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jueves, 1 de mayo de 2025

Los niños y los sueños

¿Has hablado alguna vez con tus hijos o con algún niño sobre sus sueños? Deberías hacerlo. Los sueños de los niños son un reflejo de su personalidad y conocer sus sueños no sólo te permite conocer mejor su personalidad sino que también al niño le ayuda a conocerse mejor y a enfrentarse con valentía y decisión a sus miedos. Claro que si vas a hablar con un niño sobre lo último que ha soñado, más vale que lo hagas nada más despertarse o a la hora del desayuno porque los sueños (en niños y en adultos) son extremadamente volátiles y se olvidan con inusitada facilidad.
 
El motivar a los niños para que recuerden sus sueños y nos los cuenten, les ayuda en su desarrollo personal y crea un clima de confianza entre ellos y nosotros. Todos tenemos mucho que aprender de los sueños, de los nuestros y de los ajenos, porque los sueños nos hablan de lo que nosotros somos en realidad: espíritu y no un perecedero cuerpo material.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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miércoles, 12 de marzo de 2025

Los sueños se pueden hacer realidad

Tenía siete años y al pasar por los puestos de la feria de mi pueblo (Daimiel, Ciudad Real) no me fijé aquél día ni en los juguetes, ni en las golosinas, ni en las atracciones… algo me atrajo desde un modesto tenderete reclamando toda mi atención y el deseo de conseguirlo. Así se lo hice saber a mi padre: No quería que me comprase ningún juguete, ni quería comer ninguna golosina, ni quería montar en ninguna atracción… lo que yo quería era aquello: un pequeño libro que se titulaba “Islandia, entre el fuego y el hielo”.
 
Como era barato y eso de leer es algo que siempre se debe fomentar en los niños, mi padre me lo compró gustoso. Así pude regresar a casa todo contento con aquél pequeño universo de paisajes lejanos en donde la Naturaleza (con mayúscula) es protagonista, donde el planeta Tierra nos sigue demostrando que está vivo y nosotros somos pequeños e insignificantes seres que lo poblamos (más bien lo parasitamos).
 
Por las tardes me gustaba subirme a las ramas de un almendro y allí, en comunión con la Naturaleza, me dediqué a leer una y mil veces aquél libro y a soñar con aquellos paisajes… y también con sus gentes. Nació así mi pasión, mi devoción, por los países nórdicos. Y –según fui descubriendo después, poco a poco, a través de otras muchas lecturas- no sólo me atraía su poderosa Naturaleza sino también sus gentes: honradas, trabajadoras, solidarias… quizás poco comunicativas, pero sinceras siempre y dispuestas a ayudar a sus semejantes en todo momento.
 
Soñaba con viajar de mayor a aquellos países lejanos, conocer sus gentes, compartir sus vidas, y… ¿sabéis qué pasó? Que cuando se sueña con tanta intensidad, los sueños se hacen realidad.
 
En mi caso, la empresa farmacéutica para la que trabajaba (Zéneca) se fusionó con un laboratorio sueco (Astra) y esa nueva empresa anglo-sueca (AstraZéneca) me permitió viajar muchas veces a Suecia, una vez a Noruega y otra vez a Finlandia. Y como ganaba mucho dinero (porque también trabajaba mucho y bien) viajé por mi cuenta en plan de vacaciones a Islandia (una vez), a Finlandia (una vez más) y a Noruega (cinco veces más). Y ¿sabéis una cosa? En la mayoría de esos viajes me encontré con amigos islandeses y noruegos a quienes había conocido previamente por carta, me invitaron a sus casas y compartí con ellos su modo de vida, sus costumbres. No viví aquellas experiencias como turista… sino como amigo. Amigo de aquellas buenas personas, amigo de aquellos maravillosos lugares.
 
Los sueños, cuando se sueñan con mucha intensidad, se pueden hacer reales si al mismo tiempo pones de tu parte y te esfuerzas en trabajar y en facilitar las cosas al destino.
 
¿Quién le iba a decir a aquél niño que, subido a las ramas de un almendro en su pequeño pueblo, iba a ver hechos realidad sus sueños algún día?
 
Persigue tú también tus sueños… pero luchando siempre por ellos, porque nada viene regalado; las cosas hay que ganárselas.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“Reflejos de Islandia”: https://www.amazon.es/dp/B0875VXKPX

 

jueves, 5 de octubre de 2023

¿Con qué sueñan los fetos?

En la película de Ridley Scott, “Blade runner”, una película de culto de género en la ciencia ficción, se hace una pequeña adaptación de la novela corta de Philip K. Dirk “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. Y es que el sueño parece exclusivo de todos los seres. Se ha comprobado que todos los mamíferos sueñan, aunque hasta ahora ninguno de ellos (salvo el ser humano) nos ha podido contar qué es lo que soñaban. Pero en los humano no sólo somos los adultos los que soñamos, también sueñan los niños… y hasta los fetos.
 
En el caso de los adultos, soñamos en fase REM aproximadamente una hora y media, dividida en cuatro o cinco periodos de veinticinco minutos cada una. Los recién nacidos no tienen ningún problema para caer directamente en fase REM y estar en esa fase entre el 50 y el 80 por ciento de todo el tiempo que están durmiendo. Por lo que se refiere a la etapa de la infancia, los niños tienen una fase REM más larga que la de los adultos. Pero ¿y los fetos? ¿Sueñan también como los demás seres vivos? ¿En qué sueñan?
 
Los estudios realizados nos muestran cómo el feto humano tiene fase REM de sueño a partir de las 20 semanas y a partir de la trigésima semana ese sueño ocupa el 90 por ciento de su tiempo. Lo que no podemos saber es con qué sueñan, pero está demostrado que el sueño es algo que comparten todos los mamíferos, incluidos los fetos de los seres humanos. Sí, los fetos también sueñan. No arruinemos sus sueños.
 

Las sorprendentes memorias de un Director de Comunicación 
a lo largo de su vida.
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martes, 4 de julio de 2023

Lo contrario de nacer

Cuando contaba unos ocho años de edad, mi maestro me puso uno de esos ejercicios que tanto me gustaban: “Poner lo contrario de…”.
 
Por ejemplo, lo contrario de “alto” y yo ponía “bajo”. Lo contrario de “gordo” y yo ponía “flaco”. Lo contrario de “pesado” y yo ponía “ligero”. Lo contrario de “blanco” y yo ponía “negro”. Lo contrario de “nacer”… y yo puse: “no nacer”.
 
Cuando mi maestro leyó aquello me dijo que estaba mal, que lo contrario de “nacer” era “morir”. Entonces yo, un niño de apenas ocho años, le repliqué a mi maestro y le dije que lo contrario de “nacer” era “no nacer” porque “morir” no es lo contrario sino una consecuencia inevitable de “nacer” ¿o es que hay alguien que nazca y no muera? Todos nacemos y todos moriremos, es nuestro destino y es algo que no podemos cambiar.
 
Como veis, con apenas ocho años, aquél niño le dio una lección a su maestro y este, sorprendido y quizás emocionado, corrigió aquél ejercicio poniendo un “bien”.
 

Es una novela que rompe moldes, un picotazo en la conciencia…
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martes, 23 de junio de 2020

Que se j… los niños


Los niños se han visto seriamente afectados por la pandemia del coronavirus, pero no por el virus en sí (que no les ha hecho nada) sino por el virus de los gobernantes (ya sean nacionales, autonómicos, provinciales o locales).

Para empezar, los niños fueron los únicos que padecieron un confinamiento obligatorio (y eso que eran los únicos a quienes el virus no hacía daño), porque se les prohibió salir mientras que a los mayores sí se les permitía alguna salida, por ejemplo para comprar comida, ir a la farmacia o ir a envenenarse los pulmones comprando tabaco en el estanco.

Cuando por fin se les permitió alguna pequeña salida, se les impidió ir con sus padres; sólo podían ir con uno de ellos, y sólo a pasear por las calles, porque todos los parques y zonas infantiles de ocio estaban cerradas. Eso sí, al llegar la noche, la mayoría de esos parques y zonas infantiles se llenan de jóvenes para hacer botellón, y la policía ni hace ni dice ni “mú”.

Cuando por fin se acaba el estado de alarma (aunque en Madrid le han cogido gusto a eso de maniatar a los ciudadanos y lo prolongan un mes más) engañan a los niños diciéndoles que van a abrir los parques infantiles… pero llega el día 22 y todos los parques siguen cerrados.

No sabemos cuándo abrirán, y cuando lo hagan, no sabemos cómo controlarán las absurdas medidas que han anunciado: cuatro metros cuadrados de superficie para cada niño dentro del parque infantil. ¿Cómo van a jugar lo niños si cualquiera de sus amiguitos está a varios metros de distancia? ¿Van a tener que hacer cola (guardando 2 metros de distancia) para esperar su turno de entrar al parque? ¿Quién va a controlar cuánto tiempo puede estar un niño dentro del parque hasta que salga para dejar sitio a otro niño?

En fin, un auténtico despropósito. Pero ¿sabéis cuál es el motivo para j… a los niños de esta forma? Muy sencillo: Los niños no votan ni hacen manifestaciones. Por eso, que se j…


"Diario del caos", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa:

viernes, 10 de mayo de 2019

Viajar con niños no es un asunto menor


Viajar con niños entraña muchas complicaciones y exige toda una serie de preparativos para que las vacaciones se conviertan en unos días de disfrute y no en una pesadilla. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria ha elaborado un “Decálogo” que a todos nos conviene revisar y tener en cuenta antes de emprender un viaje con niños.
Consulta la información en este enlace:

miércoles, 1 de mayo de 2019

Si llevas niños en el coche, tienes que hacer esta revisión


Hay decálogos para la vida laboral, para la salud, para el deporte, para todo… y sobre todo hay algunos decálogos que salvan vidas. Uno de estos últimos es el que se publica hoy en el digital diario de Ciencia, Salud y Actualidad, “AZprensa” y que deberían conocer y aplicar de forma obligatoria todos aquellos que se ponen al volante de un coche y llevan dentro del mismo algún niño. Este es el “Decálogo de la seguridad vial infantil”:

lunes, 22 de abril de 2019