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lunes, 28 de octubre de 2024

Lo que se ve en una ECM

Aquellas personas que han pasado por una experiencia cercana a la muerte, eso que se conoce como ECM, han contado después lo que vieron y sintieron. En tales casos, ¿de qué sentidos se valieron para percibir aquello y luego contarlo? Porque nos relatan cosas que sucedieron en el lugar donde “murieron” y resulta que en esas condiciones de muerte clínica, sin funcionamiento del corazón, sin respiración y sin actividad cerebral, sus sentidos no podían funcionar, y sin embargo lo vieron y oyeron todo. Pero es que también nos relatan cosas que realmente sucedieron en aquél momento pero en otros lugares distantes que era imposible que pudieran verlo o siquiera conocerlo… y lo cuentan de forma detallada como si hubieran estado presentes.
 
Y esto nos lleva a reconocer que la consciencia subconsciente sobrevive a la muerte, va unida a nuestro ser espiritual, y por lo tanto dispone de sentidos de percepción diferentes a los cinco sentidos físicos y que son de carácter o esencia enteramente psíquica o espiritual. La pena es que aquí en la Tierra, en esta vida material que llevamos, no somos capaces de conocer ni de utilizar esos sentidos, y sólo podemos utilizarlos de forma consciente cuando pasamos al otro lado… aunque sea de forma momentánea y provisional como sucede en las experiencias ECM en que después de aquella muerte clínica el paciente vuelve milagrosamente a la vida.
 

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domingo, 27 de octubre de 2024

El material de los sueños

Todas las impresiones sensoriales que se van almacenando en nuestro cerebro, constituyen el material con el que fabricamos los sueños. Pero sólo son eso, ladrillos que utilizamos para su construcción. No tienen otra función, ni utilidad, ni significado. En cualquier edificio que contemplemos, un simple ladrillo no es más que eso, un simple ladrillo, sin embargo si contemplamos la obra en sus conjunto descubriremos que se trata de una imponente catedral, o de un original edificio de viviendas.
 
Al intentar interpretar los sueños, al intentar descubrir qué significado hay detrás de ellos, no hay que finarse en los ladrillos sino en el conjunto, en el significado que ese conjunto nos ofrece.
 

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jueves, 25 de mayo de 2023

Hay más de tres dimensiones

Estamos tan concentrados en la realidad física de todo cuanto nos rodea y de todo cuanto percibimos, que no somos capaces de escuchar nada más. Es algo así como si fuésemos submarinistas buceando en aguas turbias; podemos ver todo cuanto nos rodea a tres o cuatro metros de distancia, pero nada más, ni siquiera somos conscientes de que el océano en el que estamos buceando es mucho más grande.
 
Los sentidos físicos nos permiten percibir este mundo tridimensional al que nos hemos acostumbrado pero, al mismo tiempo y debido a su propia naturaleza, este mundo tridimensional inhibe la percepción de otras dimensiones que están ahí y no somos capaces de verlas ni de comprenderlas.
 

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martes, 23 de mayo de 2023

Los sentidos físicos te engañan

Nuestros sentidos físicos no son fiables a la hora de darnos la verdadera imagen de la realidad. Como dice alguien que ya pasó por este mundo, “son unos mentirosos encantadores que cuentan un cuento tan fantástico que lo creéis sin cuestionarlo”.
 
Es lo mismo que sucede a diario con la televisión y las redes sociales: Nos creemos todo lo que vemos y leemos sin cuestionarlo. Deberíamos aprender a ser más críticos y a cuestionarlo todo.
 
Pero volviendo a la reflexión que entrecomillé antes, rescato esta otra que es realmente sugerente: “A veces sois más inteligentes, más creativos y tenéis mucha más capacidad de conocimiento cuando estáis soñando que cuando estáis despiertos”.
 

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martes, 16 de abril de 2019

Muchos mundos más allá de lo visible


Hoy traemos a estas páginas una frase del psicólogo Jon Aizpurúa, que nos debería hacer reflexionar:

“Hay muchas más cosas de lo que es aparente. Hechos que van más allá de lo que pueden detectar los registros sensoriales”.

domingo, 10 de enero de 2016

El mundo no es así

Es muy difícil para el ser humano tener conciencia  exacta de la verdadera naturaleza del mundo físico que nos rodea. Lo que tenemos de él no son otra cosa que imágenes mentales que nos hemos forjado en base a lo que erróneamente nos han ido dictando nuestros sentidos y creemos que el mundo es como lo vemos, tocamos, olemos…

Sin embargo son muchas las pruebas (y de ello hemos hablado varias veces en este blog) que demuestran cómo nos engañan los sentidos. Hemos dado ejemplos en estas páginas de las ilusiones ópticas que nos engañan, de las equivocadas percepciones táctiles, de cómo nos engaña el gusto, el olfato e incluso el oído (sí, también tenemos ilusiones erróneas auditivas).

Cuando contemplas un jardín lleno de flores de los más diversos colores, deberías saber que tales colores no existen, son invenciones de tu mente; lo único que hay es una amplia gama de frecuencias electromagnéticas que nuestro cerebro interpreta como colores.


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lunes, 2 de noviembre de 2015

Una fábrica llamada cuerpo

Nuestro ser externo, mente objetiva (o como queramos llamarlo) es algo así como la recepcionista de una fábrica llamada cuerpo. Esta fábrica tiene cinco puertas de entrada (vista, oído, olfato, tacto y gusto) y a través de ellas llegan cada día multitud de materiales a los que llamamos “experiencias”.

Nuestro ser externo comete muchos errores (¡cuántas veces nos hemos dado cuento de que los sentidos nos engañan!) y por eso necesita pedir consejo siempre a nuestro ser interno, mente subjetiva, alma... o como queramos llamarlo.

Ambos, el físico y el mental, deben trabajar siempre juntos y en armonía.


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martes, 7 de octubre de 2014

El engaño de los sentidos

Nada es lo que parece... ni siquiera cuando nuestros sentidos nos lo dicen. 

Mira la imagen que acompaña este post: parece que se mueve, y sin embargo es una imagen fija; pero no sólo es la vista quien nos engaña, también lo hacen los demás sentidos.

No podemos fiarnos ni de nosotros mismos. 

Como ejemplo, vayan estos cinco enlaces en donde podéis comprobar cómo nos engaña cada uno de ellos:







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lunes, 6 de octubre de 2014

El tacto nos engaña

Si vista, oído, olfato y gusto nos engañan ¿cómo no iba a hacerlo el tacto? 
La cosa es bien sencilla, si tocas la superficie de cualquier cosa (solo un poco para que el detalle de su forma no lo descubra) sin que a su vez estén presentes los otros cuatro sentidos, es decir sólo con el tacto, comprobarás que realmente te resulta difícil acertar de qué objeto se trata.





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jueves, 2 de octubre de 2014

El olfato nos engaña

Realmente el olfato es el sentido más fácil de engañar. Puedes comprobarlo entrando en una habitación en la que haya un olor fuerte cualquiera. Al cabo de unos instantes, dicho olor desaparecerá. Sin embargo el olor no desaparece, es solo una ilusión, lo que sucede es que las células nerviosas del sistema olfativo se saturan y dejan de enviar las señales al cerebro. 
Más fácil aún, puedes oler una flor o un perfume, al cabo de un rato con la nariz pegada al mismo, dejarás de olerlo aunque dicho olor sigue allí igual de presente que al principio.





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