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domingo, 24 de septiembre de 2023

¿Quién está al otro lado?

A veces percibimos la presencia de alguien inmaterial que trata de sugerirnos alguna idea o de transmitirnos alguna información o sentimiento. No hace falta ir a una sesión de espiritismo (la mayoría no son sino auténticos fraudes, sobre todo cuando te cobran por ello aunque sea en forma de donativo) para ser conscientes en algún momento de esa presencia inmaterial y cercana, tal vez de un familiar o ser querido, el cual nos trae a la memoria algún recuerdo muy especial.
 
Pero ¿quién es, o quiénes son esos seres? Pueden ser, efectivamente, amigos y familiares ya fallecidos, pero también pueden ser “maestros” o “guías” que están al otro lado y tratan de ponerse en contacto con nosotros para ayudarnos, e incluso pueden ser otras personas que en alguna otra parte del mundo se han entonado mediante la meditación para enviar vibraciones positivas a la humanidad o a parte de ella.
 
Como pude leer en una ocasión, en donde se recogían las palabras recibidas de uno de esos seres que estaban al otro lado: “Soy simplemente una personalidad inteligente, no sujeta ya a vuestras leyes físicas”.
 

También en una serie banal de televisión puede haber un mensaje secreto…
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miércoles, 6 de septiembre de 2023

El mundo que no se ve

Estamos metidos de lleno en un mundo material pero al mismo tiempo somos conscientes de que existe otro mundo en el cual igualmente estamos viviendo: el mundo de lo que no se ve, de los sentimientos, las sensaciones, las intuiciones, las creencias inconscientes… sin darnos cuenta que precisamente este mundo inmaterial que nos acompaña es el que rige nuestras vidas y condiciona nuestros actos y las consecuencias de los mismos.
 
¡Cómo no nos hemos dado cuenta antes! Tanto como nos gusta viajar y conocer nuevos países y culturas, nuevas ciudades y espacios naturales… y resulta que tenemos pegado a nuestro lado un inmenso mundo por descubrir. Penetrando en nuestro yo, viajando por nuestras emociones, sentimientos e intuiciones, iremos de sorpresa en sorpresa si prestamos atención a ello.
 

Detrás de lo que lees y escuchas puede haber un mensaje oculto, como en esta famosa serie de televisión cuyo mensaje subliminal ha sido ahora desvelado…
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martes, 8 de agosto de 2023

Aprende a percibir otras presencias

Todo a nuestro alrededor, desde el interior de nuestras habitaciones hasta el espacio exterior, está lleno de otras presencias que no somos capaces de percibir. ¿No somos capaces? ¡Pero si las has sentido miles de veces! ¿Sabes cómo? De repente notas una inexplicable variación de temperatura o una pequeña brisa… eso puede ser indicativo de que a tu alrededor hay otras presencias o proyecciones mentales que quieren contactar contigo, que quieren transmitirte algo. “¡Bah! ¡Qué tontería!”, me dirás, porque estás pensando en un espacio al aire libre, donde una ráfaga de viento o un brisa más fría o caliente es algo normal; pero… ¿y cuando eso mismo sucede dentro de una habitación cerrada, en donde sólo estás tú y ni siquiera te estás moviendo, sino que estás sentado tranquilamente? Ahí sí que resulta más raro ¿verdad?
 
Eso sucede muchas veces y sin embargo no le prestamos atención, es como si quisiésemos ignorarlo aposta porque no queremos salir de nuestra zona de confort y no queremos adentrarnos en pensamientos profundos que nos hagan replantearnos muchas cosas.
 
Pero si eres valiente, si de verdad te importa lo que va a ser de ti cuando dejes este insignificante y efímero mundo material, entonces te alegrará saber o recordar que esos pequeños signos son avisos o alertas de que quiere transmitirnos algo.
 
Cuando –estés donde estés- percibas algo así como una variación de temperatura o de brisa a tu alrededor, trata de concentrarte en esa señal, algo así como si tú fueses un receptor de radio que mueve voluntariamente su dial para sintonizar la emisora. No creas que vas a toparte con una fantasma, ni con ningún ser incorpóreo que se ponga a hablar contigo; todo es mucho más sutil… serán pensamientos o emociones los que llegarán a tu mente para ayudarte a progresar espiritualmente.
 

Hay otra realidad que no vemos… y está aquí al lado.
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martes, 1 de agosto de 2023

No hay nada inmutable

Los acontecimientos que nos suceden a lo largo de nuestra vida y los objetos físicos y sólidos que nos rodean, no son cosas inmutables sino que se pueden moldear según queramos hacerlo con  nuestra voluntad; lo que pasa es que así nos lo parecen en el contexto de la realidad tridimensional en la que estamos ahora, pero su verdadera naturaleza es simplemente una proyección mental.
 
Cuando hayamos muerto y estemos vivos al otro lado, esos mismos acontecimientos y objetos seguirán allí con nosotros pero libres de la realidad tridimensional y por lo tanto podremos moldearlos y cambiarlos a nuestro antojo.
 
Igual que tú puedes probarte trajes y vestidos de muchas formas y hacer todo tipo de combinaciones entre ellos, también esos acontecimientos que viviste podrás experimentarlos de otras formas y así sacar todo el conocimiento posible de lo que significaron esos hechos.
 
No significa esto que vayas a volver a este mundo físico, ni que vayas a variar el rumbo de tu vida o de la vida de los demás, sólo será un ejercicio para seguir aprendiendo y para que sigas evolucionando.
 
Hoy, por ejemplo, veía en la televisión un encierro en las Fiestas de San Fermín. La carrera, desde los corrales hasta la plaza de toros dura apenas dos o tres minutos. La seguí con interés e iba fijándome en determinadas cosas. Sin embargo al terminar, te volvían a repetir esa misma carrera de dos o tres minutos, pero ahora lo hacían unas veces a cámara lenta, otras a velocidad normal; unas veces en su toma original y otras veces ampliando con una lupa determinados detalles e incluso fijando la imagen en un detalle concreto; unas veces con una cámara en la derecha, otras en la izquierda o en el centro, o a ras de suelo, o siguiendo la trayectoria de toros y corredores a su misma velocidad…
 
Como puedes ver, los hechos (esa carrera) sólo duró dos o tres minutos, pero después estuvimos más de media hora volviendo a revivir esa misma carrera pero desde todos los ángulos y perspectivas imaginables.
 
Aplícate esto a tu vida. Ahora los acontecimientos de  tu vida los vives una sola vez, pero cuando hayas muerto los tendrás disponibles, a tu entera disposición, para revivirlos y analizarlos desde todas las perspectivas posibles y así sacar infinidad de enseñanzas que con una sola toma en directo –como en el ejemplo comentado- es imposible percibir.
 

Un picotazo en la conciencia, que te hará despertar…
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domingo, 30 de julio de 2023

Otro ejercicio de percepción

Vamos a plantear ahora un ejercicio muy fácil y enriquecedor. Se trata de hacernos esta pregunta a nosotros mismos: “¿De qué soy consciente en este momento?”. Hazte esta pregunta cuando estés solo y tranquilo y sin necesidad de cerrar los ojos, hazlo con los ojos abiertos. Mira a tu alrededor y fíjate en los objetos que te rodean, en los sonidos que se escuchan, en los olores que percibas, en los movimientos que puedan surgir. Tras ese recorrido irás siendo consciente de esas realidades que te rodean, pero…
 
A continuación fíjate en los espacios vacíos de la habitación o del lugar en donde te encuentres. Allí hay infinidad de espacios vacíos rellenados sólo por el aire. Fíjate en ellos y trata de percibir qué hay allí, porque allí está aunque sea en otras dimensiones que desconocemos. Haz lo mismo con el silencio y trata de escuchar ese silencio tratando de percibir sonidos que antes te habían pasado desapercibidos. Y lo mismo con los olores, con el movimiento o inmovilidad de las cosas, porque cada centímetro de materia o de aire que te rodea está compuesto de átomos en constante vibración y cada centímetro de materia animal o vegetal está compuesto de millones de células que se mueven, se alimentan, nacen y mueren a cada instante.
 
Nos han enseñado a percibir sólo una primera capa de materia muy cercana a nosotros, pero no nos han enseñado a distinguir toda esa vida inmaterial que nos rodea y toda esa vida infinitesimal de la que está construida la materia. Y todo es vida, y hay otros mundos, y todo es como una multitudinaria feria… en la que sólo podemos ver lo que tenemos a medio metro de distancia, como si una gigantesca niebla nos hubiera tapado de repente el horizonte, hubiera taponado nuestros oídos, y nos hubiera dejado adormecidos sin poder ser conscientes del bullicioso mundo que gira a nuestro alrededor.
 
Más tarde, prueba a hacer esto mismo pero con los ojos cerrados. Quizás aquí sí seas capaz de percibir otras sensaciones que antes, con los ojos abiertos, pegados a la realidad material, no habías sido capaz de ver. Menuda paradoja ¿verdad? Con los ojos cerrados serás capaz de ver más cosas que con los ojos abiertos.
 

Una novela que te llevará más lejos de lo que puedas imaginar…
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sábado, 29 de julio de 2023

Un ejercicio de percepción

Siéntate tranquilo, relajado y sin prisa, a escuchar una canción que te guste mucho, aunque es preferible que la hayas escuchado pocas veces o que haya pasado algún tiempo desde que la escuchaste por última vez.
 
Seguramente te reconfortará escuchar esa canción y te traerá múltiples recuerdos y emociones, pero no voy por ahí, sino por otro lado que te explico…
 
Vuelve a poner ahora la misma canción, pero en esta segunda vez esfuérzate y concéntrate sólo en un instrumento de la orquesta, por ejemplo la batería. Trata de olvidarte de todo lo demás y concéntrate en el sonido de la batería. Cuando hayas terminado te habrás dado cuenta que ahora la canción sonaba de distinta forma a cuando la escuchaste antes. Pero no acaba aquí la cosa.
 
Pon otra vez la canción y concéntrate exclusivamente en el sonido del piano. Acompaña mentalmente al pianista y estate pendiente de él, olvidándote todo lo que sea posible del resto de sonidos. Al terminar, habrás escuchado una canción nueva, que nunca antes habías percibido.
 
Y otra vez, ahora concéntrate en otro instrumento… y así todas las veces que quieras, pero cada vez fijándote en un instrumento diferente de la orquesta. Es como si tu cerebro fuese una mesa de mezclas en el estudio de grabación y eligiese en cada momento una de las pistas de sonido para escuchar solo un instrumento determinado. Cada una de esas pistas suena diferente, cada una de ellas te brinda una versión distinta de la misma canción.
 
Antes, la canción era una sola. Ahora has descubierto que la canción estaba formada por múltiples individualidades y que cada una de ellas te ofrecía una novedad, algo diferente.
 
Este sencillo y agradable ejercicio te servirá de entrenamiento para poder ir aprendiendo a percibir otras realidades, otros mundos que están aquí mismo, compartiendo el mismo espacio que nosotros pero que no somos capaces de percibir.
 

Hay otros mundos, pero están en este…
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domingo, 16 de julio de 2023

No existen ni el tiempo ni el espacio

Más adelante volveremos sobre este tema porque es muy difícil de asimilar, pero ahora haremos un breve apunte. El tiempo no existe como tal, los acontecimientos no se suceden unos a otros. Esto es como un libro; todas las páginas ya están escritas y lo que tú estás haciendo ahora es concentrar tu mente en una línea y seguir paso a paso las demás líneas del texto.
 
¿Y el espacio? El espacio concebido como distancia no existe, es una simple ilusión. Concebimos que para trasladarnos de un lugar a otro se necesita un tiempo determinado, pero si como decimos no existe el tiempo, entonces tampoco existe el espacio.
 
Pero ¿por qué nos parece que necesitamos tiempo para ir de un lugar a otro? Una forma sencilla de explicarlo sería decir que es por la distinta intensidad que necesitamos para percibirlo; a más intensidad, más lejos nos parece. Para coger el bolígrafo que has dejado encima de tu mesa, necesitas muy poca intensidad, por eso te parece que lo tienes al lado; por el contrario, para coger ese mismo bolígrafo de la estantería de una papelería, necesitas mucha más intensidad de experiencias físicas: la experiencia de salir de casa, de caminar por la calle, de llegar a la papelería, de cogerlo de la estantería…
 
Después de la muerte no necesitamos tiempo ni tampoco existirán para nosotros las distancias.
 

Una selección de artículos que no se parecen a nada que hayas leído anteriormente…
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martes, 20 de junio de 2023

Anteojeras psíquicas


Normalmente el ego actúa como una presa, para mantener alejadas de nosotros otras percepciones. Pero no lo hace porque esté en su naturaleza, ni porque esa sea su función; lo hace porque nosotros mismos hemos sido educados y así lo transmitimos a las demás generaciones, para utilizarlo como una especie de anteojeras protectoras, falsamente protectoras. El resultado es que esas anteojeras nos aíslan de otras realidades y circunscriben nuestro mundo a una pequeña escala que ignora todo lo que está a nuestro alrededor en otras percepciones a las que dichas anteojeras no nos dejan acceder.
 
Esto hace que nuestro ego no pueda relacionarse, no pueda darnos acceso, a otras realidades. Nos ponemos anteojeras nosotros mismos, y después nos quejamos –como niños malcriados- de que no podemos ver.
 



Hay escritores que escriben sobre su infancia y juventud, pero muy pocos que hayan conservado y publicado lo que escribieron entonces…
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sábado, 3 de junio de 2023

El mundo no es sólo lo que vemos

Lo he explicado alguna que otra vez, pero nunca está de más recordarlo; es un símil muy gráfico…
Os habéis puesto vuestro traje de submarinista y os zambullís en las aguas para contemplar la belleza interior del mar, los corales, los peces, la inmensa y variada fauna y flora marina. Pero, en realidad ¿cuánto estáis viendo? Si las aguas son claras y luminosas quizás vuestra vista llegue hasta varias decenas de metros de distancia, nunca más. Puede que a doscientos metros de donde os encontráis reposen los restos de un naufragio pero no sois capaces de verlo, vuestro sentido de la vista y la limitada transparencia del agua del mar no dan para más. Esos restos de naufragio existen, están allí, y sin embargo no sois capaces de verlos y una vez concluido vuestro periodo de inmersión saldréis a la superficie hablando de los peces y corales que habéis visto en esa pequeña parcela que habéis recorrido, pero nada diréis de lo que no habéis visto, de lo que ni siquiera habéis intuido.
 
Eso mismo es lo que nos pasa en este mundo y en esta realidad que vivimos: Sólo somos conscientes de una pequeña parte de nuestro entorno, pero la realidad que nos rodea es mucho más amplia.
 
¿No os gustaría que vuestros sentidos alcanzasen a ver algo más? ¿No os gustaría –como en este ejemplo anterior- ir a explorar los restos de ese naufragio? Pues se puede hacer, pero no es gratis… el precio es el trabajo, pero el trabajo psíquico, el ejercicio de vuestra parte espiritual.
 
Y tampoco esperes grandes cosas; nadie se construye un cuerpo de culturista tras dos únicas sesiones de gimnasio. Hace falta meditación, ejercitar la intuición, permitir que vuestra alma gane terreno al cuerpo físico y haga oír su voz… Nada será como un abrir y cerrar de ojos, nada será de hoy para mañana, ni –posiblemente- conseguirás en este vida el ansiado objetivo de ver tan lejos, pero con que seas capaz de ver un poquito más allá de esta realidad, sólo un poquito más, te sentirás suficientemente recompensado.
 

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miércoles, 31 de mayo de 2023

Cada segundo que pasa eres otro distinto

Nos miramos al espejo y no reconocemos, nos identificamos con ese cuerpo material que allí se ve reflejado y sin embargo, cada vez que te mires en el espejo, ese cuerpo que veas reflejado será distinto del anterior… aunque sólo hayan pasado dos segundos. Y es que nuestro cuerpo físico cambia a cada instante que pasa, unas células mueren y otras las reemplazan.
 
En consecuencia, eso que creemos tan inmutable como es nuestro cuerpo material no es sino una fábrica en constante funcionamiento que se renueva a cada respiración, incluso algunos místicos aseguran que al cabo de siete años toda esa masa de materia que es nuestro cuerpo físico se habrá renovado por completo, es decir, será completamente diferente.
 

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lunes, 29 de mayo de 2023

Cada uno ve las cosas de distinta manera

Se dice que “la consciencia es un ejercicio espontáneo de creatividad” y es cierto, porque cada uno ve las cosas de distinta manera y posiblemente no hay dos personas iguales que vean las cosas (y quien dice cosas también dice situaciones, acontecimientos, etc.) del mismo modo.
 
Pongamos un ejemplo. Tú estás junto a un árbol y lo percibes de una determinada manera; sin embargo para un pájaro que se haya posado en una de sus ramas, el árbol es algo muy diferente, tiene otra concepción distinta del mismo. Y para un microbio que esté sobre su corteza, el árbol será otra cosa muy distinta de lo que representa para un ser humano o para un pájaro.
 
Pero volviendo a los humanos, te voy a poner otro ejemplo. Tú ves un anuncio de colonia en la televisión y te fijas en la marca y quizás en los paisajes o la música. Sin embargo yo, como he estudiado Publicidad, lo que “veo” es cómo han aplicado la iluminación a las escenas, cómo han ligado unos planos con otros, cómo han resaltado o no la marca comercial. Y otra persona, de ese mismo anuncio sólo verá una modelo guapísima que le hará soñar con amores imposibles. Como puedes ver, el anuncio era el mismo y sin embargo la realidad de ese anuncio ha sido completamente diferente para cada una de estas tres personas.
 

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sábado, 27 de mayo de 2023

El ego, ese carcelero

Si tienes una concepción limitada de la naturaleza de la realidad, es decir, sólo ves y crees en lo que tocas, hueles, ves, saboreas y escuchas, entonces tu ego se envalentonará y se convertirá en tu carcelero para mantenerte encerrado en ese espacio que tú mismo te has creado. Para un carcelero es muy cómodo tener un prisionero que no intenta escapar de sus cuatro paredes, que ni siquiera intenta mirar a través de los barrotes de su ventana qué es lo que hay allá afuera. Eso mismo sucede con el ego, el cual se siente cómodo cuando tú no quieres ni siquiera mirar qué hay allá afuera y te contentas con vivir en ese espacio pequeño que has creado con tus cinco sentidos.
 
Si por el contrario dejas a tu intuición, a tu imaginación y a tus instintos creativos en libertad, ellos te podrán traer conocimiento de esas otras dimensiones que están ahí mismo pero eres incapaz de verlas o de comprenderlas. Estamos tan orientados a lo físico, a lo que nos marcan nuestros cinco sentidos, que no somos capaces de percibir otras realidades.
 
La intuición, la imaginación y la creatividad, serán tus mejores aliados para sacarte de este encierro que tu propio ego ha creado, porque si llegas a conocer lo que hay fuera, sabrás que tu ego (que ahora se cree tan importante porque te tiene esclavizado) es insignificante pero, al mismo tiempo, tú eres muchos más, más grande y más importante, que tu ego porque formas parte del todo universal (puedes llamarlo Dios o como quieras).
 
PD.- ¡Ah! Eso sí, la intuición, la imaginación y la creatividad hay que trabajarlas; si te quedas en plan pasivo, no funcionarán.
 

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jueves, 25 de mayo de 2023

Hay más de tres dimensiones

Estamos tan concentrados en la realidad física de todo cuanto nos rodea y de todo cuanto percibimos, que no somos capaces de escuchar nada más. Es algo así como si fuésemos submarinistas buceando en aguas turbias; podemos ver todo cuanto nos rodea a tres o cuatro metros de distancia, pero nada más, ni siquiera somos conscientes de que el océano en el que estamos buceando es mucho más grande.
 
Los sentidos físicos nos permiten percibir este mundo tridimensional al que nos hemos acostumbrado pero, al mismo tiempo y debido a su propia naturaleza, este mundo tridimensional inhibe la percepción de otras dimensiones que están ahí y no somos capaces de verlas ni de comprenderlas.
 

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jueves, 9 de junio de 2022

¿Casualidad? ¿Coincidencia?

Todos nosotros hemos vivido casualidades tan características como ésta: estás pensando en alguien y, en ese momento, ese alguien te llama por teléfono. No habíais quedado, no existía una razón para que la llamada se produjese en ese mismo momento... y sin embargo la llamada se realiza. 

A veces, las cosas llegan un poco más lejos. Hoy mismo estaba hablando con un compañero del trabajo al que había facilitado la posibilidad de que le incluyesen un anuncio gratuito en un periódico para tratar de alquilar un piso. En dicho periódico me habían hecho ese favor diciéndome que lo publicarían todos los días que fuese necesario, hasta que se alquilase dicho piso. Pues bien, este compañero había venido a darme las gracias y a decirme que ya no era necesario que siguiesen publicando dicho anuncio porque había conseguido alquilar el piso. Hasta aquí, todo normal. Pero, ¿qué sucedió en el preciso instante en que ese compañero salía de mi despacho?
 
Pues bien, según iba saliendo de mi despacho, cogí el teléfono para llamar a la periodista que me había hecho el favor de publicarlo, a fin de darle una vez más las gracias y decirle que podía dejar de publicar dicho anuncio. Cuando se puso me dijo: “parece que me has leído el pensamiento; ahora mismo pensaba llamarte”. “Bueno, no tiene nada de extraño”, pensé yo, “después de todo hay muchos motivos por los que puede llamarme: para pedirme alguna información relativa a los cambios que se están produciendo en la compañía, para hacerme alguna oferta de publicidad para su periódico...”. Sin embargo, ella se adelantó y disparó “¿quería preguntarte cómo iba lo del anuncio del alquiler del piso? ¿Tenemos que seguir publicándolo más veces?”. Curiosa pregunta; cuando además no llevaba tantos días saliendo el anuncio.
 
¿Cómo se puede interpretar esto? ¿Telepatía? ¿Casualidad? Hay, en términos generales dos tipos de explicación para estos fenómenos tan comunes y que todos conocemos perfectamente.
 
Una de las explicaciones apunta a la existencia, precisamente de la transmisión del pensamiento, causante de poner en marcha estas acciones. La otra, simplemente apunta al cumplimiento estricto de la ley de probabilidades: Cada uno de nosotros piensa en muchas personas al cabo del día. En una semana han podido pasar por nuestra imaginación, no se, ¿500? ¿1000 personas? ¿Más? En cualquier caso, si de todas esas personas en las que hemos estado pensando, hay una o dos cuya llamada ha coincidido con nuestro pensamiento hacia ellas, no se trata ni de telepatía, ni de coincidencia, ni de ninguna otra zarandaja; es simplemente lo normal. Es como tirar el dado muchas veces, al final acabará saliendo cada número en una proporción muy parecida. O meter la mano en una bolsa con bolas de distintos colores; cada vez vamos cogiendo una y -antes de sacar- tratamos de adivinar su color. ¿Magos o adivinos? ¡No! simplemente, es la ley de probabilidades, ¡Alguna vez tendremos que acertar!
 
Sin embargo hay otra clase de “coincidencias” que van mucho más allá y es de ellas de las que os quiero hablar. Poco a poco, a través de los años, he podido ir viendo un poco más lejos. Hay a nuestro alrededor muchas cosas que no somos capaces de ver. Sin embargo, con la determinación de verlas y un adecuado entrenamiento, va apareciendo ante nuestros ojos un mundo muy diferente al que conocíamos. Otra cosa es que alcancemos o no a entenderlo. ¡Qué más quisiéramos! Pero es evidente que está ahí. A veces comparo esta diferencia de visión con la que cualquiera de nosotros tiene un día de niebla y otro de claridad absoluta. Incluso en lo alto de una montaña, un día nuestra vista alcanza hasta el horizonte y nos permite descubrir los pequeños pueblos, riachuelos del valle, etc., mientras que otro día, desde ese mismo lugar, apenas si somos capaces de ver más allá de unos pocos metros.
 
En la vida que llevamos sucede lo mismo. Si prestamos atención a esos pequeños detalles, nuestra visión interior irá mejorando y seremos capaces de descubrir un montón de cosas que siempre habían estado allí y nunca fuimos capaces de verlas. Es cuestión de determinación y... entrenamiento.
 

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