Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

Mostrando entradas con la etiqueta concentración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta concentración. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de septiembre de 2023

Tú puedes

Se dice en plan de broma que los hombres nos diferenciamos de las mujeres en que no somos capaces de hacer dos cosas al mismo tiempo, pero sí que somos capaces… si queremos. Todo ser humano tiene a su disposición eso que se llama “disociación”.
 
Por ejemplo: Tú puedes estar leyendo y viendo la televisión al mismo tiempo, pero para enterarte de todo debes bajar el volumen de atención de uno de esos canales de información para concentrar tu atención en el segundo; y acto seguido, bajar el volumen de atención del segundo y concentrar tu atención en el primero. Y esta alternancia debe hacerse de forma instintiva, dedicando fracciones de segundo a cada uno de esos canales de información.
 
Si quieres, puedes. La disociación es una herramienta innata que tenemos todos los seres humanos.
 

Eran otros tiempos, era otra Medicina…
“Médico, periodista y poeta”: https://amzn.to/3bRZpfZ

domingo, 30 de julio de 2023

Otro ejercicio de percepción

Vamos a plantear ahora un ejercicio muy fácil y enriquecedor. Se trata de hacernos esta pregunta a nosotros mismos: “¿De qué soy consciente en este momento?”. Hazte esta pregunta cuando estés solo y tranquilo y sin necesidad de cerrar los ojos, hazlo con los ojos abiertos. Mira a tu alrededor y fíjate en los objetos que te rodean, en los sonidos que se escuchan, en los olores que percibas, en los movimientos que puedan surgir. Tras ese recorrido irás siendo consciente de esas realidades que te rodean, pero…
 
A continuación fíjate en los espacios vacíos de la habitación o del lugar en donde te encuentres. Allí hay infinidad de espacios vacíos rellenados sólo por el aire. Fíjate en ellos y trata de percibir qué hay allí, porque allí está aunque sea en otras dimensiones que desconocemos. Haz lo mismo con el silencio y trata de escuchar ese silencio tratando de percibir sonidos que antes te habían pasado desapercibidos. Y lo mismo con los olores, con el movimiento o inmovilidad de las cosas, porque cada centímetro de materia o de aire que te rodea está compuesto de átomos en constante vibración y cada centímetro de materia animal o vegetal está compuesto de millones de células que se mueven, se alimentan, nacen y mueren a cada instante.
 
Nos han enseñado a percibir sólo una primera capa de materia muy cercana a nosotros, pero no nos han enseñado a distinguir toda esa vida inmaterial que nos rodea y toda esa vida infinitesimal de la que está construida la materia. Y todo es vida, y hay otros mundos, y todo es como una multitudinaria feria… en la que sólo podemos ver lo que tenemos a medio metro de distancia, como si una gigantesca niebla nos hubiera tapado de repente el horizonte, hubiera taponado nuestros oídos, y nos hubiera dejado adormecidos sin poder ser conscientes del bullicioso mundo que gira a nuestro alrededor.
 
Más tarde, prueba a hacer esto mismo pero con los ojos cerrados. Quizás aquí sí seas capaz de percibir otras sensaciones que antes, con los ojos abiertos, pegados a la realidad material, no habías sido capaz de ver. Menuda paradoja ¿verdad? Con los ojos cerrados serás capaz de ver más cosas que con los ojos abiertos.
 

Una novela que te llevará más lejos de lo que puedas imaginar…
“Castidad & Rock and Roll”: https://amzn.to/3PyfLOH

sábado, 29 de julio de 2023

Un ejercicio de percepción

Siéntate tranquilo, relajado y sin prisa, a escuchar una canción que te guste mucho, aunque es preferible que la hayas escuchado pocas veces o que haya pasado algún tiempo desde que la escuchaste por última vez.
 
Seguramente te reconfortará escuchar esa canción y te traerá múltiples recuerdos y emociones, pero no voy por ahí, sino por otro lado que te explico…
 
Vuelve a poner ahora la misma canción, pero en esta segunda vez esfuérzate y concéntrate sólo en un instrumento de la orquesta, por ejemplo la batería. Trata de olvidarte de todo lo demás y concéntrate en el sonido de la batería. Cuando hayas terminado te habrás dado cuenta que ahora la canción sonaba de distinta forma a cuando la escuchaste antes. Pero no acaba aquí la cosa.
 
Pon otra vez la canción y concéntrate exclusivamente en el sonido del piano. Acompaña mentalmente al pianista y estate pendiente de él, olvidándote todo lo que sea posible del resto de sonidos. Al terminar, habrás escuchado una canción nueva, que nunca antes habías percibido.
 
Y otra vez, ahora concéntrate en otro instrumento… y así todas las veces que quieras, pero cada vez fijándote en un instrumento diferente de la orquesta. Es como si tu cerebro fuese una mesa de mezclas en el estudio de grabación y eligiese en cada momento una de las pistas de sonido para escuchar solo un instrumento determinado. Cada una de esas pistas suena diferente, cada una de ellas te brinda una versión distinta de la misma canción.
 
Antes, la canción era una sola. Ahora has descubierto que la canción estaba formada por múltiples individualidades y que cada una de ellas te ofrecía una novedad, algo diferente.
 
Este sencillo y agradable ejercicio te servirá de entrenamiento para poder ir aprendiendo a percibir otras realidades, otros mundos que están aquí mismo, compartiendo el mismo espacio que nosotros pero que no somos capaces de percibir.
 

Hay otros mundos, pero están en este…
“No son coincidencias”: https://amzn.to/2OCmSsO