistas hace ganar credibilidad.

El libro está lleno de anécdotas, insólitas coincidencias, relatos humanos, hechos curiosos... y también datos y cifras que ponen en valor la imparable progresión que tuvo hasta entonces esa compañía.

El libro está disponible en ediciones digital e impresa en: www.bubok.es. Su enlace directo es:
http://www.bubok.es/libros/209783/Una-historia-ligada-a-Nobel

miércoles, 19 de abril de 2017

Jápeto, como Jeckil y Hide

Como la famosa novela “Jeckil y Hide” de Edgar Allan Poe, este satélite de Saturno tiene dos caras completamente diferentes una de otra. Una de ellas es muy brillante (albedo de 0,6) y en cambio la otra muy oscura (albedo de 0,03). 
En ningún otro cuerpo de nuestro sistema solar se da una diferencia tan abismal entre dos hemisferios de un satélite o de un planeta.

Estas y otras curiosas informaciones puedes leerlas en “Planetas y satélites”, una revisión completa de nuestro sistema solar: