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viernes, 20 de junio de 2025

El virus que cambió el mundo

No es el “Diario de Ana Frank” pero sí un diario escrito en tiempo real durante la pandemia de coronavirus, sí, aquella de la que ya no te acuerdas pero que nos encerró a todos en casa, nos privó de libertad, nos arruinó y cambió la sociedad para que vivamos con miedo y obediencia al poder supremo encarnado por el Gobierno. En este libro compartirás los pensamientos y reflexiones del autor ante cada una de las medidas impuestas por el Gobierno, algunas exageradas, otras absurdas, otras ilegales (como se demostró más tarde) y otras directamente falsas.
 
“El presente libro se escribió a lo largo del año 2020 y narra, a modo de diario y en la visión de un periodista independiente, los hechos extraordinarios que se fueron sucediendo tras la irrupción del coronavirus o Covid-19 y la pandemia global que ha cambiado el mundo para dar paso a eso que ya nos habían anunciado como el "Nuevo Orden Mundial". Todos hemos padecido el más absoluto desconcierto: Gobiernos que mienten, científicos que no saben, gobierno español en absoluto caos... Mientras tanto: Adiós a las libertades, imposición del pensamiento único, ricos mucho más ricos y resto de la población mucho más pobre...
 
Día a día se va repasando lo que ha sucedido en España y en el mundo durante el año 2020 invitando al lector a que no se deje influir sino que piense por sí mismo y saque sus propias conclusiones. El año 2020 ha sido un punto de inflexión, el año del "reseteo" lo han llamado. Tal como nos habían venido anunciando los líderes políticos y económicos era necesario establecer un ‘Nuevo Orden Mundial’ y el Covid-19 ha sido el pretexto perfecto para el gran cambio”.
 
“El virus que cambió el mundo” (Vicente Fisac. Editorial Bubok)
https://www.bubok.es/comprar-libro/266924

viernes, 4 de noviembre de 2022

Libros sobre el coronavirus

Tanto y tan rápido ha cambiado el mundo actual por culpa de la pandemia que no es de extrañar que hayan aparecido muchos libros sobre el coronavirus o COVID-19. Sin el libro que yo he escrito sobre este tema se diferencia de todos ellos en algo muy importante: Mientras todos los libros sobre el coronavirus imparten ciencia y doctrina que no debe ser cuestionada porque su autor se considera en posesión de la verdad absoluta, mi libro expone hechos (no teorías ni palabrería, sólo hechos) y a partir de esos hechos invita al lector a pensar, a razonar por sí mismo, para que cada lector saque sus propias conclusiones sin necesidad de que nadie se las imponga.
 
Otra particularidad de este libro es que fue escrito en tiempo real, a modo de diario, relatando acontecimientos y datos que se estaban produciendo en esos días, de tal forma que el lector puede realizar ese mismo recorrido y sacar sus propias conclusiones.
 
Pocos libros hay que no traten de imponer unas ideas. Este es uno de ellos, un libro que quiere que cada persona, cada ser humano individual tenga sus propias ideas. Tú mismo, si quieres, puedes comprobarlo:
 
“Diario del caos”, el único libro sobre la pandemia que no trata de imponerte ninguna idea sino que por el contrario quiere que razones por ti mismo y saques tus propias conclusiones.
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viernes, 11 de febrero de 2022

Diario del caos

A través de las siguientes páginas te invito a repasar lo que ha sucedido en el mundo y en España durante el año 2020, eso que se ha llamado pandemia. Pero no lo voy a hacer desde el púlpito de una cátedra, inundándote de datos, cifras, citas de personajes ilustres, etc. sino todo lo contrario: Pretendo
  que el protagonista seas tú. Para ello voy a mostrar, en orden cronológico, todo lo que he ido escribiendo –como si de un diario se tratara- respecto al cambio radical que la pandemia de coronavirus, Covid-19, ha supuesto en nuestras vidas.
 
Dejemos bien claro, desde el principio, que no quiero que aceptes mis ideas, ni mis argumentaciones… los datos que proporcione sí que son ciertos y publicados, pero aun así puedes creerlos o no. Hoy día la gente tiende a creer sólo aquellas cosas que coinciden con lo que ellas piensan… que no son otra cosa que ideas implantadas en su cerebro a través de los medios de comunicación y a través de las personas que se alinean con esas ideas promulgadas por los poderes políticos y económicos.
 
Soy un periodista jubilado, que estuvo especializado en el campo de la salud en donde ejercí durante cuarenta años. La ventaja de estar jubilado es que no tengo que rendir cuentas a nadie; no tengo ningún jefe que me diga cuál es la “línea editorial” que debo seguir. Tampoco pertenezco a ningún partido político y por consiguiente no sigo las directrices de ninguno de ellos. Finalmente, tampoco escribo con ánimo de lucro; lo que escribo en mis blogs no me reporta ningún beneficio económico, sólo la satisfacción personal de escribir, y los pocos ejemplares que se puedan vender de este libro a través de Amazon no me van a hacer rico, sólo si acaso me permitirán tomarme alguna caña en agradecimiento a mis lectores.
 
Por todo ello puedo decir que soy libre e independiente a la hora de volcar mis opiniones en este libro… aunque reconozco que ser libre e independiente no significa estar en posesión de la verdad. Cuando me preguntan que cuál es mi frase o cita preferida de algún personaje famoso, siempre digo que es esta: “La verdad sólo es un punto de vista”. Curiosamente esta frase la pronunció el personaje central (Ángela Channing) de la famosa serie de televisión de los años ochenta, “Falcon Crest”. Pero anécdotas aparte, esa frase encierra buena parte de mi filosofía y con ella quiero invitar al lector a desprenderse de prejuicios e ideas preconcebidas, a aceptar que hay otras personas que piensan diferente, y a realizar ese sano ejercicio de mirar con curiosidad otras opiniones y después, a través del propio razonamiento, establecer cada uno cuál debe ser la suya.
 
Centrándonos ya en lo que vas a leer a continuación, te diré que fue un 19 de enero de 2020 cuando escribí mi primera “carta desde la resistencia”, cuando el coronavirus aún era algo que había sucedido allá lejos, en China y que según nos dijeron los expertos españoles, y cito palabras casi textuales del portavoz oficial del Gobierno español, Fernando Simón: “A España no va a llegar o como mucho serán dos o tres casos aislados”. Esta era la agudeza de predicción de nuestros “expertos” o bien el nivel de hipocresía que mostraban públicamente.
 
A lo largo de las siguientes páginas iré enlazando esas “cartas” con algunos comentarios realizados ahora ya a finales de este año 2020 porque –transcurridos ya unos cuantos meses- compruebo por mí mismo cómo estuve de acertado en unas cosas y de equivocado en otras. Pero ya digo que esta es mi opinión y no tiene que ser la tuya. En cualquier caso, dejo constancia de mi espíritu crítico, de una crítica que comienza por mí mismo y que me gustaría realizase todo el mundo: que cada cual contemplase distintos puntos de vista y después de analizarlos formase su opinión, y que esa opinión suya no fuese inmutable sino que de cuando en cuando la revisase y se criticase a sí mismo. “Sólo la búsqueda de la verdad nos hará libres”, dijo alguien (no sé quién) y no sé si será verdad, pero sí que me siento reconfortado cuando cuestiono todas las ideas preconcebidas (las mías, las de los demás y las que los poderes públicos y económicos intentan imponernos) y analizo el mundo que me rodea, y ejerzo –en fin- eso tan difícil y tan bonito que es la “libertad de pensamiento”.
 
A todos los fanáticos, a todos lo que quieren que pensemos igual que ellos, a todos los que intentan imponernos el pensamiento único, les brindo este libro para que sepan que aunque dobleguen mi cuerpo y mi forma de vida, jamás podrán doblegar mi pensamiento, un pensamiento que mantengo siempre en constante evolución porque soy consciente que sólo alcanzaremos el conocimiento de la verdad y la libertad plena cuando hayamos muerto.
 
Y si tú eres una persona que piensa, que tiene criterio propio, que huye de sectarismos, que acepta opiniones diferentes e incluso opuestas… ¡enhorabuena! ¡Estoy seguro que disfrutarás con la lectura de este libro!

“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq

sábado, 31 de octubre de 2020

La élite política y económica da “ejemplo”

Como ya han pasado varios días desde la “ejemplar” cena del diario digital “El Español” en donde se reunieron más de 60 ilustres ciudadanos de la élite política y económica apenas 24 horas después de decretar el estado de alarma, quiero aportar aquí la lista de esos invitados ilustres que nos han dado tan buen ejemplo.
 
Dicen que legalmente no se les puede reprochar nada ya que las mesas estaban separadas, eran de 6 comensales y la ocupación del local era del 33 por ciento; pero está claro que moralmente es nauseabundo.
 
Como puedes ver por la lista adjunta, allí se dieron cita el ministro de Sanidad, el de Justicia, el Fiscal General del Estado, presidente y destacados dirigentes del PP y Ciudadanos, presidentes de grandes compañías eléctricas, bancos, etc. En fin, como anécdota citar que del mundo del deporte no estuvo ni el presidente de la Federación ni el de la Liga, ni ningún presidente de club… salvo Florentino Pérez, al que se invitó no como empresario sino como “presidente del Real Madrid” (¿se extraña ahora alguien de que el 80% de lo que llaman “información deportiva” sea en realidad “información del Real Madrid”). Eso sí, para que no estuviese solo, le acompañó el presidente de la sección de baloncesto del Real Madrid.
 
Esta es la lista de la vergüenza:


martes, 27 de octubre de 2020

¿Cuál de estos eres tú?

¿Cuál de estos que ves en la foto eres tú? ¿Qué ha sido de aquellos españoles valientes y aguerridos que desafiaron a todos y conquistaron el mundo? ¿Por qué te humillas y agachas la cabeza obediente ante el Estado opresor? ¿Por qué aceptas el pensamiento único que te imponen?
 
“¿Llevas la mascarilla para no contagiarme a mí, por la gran estima que me tienes? ¿Te sientes orgulloso de colaborar en la salvación del mundo con tu patética mordaza, ufano de ser tan solidario y buenista? ¿Piensas acaso que tu bozal te va a proteger de un virus que muy posiblemente ni exista, cuando es archisabido que esa telita que te amordaza el alma no sirve para protegerte de nada? ¿No has visto los impresionantes trajes de astronauta o de buzo que lleva el personal que manipula virus?”.
 
Ese último párrafo lo he tomado de un magnífico artículo publicado por Laureano Benítez Grande-Caballero, publicado en periodistadigital.com
Aquí tienes el enlace:
https://www.periodistadigital.com/politica/opinion/columnistas/20200803/bienvenido-disidencia-librarse-llevar-mascarilla-noticia-689404349376/

jueves, 22 de octubre de 2020

Los controles que no controlan

El actual desGobierno de España es especialista en imponer medidas de control que no controlan nada. Veamos, por ejemplo, la ilusión de pretender que nadie salga de Madrid para que no se extienda la pandemia (eso dicen).
 
Si de verdad quisiesen hacer eso, pondrían controles de policía 24 horas al día en todas las carreteras, aeropuertos, estaciones de tren y de autobuses. Allí se controlaría que sólo salen de Madrid quienes tengan causa justificada (de trabajo, de educación o sanitaria). Y al mismo tiempo no dejarían entrar a nadie (ni por carretera, ni por avión ni por tren) a menos que demostrasen la justificación de dicho desplazamiento y el modo de estar localizables en todo momento.
 
Pero en vez de eso ¿qué hacen? Dejan entrar a todos los que quieran y ponen controles un par de horas al día para entorpecer el tráfico y sin controlar ni siquiera a todos los que salen sino sólo a unos cuanto al azar. El resto del día nada. Eso sí, los fines de semana aumentan esos controles para fastidiar más, ya que a las familias les apetecería pasar el día en el campo (en donde no hay virus ni aglomeraciones) y prefieren que se distraigan en centros comerciales y supermercados, y utilicen transportes públicos atestados de gente (como todos los días, porque parece ser que si vas apretujado en un autobús o en el metro no te puedes contagiar, pero sin paseas por el campo sin nadie en 50 metros a tu alrededor sí que te puedes contagiar).
 
El periodista Julián Águila ponía un ejemplo muy significativo de lo absurdo de esas medidas de cerrar perímetros de ciudades o Comunidades: “De Guadarrama (Madrid) no se puede ir a San Rafael (Segovia) que son 6 kilómetros, pero sí se puede ir a Aranjuez, que son 100. De Venta de Cárdenas a Santa Elena hay 10 kilómetros, pero se cambia de Castilla La Mancha a Andalucía y no está permitido; pero sí podría uno ir de Vera (Almería) a Lepe (Huelva) que son casi 600 kilómetros pero es la misma Comunidad”.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Cómo escapar de Madrid (y 2)

Para demostrar lo absurdo de las medidas de control que impiden a los madrileños salir de su ciudad, vamos a repasar algunas formas “legales” de hacerlo.
 
Como sí puedes salir en avión, puedes sacar un billete a Berlín y de ahí otro a Valencia, y así ya puedes pasar el fin de semana en la playa.
También puedes coger el tren y desplazarte a cualquier otra ciudad, aunque conviene que sólo lleves equipaje de mano para que parezca que vas a hacer gestiones de trabajo y no piensen que “te vas de vacaciones”.
Lo mismo puedes hacer en autobús y desplazarte a cualquier otra ciudad.
 
Pero como muchos prefieren el coche, si decides conducir tú mismo, puedes hacerlo saliendo en día laborable a media mañana, cuando ya no hay controles. Y si no te queda más remedio que hacerlo en fin de semana –cuando sí hay muchos más controles- puedes coger un autobús hasta una ciudad cercana –por ejemplo Colmenar- y allí alquilas un coche y te vas a donde quieras.
 
En general, la policía (siguiendo instrucciones del desGobierno de España) está más pendiente de entorpecer el tráfico y hacer la vida imposible a las pacíficas gentes que sólo quieren salir de la ciudad a respirar aire sano y sentarse a la brisa del mar durante el fin de semana, que de vigilar las fiestas ilegales, los botellones, etc. que se siguen celebrando por todas partes y que sí que son no sólo fuente de molestias para los ciudadanos honrados sino también fuente auténtica de transmisión de virus.

martes, 20 de octubre de 2020

Cómo escapar de Madrid

Con objeto de arruinar Madrid y a los madrileños, con la esperanza de derrocar al gobierno autonómico, el desGobierno nacional sigue su plan de acoso y derribo, haciendo la vida imposible a los madrileños. Una de las medidas ha sido: “Impedir que se salga de Madrid”. ¿Y cómo pretenden conseguirlo?
 
Ayer, por ejemplo, había un control en la carretera de salida a Colmenar. ¿Cómo era ese control? Varios coches de policía aparcados a ambos lados de la carretera. Tres policías a cada lado con las ametralladoras en la mano. Otros policías dedicados a vigilar los coches que pretendían salir. Y otro policía, al final, escondido detrás de un coche, con una cadena de pinchos en la mano, dispuesto a lanzarla para pinchar las cuatro ruedas del coche que intentase saltarse el control. Ni en la peor época de atentados de ETA se había visto tal despliegue policial en las carreteras.
 
Pero ¿cómo era ese control? Dejaban pasar los coches, despacito, de uno en uno, y de vez en cuando mandaban parar a uno para tratar de averiguar si intentaba escaparse de Madrid.
 
¿Cuándo se puso ese control? Se instaló a la hora en que la gente va al trabajo, para de esta forma colapsar la carretera. ¿Y cuándo se quitó? Una vez que pasó la hora punta de ir al trabajo lo quitaron. Es decir, lo pusieron cuando más podía molestar.
 
Conclusión: Si quieres escaparte de Madrid no madrugues, sal a media mañana que ya no hay controles.
 
Pero aún hay más. Si quieres escaparte de Madrid, vete en tren, que sí te dejan salir en tren. O vete en avión, que sí te dejan salir en avión. O escapa en autobús de línea, que nadie te dirá nada. Y si quieres volver, no hay problema. No hay controles de entrada, ni en carreteras, ni aeropuertos ni estaciones de tren o autobuses; todo el que quiera puede entrar en Madrid.
 
Eso sí, mi consejo es este: No huyas de Madrid ¡Huye de España!

domingo, 18 de octubre de 2020

Mensaje para todos los angustiados por el coronavirus

Son muchos los mensajes (la mayoría de ánimo y algunos apocalípticos) que se están enviando estos días a la población para que mantengan la serenidad y la cordura en el encierro que sufren en sus propias casas. De entre todos ellos he querido rescatar este “Mensaje a los angustiados por el coronavirus” que escribí hace ya unos cuantos días:

Si estás angustiado por el coronavirus deberías considerar estos puntos:

A.- Si no eres un anciano y gozas de una salud aceptable, no tienes que temer nada; de resultar infectado lo normal es que pases unos días malos como cuando coges una gripe, aunque en la mayoría de los casos esos síntomas sólo serán como los de un catarro leve. ¿Queda claro? No te vas a morir ni vas a padecer una larga enfermedad, sólo algo parecido a esa gripe a la que nunca das importancia.

B.- Si eres un anciano o una persona más joven pero con una salud delicada, en este caso sí debes preocuparte y seguir al pie de la letra todas las recomendaciones que te den las Autoridades Sanitarias. Si te contagias te pueden empezar a salir complicaciones no deseadas e incluso con fatal desenlace, aunque esto depende del estado de gravedad de la enfermedad que tuvieses antes de contagiarte de este virus y de tu estado de salud general.

Como muchos, después de leer esto, siguen angustiados porque creen que pueden contagiarse y morir, no me queda más remedio que ser más tajante y plantearles las cosas muy claramente:

1.- Si eres ateo, como no crees que haya nada después de la muerte. ¿Qué es lo que te preocupa entonces? Si luego no hay nada, pues no hay nada de qué preocuparse. Y además, en caso de morirte de esta enfermedad lo harás de forma más rápida y menos dolorosa que si mueres de otras muchas enfermedades que te dan largas agonías. En definitiva: Es absurdo tener miedo de nada (porque eso es lo que piensas tú, que después de la muerte no hay nada).

2.- Si eres creyente y tienes la conciencia tranquila, sabes que sólo estás aquí de paso (bueno, en realidad eso lo saben hasta los ateos) y que al otro lado te espera una vida mucho mejor. Es como cuando estás esperando el avión que te lleva de vacaciones y te dicen que en vez de salir con retraso va a salir con adelanto. Pues mucho mejor ¿no? Vamos, si lo que te espera allí es mejor, tendríamos que estar deseando ir allí, sobre todo si durante el tiempo que has permanecido en este mundo te has portado bien.

3.- Si eres creyente pero no tienes la conciencia tranquila… entonces sí que estás jodido. ¡Lo siento, tío (y tía también)! Pero aún tienes la posibilidad de empezar a hacer el bien a partir de este mismo instante en que acabas de leer esto. Por eso no sigo más, para dejarte tiempo.

Nota.- Esto lo escribí el 26 de marzo de 2020 y, como por desgracia todo sigue igual, incluyo aquí este mensaje por si puede aliviar a alguien.

sábado, 17 de octubre de 2020

Cortina de humo

El virus Covid-19 sí existe, sí es muy contagioso, sí mueren algunas personas por su causa… pero también es la “Cortina de humo” perfecta que alguien ha echado encima de la humanidad para cambiar el mundo. Nada será igual después de esto. La palabra “libertad” ni siquiera podrá pronunciarse. Todos seremos más pobres. Y el control del mundo quedará en otras manos.

Por eso, mientras lo preparan, les interesa que todos estemos quitecitos en casa, sin salir, muy preocupados con este virus, y hablando sólo de esto (¿o acaso crees que hay otros temas de conversación?).

Sólo el humor (para quitar el miedo) y la creencia en una vida mejor después de la muerte, pueden aliviarnos.

Nota.- Esto lo escribí el 30 de marzo de 2020. Por desgracia no estaba equivocado.

sábado, 11 de julio de 2020

Así es el fútbol


Ya lo han conseguido: los estadios de fútbol ya están sin público, y lo peor es que parece que le han cogido gusto a esta prohibición. El pretexto del coronavirus ha sido providencial para ellos y encima la opinión pública (cuyo cerebro ha sido previamente lavado por los políticos y los medios de comunicación en su función de palmeros) lo acepta sin más.

Poco importa, nadie repara en ello, que se formen aglomeraciones de gente en el metro, en el autobús, en las manifestaciones… En los estadios, que son sitios al aire libre, donde todo el público está sentado… pues no, ahí no se puede estar sentado junto a otra persona; si quieres sentarte al lado de otra persona vete al metro o al autobús, y si quieres abrazarte con otra persona, vete a una manifestación.

Para el máximo dirigente de la Liga de Fútbol Profesional, Tebas, esto es una bendición porque ya no tiene que preocuparse por el público (en realidad nunca se ha preocupado por el público) y puede centrar su atención en el único interlocutor que le interesa: las televisiones y todo el dinero que le dan por las retransmisiones de los partidos.

Hace años yo comentaba que el futuro del fútbol sería un estadio cuyas gradas estarían llenas no de espectadores sino de pantallas de televisión con las imágenes de los espectadores. Lo vaticinaba como cosa de ciencia ficción y hete aquí que ese futuro ya casi ha llegado.

Mientras las televisiones estén contentas, a los espectadores que les den morcilla. Mientras los clubes de fútbol sigan recibiendo sus buenos millones por los derechos de televisión, poco se acordarán de los espectadores, salvo para animarles a que se compren camisetas de su equipo.

En fin, podría seguir hablando, digo escribiendo, y me darían las tantas de la noche, así que lo dejo aquí. El fútbol, tal como lo conocíamos, ha muerto.

miércoles, 24 de junio de 2020

El coronavirus y la selección natural de las especies


No hay que ir contra la Naturaleza. No se puede taponar un volcán porque nos apetezca construir una ciudad en ese terreno. La Naturaleza es sabia y ha inventado eso que llamamos “la selección natural de las especies”. De esta forma, sólo los individuos mejor dotados de cada especie serán quienes sobrevivan y quienes transmitan sus genes a sus descendientes. Cuando un guepardo persigue una manada de antílopes para poder comer, dará caza al antílope que esté más viejo o más enfermo. De esta forma, los antílopes que van quedando en la manada son ejemplares sanos y fuertes, que transmitirán esa salud y ese vigor a sus descendientes.

Esta es una ley de la Naturaleza, y para los creyentes en algún Dios es una ley creada por ese Dios.

El hombre moderno ha roto esta ley y por ello el ser humano en vez de progresar se ha ido deteriorando con el paso del tiempo.

Pero la Naturaleza también sabe reaccionar y cuando hay una superpoblación de conejos, por ejemplo, surge una enfermedad que diezma su población. De igual manera la superpoblación de humanos imperfectos sobre la Tierra tiene mecanismos de corrección. Algunos, inconscientemente, los ha creado el propio ser humano, tales como las guerras o los abortos voluntarios como método anticonceptivo; pero otros los ha puesto en marcha la propia Naturaleza, tales como los terremotos, las inundaciones, los huracanes, los tsunamis… y el Covid-19.

Dejemos que la Naturaleza haga su trabajo. Hay que seguir mirando adelante y mirando también dentro de nosotros mismos. ¿Para qué estamos aquí? Para dos cosas: aprender y reproducirnos. Aprendamos y transmitamos esa información a nuestros descendientes, y que se reproduzcan aquellos individuos capaces de sobrevivir a las pruebas que nos envía la madre Naturaleza (o que nos envía Dios en el caso de los creyentes).

Quizás no te habías dado cuenta de una cosa tan sencilla como esta: Nuestro cuerpo no es inmortal y tú la vas a palmar tarde o temprano. Hay que aceptar nuestro lugar en la cadena de la vida y no interferir en los planes de la Naturaleza (o de Dios si eres creyente).

martes, 23 de junio de 2020

Que se j… los niños


Los niños se han visto seriamente afectados por la pandemia del coronavirus, pero no por el virus en sí (que no les ha hecho nada) sino por el virus de los gobernantes (ya sean nacionales, autonómicos, provinciales o locales).

Para empezar, los niños fueron los únicos que padecieron un confinamiento obligatorio (y eso que eran los únicos a quienes el virus no hacía daño), porque se les prohibió salir mientras que a los mayores sí se les permitía alguna salida, por ejemplo para comprar comida, ir a la farmacia o ir a envenenarse los pulmones comprando tabaco en el estanco.

Cuando por fin se les permitió alguna pequeña salida, se les impidió ir con sus padres; sólo podían ir con uno de ellos, y sólo a pasear por las calles, porque todos los parques y zonas infantiles de ocio estaban cerradas. Eso sí, al llegar la noche, la mayoría de esos parques y zonas infantiles se llenan de jóvenes para hacer botellón, y la policía ni hace ni dice ni “mú”.

Cuando por fin se acaba el estado de alarma (aunque en Madrid le han cogido gusto a eso de maniatar a los ciudadanos y lo prolongan un mes más) engañan a los niños diciéndoles que van a abrir los parques infantiles… pero llega el día 22 y todos los parques siguen cerrados.

No sabemos cuándo abrirán, y cuando lo hagan, no sabemos cómo controlarán las absurdas medidas que han anunciado: cuatro metros cuadrados de superficie para cada niño dentro del parque infantil. ¿Cómo van a jugar lo niños si cualquiera de sus amiguitos está a varios metros de distancia? ¿Van a tener que hacer cola (guardando 2 metros de distancia) para esperar su turno de entrar al parque? ¿Quién va a controlar cuánto tiempo puede estar un niño dentro del parque hasta que salga para dejar sitio a otro niño?

En fin, un auténtico despropósito. Pero ¿sabéis cuál es el motivo para j… a los niños de esta forma? Muy sencillo: Los niños no votan ni hacen manifestaciones. Por eso, que se j…


"Diario del caos", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa:

martes, 9 de junio de 2020

Un Gobierno de mentirosos


La crisis del Covid-19 (genéricamente coronavirus) ha puesto al descubierto la estupidez del Gobierno y su enorme capacidad para mentir. Veamos un ejemplo reconocido por ellos mismos:

Desde el principio la OMS, los especialistas internacionales y el ejemplo de China, nos decían que había que usar mascarillas para impedir o al menos paliar la propagación del virus. Aquí en España se dijo que no eran necesarias, que sólo debían usarlas los sanitarios.

Muchas semanas después, el Gobierno reconoció públicamente que si dijeron aquello fue porque no había mascarillas para todos y las pocas disponibles tenían que ser para los sanitarios. Es decir: nos mintieron.

¿No hubiera sido mejor ser humildes y decir la verdad desde el principio? Algo así, por ejemplo: “Las mascarillas son necesarias, pero no hay para todos. Las pocas disponibles serán para quienes más las necesitan: los sanitarios. Los demás deberán taparse boca y nariz con lo que puedan (pañuelo, bufanda, etc.) Ya sabemos que ni el pañuelo ni la bufanda filtran bien el virus ni están homologados ni han pasado controles técnicos sanitarios, pero es mejor eso que toserle en la cara a tu vecino. Estamos trabajando para que haya mascarillas para todos, pero mientras tanto, mantened distancias de seguridad y taparos la boca con lo que sea”.

Si hubiesen dicho la verdad, se habrían salvado muchas vidas y muchos puestos de trabajo.

lunes, 8 de junio de 2020

Un Gobierno de estúpidos


Muchas de las decisiones que está tomando este Gobierno ponen de manifiesto los más altos grados de estupidez del ser humano. Todos recordamos aquella decisión de que los niños podían salir a la calle sólo si iban al supermercado o la farmacia, y que tan solo unas horas después fue rectificada. Pero hay muchas más, repasemos algunas…

En Fase 3 abrirán las discotecas… pero no se podrán usar las pistas de baile.

En autobús y metro ya se podrán ocupar todos los asientos… pero en espectáculos (incluso al aire libre) no se podrán ocupar todos los asientos e incluso se limita el aforo o directamente se tienen que hacer sin público.

En las colas para el autobús hay que mantener una distancia de 2 metros… pero una vez dentro ya pueden ir todos apretujados (igual que en el metro).

Las fronteras terrestres están cerradas… pero ya están llegando vuelos procedentes del extranjero.

Se dijo que los turistas que llegasen tendrían que pasar 15 días en cuarentena, es decir, venir a España de vacaciones para estar todo el tiempo encerrados en la habitación de su hotel… luego se rectificó y sólo se habló de que estuviesen localizados.

Todos los parques y áreas recreativas están precintados para evitar que se junte la gente… incluso las mesas de pin-pon al aire libre en donde hay una distancia de más de 5 metros entre ambos jugadores, o las pistas de tenis en donde la distancia entre ambos jugadores es aún mayor.

Hay que usar mascarilla por la calle… salvo que tengas una enfermedad respiratoria, etc. etc. pero también cuando eso se exime cuando te provoque ansiedad, o sea, sólo póntela sólo cuando quieras.

Y ¡ay de ti! como tengas una gripecilla o proceso infeccioso de esos de toda la vida y te detecten que tienes fiebre… serás un apestado, como antiguamente los leprosos.

domingo, 17 de mayo de 2020

No quiero que los expertos se equivoquen por mí


Todos los expertos del mundo están reconociendo que no saben nada del Covid-19, que se trata de un virus nuevo, que no saben cómo combatirlo, ni cuáles son las mejores medidas de prevención, ni si habrá una segunda oleada ni cómo ni cuándo será… Cada día nos dan opiniones diferentes: que si guantes sí que si guantes no, que si mascarillas sólo en sitios cerrados que si mascarillas siempre, que si distanciamiento social que si se puede ir en metro, que si los test son fiables que si no lo son, que si las mascarillas están homologadas o que si no lo están, que si los muertos han muerto por coronavirus o han muerto por otra causa pero como estaban infectados ponemos que la muerte es por coronavirus…

En definitiva, sólo hay una cosa en la que coinciden todos los expertos: no sabemos nada de este virus.

Así que si los expertos no saben nada de este virus ¿cómo voy a hacerles caso? Vamos a ver: Yo no sé pilotar un helicóptero. ¿Quieres venir conmigo para que te dé un paseo en helicóptero? ¿A que no te atreves? Pues eso, yo no me atrevo a seguir ninguna de sus contradictorias recomendaciones, y mucho menos a aceptar de buen grado (sólo lo haré por imperativo legal) las imposiciones del Gobierno, que digo yo que si los expertos no saben nada, menos aún sabrán los miembros del Gobierno… y prueba de ello es que cada día dicen una cosa, y un día dicen una cosa y a las dos horas la contraria…

Resumiendo, no quiero que nadie se equivoque por mí, prefiero equivocarme yo solo, aunque eso sí, aplicaré el sentido común que es el sentido del que carecen todos los políticos.

PD.- En la imagen, expertos en coronavirus pensando qué nuevas medidas restrictivas tocan para mañana.