Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

Mostrando entradas con la etiqueta contrarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contrarios. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de julio de 2023

Lo contrario de nacer

Cuando contaba unos ocho años de edad, mi maestro me puso uno de esos ejercicios que tanto me gustaban: “Poner lo contrario de…”.
 
Por ejemplo, lo contrario de “alto” y yo ponía “bajo”. Lo contrario de “gordo” y yo ponía “flaco”. Lo contrario de “pesado” y yo ponía “ligero”. Lo contrario de “blanco” y yo ponía “negro”. Lo contrario de “nacer”… y yo puse: “no nacer”.
 
Cuando mi maestro leyó aquello me dijo que estaba mal, que lo contrario de “nacer” era “morir”. Entonces yo, un niño de apenas ocho años, le repliqué a mi maestro y le dije que lo contrario de “nacer” era “no nacer” porque “morir” no es lo contrario sino una consecuencia inevitable de “nacer” ¿o es que hay alguien que nazca y no muera? Todos nacemos y todos moriremos, es nuestro destino y es algo que no podemos cambiar.
 
Como veis, con apenas ocho años, aquél niño le dio una lección a su maestro y este, sorprendido y quizás emocionado, corrigió aquél ejercicio poniendo un “bien”.
 

Es una novela que rompe moldes, un picotazo en la conciencia…
“Castidad & Rock and Roll”: https://amzn.to/3PyfLOH

viernes, 3 de diciembre de 2021

Lo contrario de nacer

Cuando tenía unos seis años y aún vivía en Daimiel (Ciudad Real) me daban clases particulares como adelanto de lo que sería después (a los nueve años) la enseñanza obligatoria que recibiría en las Escuelas Pías de San Fernando, en Madrid. Este profesor me ponía deberes y entre ellos uno que me gustaba mucho: “poner lo contrario de…”.  Por ejemplo, me mandaba escribir una lista de cosas y yo debía escribir después sus contrarios: blanco-negro; abierto-cerrado; arriba-abajo; día-noche; policía-ladrón; etc.
 
Un día, sin embargo, fui yo quien le dio una lección a mi profesor. Una de aquellas palabras a las que debía poner el contrario fue “nacer”. Instintivamente me salió como su contrario: “no nacer”. Cuando el profesor corrigió el ejercicio me dijo que aquello estaba mal, que lo contrario de “nacer” era “morir”. Pero yo le repliqué con el mayor de  los convencimientos y le razoné así: “Lo contrario de ‘nacer’ es ‘no nacer’ porque ‘morir’ es una consecuencia de nacer, no su contrario”. El profesor quedó sorprendido por aquél razonamiento que le hacía un niño de siete años e inmediatamente rectificó y le puso un “bien” a mi respuesta.
 
Y es que yo nací con una imaginación desbordante y un afán desmedido por la escritura. Así podréis seguir comprobándolo en esta “Biblioteca Fisac”, al igual que en mi blog diario “AZprensa” y en todos los libros que voy publicando en Amazon.
 
“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq