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domingo, 22 de enero de 2023

Pedro Sánchez lleva España a la ruina

El dictador Pedro Sánchez, que por otra parte es esclavo de la ultraizquierda (Podemos) y de los partidos independentistas y filo terroristas, sigue llevando España a la ruina.
 
Una de sus últimas cacicadas –aunque no le ha salido bien- ha sido intentar prohibir las manifestaciones del 20-Ene contra su nefasta gestión. Afortunadamente, todavía queda un resquicio a la libertad para poder expresarse, a pesar de la brutal censura que padecemos.
 
La sanidad, de la que se habla en abundancia en el “Diario AZprensa”, también paga las consecuencias de este dictador de pacotilla.
 
A continuación ofrezco una selección de noticias e informaciones publicadas en este medio digital independiente, por si te había pasado desapercibida alguna de ellas:
 
Así intentó prohibir las manifestaciones de la sociedad civil contra el Gobierno:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/el-dictador-sanchez-intento-prohibir.html
 
No aprendemos: 20.000 bebés con malformaciones (3.000 en España sin reconocimiento ni indemnización) y ahora vuelven a comercializar la talidomida:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/no-aprendemos-la-talidomida-vuelve.html
 
El cachondeo de las bajas laborales por COVID (las cifras asustan):
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/el-cachondeo-de-las-bajas-laborales-por.html
 
El aborto y las lesiones deportivas. ¿Qué tienen en común?
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/el-aborto-y-las-lesiones-deportivas.html
 
Farmacias: En desventaja frente a la competencia
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/farmacias-en-desventaja-frente-la.html
 
Un estudio científico demuestra con datos cómo el ruido perjudica nuestra salud:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/el-ruido-perjudica-la-salud-la-ciencia.html
 
¡Qué cosas! Un virus que no mata a la gente “importante”:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/un-virus-que-no-mata-la-gente-importante.html
 
Un “Barómetro laboral” que parece hecho por Perogrullo:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/01/un-barometro-laboral-que-parece-de.html
 

“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq

viernes, 17 de mayo de 2019

Los españoles no son iguales ante las vacunas

¿Tienen todos los españoles los mismos derechos? No. Si se trata de Sanidad pública por supuesto que no. Y si se trata de derecho a la vacunación, menos todavía. Todos los estamentos científicos coinciden en la importancia de las vacunas y está más que demostrado que salvan muchas vidas; pero eso no parece importarle a los responsables de la Sanidad pública, una Sanidad partida en 17 trozos, cada uno de los cuales hace y deshace a su antojo, movido por intereses partidistas en vez de estar movido por interés público.
De esto se habla hoy en “AZprensa”: https://azpressnews.blogspot.com/2019/05/los-espanoles-no-son-iguales-ante-las.html

miércoles, 13 de febrero de 2019

Los políticos hacen Leyes que ni ellos mismos cumplen


Todo aquél que llega al poder siente la irresistible tentación de hacer Leyes, aunque luego no se preocupa de que dichas Leyes se cumplan y lo que es peor, ni ellos mismos las cumplen. 
Hoy en “AZprensa” se cita un ejemplo reciente de una Ley de Sanidad que ni el mismo Gobierno cumple:

viernes, 16 de noviembre de 2012

“Anamnesis” no es lo mismo que “amnesia”


Permanecer más de tres o cuatro minutos dentro de la consulta de un médico de Atención Primaria de la sanidad pública, es toda una proeza. Lo normal es que en ese tiempo, el médico haya utilizado 17 segundos (eso es lo que indican algunas estadísticas elaboradas por los propios médicos) en escuchar al paciente, puede que haya utilizado otros tantos segundos en hacer alguna pregunta, y el resto hasta los tres minutos los habrá dedicado a labores burocráticas.

Finalmente el paciente saldrá con una receta de paracetamol o de ibuprofeno (da igual cuál sea su dolencia, para la Sanidad pública todo se arregla con cualquiera de estos dos medicamentos) y si no, siempre queda algún consejo dietético (Aquarius, zumo de limón, yogur, arroz y pescadito hervido, no comer grasas, etc.), con lo cual el paciente se pasará al salir, con su receta, por el supermercado más cercano.

A todos los médicos se les oye hablar siempre de lo importante que resulta la “amanmesis” (conjunto de conocimientos y habilidades del médico para extraer información al paciente que sea relevante para la historia clínica) pero muchos parece que lo único que tienen es “amnesia” ya que se les olvida interesarse por el paciente y obtener de este información de utilidad para acertar en el diagnóstico y tratamiento.

Que todos los médicos no son iguales, es evidente; pero que hay muchos médicos así, también lo es. Que en muchos casos deben atender a más pacientes de los que humanamente pueden atenderse, es cierto, pero eso no debería eximir de la obligación del médico por un buen ejercicio profesional, algo imposible de realizar si antes de que acabe de responder el paciente ya le han extendido la receta de paracetamol o ibuprofeno y están llamando a consulta al siguiente paciente.

viernes, 20 de abril de 2012

Reforma de la asistencia sanitaria en España: Hoy no.... ¡mañaaaana!


Quisiera decir, en primer lugar, que la reforma que ha aprobado el Gobierno para la asistencia sanitaria a los españoles me parece muy bien. Si los recursos de que se dispone son limitados, las prestaciones no pueden ser ilimitadas. Si los recursos son limitados, no es justo que se distribuyan a todos por igual cuando no todos gozan del mismo nivel económico.

Con esta reforma, los parados –que antes tenían que pagar un 40% del precio de los medicamentos- ya no tendrán que pagar. Los pensionistas –que antes no pagaban nada- seguirán sin pagar nada cuando sus ingresos sean muy bajos; si son medianos pagarán algo y si son altos pagarán más. Para los demás, también se establece una escala. Pero además, dentro de estas escalas hay unos límites para que personas muy enfermas (que necesitan mucha medicación) y con bajo nivel económico, no tengan que pagar al mes más de una cierta cantidad.

Todo muy lógico y razonable y, desde luego, más justo que el sistema anterior, pero... sí hay un pero: poner en marcha el sistema va a llevar muchos meses (quién sabe si años) antes de que pueda ver la luz y además va a requerir desde el principio una gran inversión económica. Es decir, en mi opinión, este año va a generar más gasto y ya veremos si dentro de un año o dos puede estar en marcha para que de verdad empiece a generar ahorros.

Los gastos están muy claros: hay que contratar equipos profesionales que unifiquen o creen una nueva base de datos con los datos de Hacienda y de la Seguridad Social, que ahora son diferentes, y luego hay que hacer una nueva tarjeta sanitaria, hay que elaborar programas informáticos y entrenar a la gente que vaya a manejarlos, etc. Todo eso, hablando de unos listados de millones de personas (tantas como habitantes tiene el país) es tarea ardua y costosa.

Pero hay otro pero más añadido: no es verdad que haya dos sistemas informáticos a unificar (el de Hacienda y el de la Seguridad Social). Resulta que como la Sanidad está transferida a las Autonomías, hay 17 sistemas informáticos (cada Autonomía lo ha montado como ha querido y en consecuencia no hay dos iguales) que habrá que unificar con el de Hacienda (que ese sí que es único). Por consiguiente hay que unificar 18 sistemas informáticos con datos de cuarenta y tantos millones de personas. ¡Total ,nada!

Pero es que además hay otro pero más: no todas las Autonomías están gobernadas por el partido del Gobierno, por lo que habrá algunas que no querrán hacerlo, otras darán largas, otras pondrán más peros... total, que ya sería un éxito si este sistema llega a ponerse en práctica antes de que lleguen las próximas elecciones.

Mientras tanto, todos los partidos de la oposición seguirán intoxicando a la opinión pública diciendo mentiras sobre lo que en realidad es esta reforma, haciendo manifestaciones, huelgas, etc. Y la gente indocumentada (que es mucha) y que no es capaz de leer más allá del titular (eso el que lee, porque la mayoría no lee, sólo ve la tele) serán presa fácil de la intoxicación... y para este último tipo de intoxicación no hay cura, ni monja.

Imagen: el autor de este post visto (el siglo pasado) por Javier Cebrián.

viernes, 25 de noviembre de 2011

El “Visitador Médico” ha muerto, ¡Viva el “Alimentador Médico”!

Durante muchas décadas, el Visitador Médico ha sido un fiel aliado de los médicos para ponerles al día de las novedades en medicina y apoyar su participación en cursos de formación, asistencia a Congresos, etc.; facetas formativas todas ellas que de no haber sido por el apoyo de los laboratorios no hubieran podido llevar a cabo los médicos.

Sin embargo, la Administración sanitaria, ante la cada vez más progresiva bancarrota del sistema sanitario público, ha ido presionando de forma despiadada a los laboratorios: bajadas de precios, dificultades y retrasos para registrar nuevos fármacos, concesión de los precios más bajos de Europa para que puedan comercializar sus fármacos, todo tipo de trabas y dificultades para que los Visitadores Médicos puedan hacer su trabajo, más descuentos en las facturas a los laboratorios, retrasos cada vez mayores a la hora de pagarles, etc.

Consecuencia: despidos y más despidos en la industria farmacéutica, cierre de fábricas, traslado de centros de producción e investigación a otros países, etc.

Pero los médicos siguen teniendo necesidad de recibir formación y acudir a congresos para formarse y si no se lo paga su empleador (la Sanidad pública) ¿quién se lo va a pagar? Pues ahí han estado muy avispadas las empresas de alimentación.

Como prueba de ello, cada vez más aguas minerales, leches, yogures, margarinas, etc. se anuncian en revistas médicas, alcanzan acuerdos con sociedades científicas para patrocinar todo tipo de acciones, etc., y mientras los laboratorios farmacéuticos se baten en retirada a la hora de patrocinar estudios y congresos, las empresas de alimentación toman el relevo.

Si tienes diarrea, te recetarán Aquarius (a mí me lo han recetado ya); si tienes colesterol, te recetarán Danacol; si estás griposo y tienes las defensas bajas, te recetarán Actimel... Como ninguno de esos productos necesita receta, el ahorro para la sanidad pública es del 100%. Pero puestos así ¿para qué ir al médico? Cuando te encuentres enfermo... vete al supermercado.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Médicos en alpargatas

Este ha sido uno de los artículos más leídos y, por desgracia, no ha perdido actualidad. Puedes leerlo en este enlace:


"Médico, periodista y poeta", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa:

martes, 23 de agosto de 2011

Un medicamento genérico es “aproximadamente igual” a uno de marca

Entre las medidas implantadas por el Gobierno para dar prioridad absoluta a los medicamentos genéricos han llegado al absurdo de que “a igualdad de precio” (entre el genérico y el original) se dispense el más barato; es decir, es como si a igualdad de precio entre un polo Lacoste original y uno comprado a los negros que los venden el la playa, el ciudadano tuviera que llevarse obligatoriamente el falso.

Pero en este caso estamos hablando de salud y lo que no se dice es que a un genérico no se le exige que sea “igual” que el original, sino que se conforman con que tengan un 25% de más o de menos de biodisponibilidad respecto al original. Por lo tanto es mentira que un genérico sea “igual” que el original; la realidad es que un genérico es “aproximadamente igual” a uno de marca.

¿Cómo reaccionáis cuando vais a una tienda y os dicen “no tengo eso que me pides pero tengo otra cosa parecida?”. “No tengo el CD de ese cantante que me pides, pero tengo otro de uno que canta igual”. ¿Lo aceptáis? Pues con los medicamentos estamos hablando de salud. ¿Tenemos unas Autoridades sanitarias capaces de garantizar al menos que los miles de genéricos existentes (de 50 a 100 por cada principio activo) reúnen una calidad aproximada al original? ¿Con qué frecuencia hacen esos controles?

Por otra parte, si siguen exprimiendo a los que investigan ¿para qué van a querer seguir investigando? Los inversores se irán a otros sectores más productivos. ¿La consecuencia?: dentro de 100 años tendremos medicamentos de hace un siglo y ni un solo nuevo descubrimiento.

lunes, 22 de agosto de 2011

Reflexiones sobre los medicamentos genéricos

Las multinacionales farmacéuticas no son ONGs, están para ganar dinero, pero quieren hacerlo a través de productos innovadores, líderes, de calidad, que aporten más ventajas que los de sus competidores. Y de eso se benefician los ciudadanos que disponen así continuamente de medicamentos que mejoran a lo que había antes. Pero ¿y los laboratorios farmacéuticos de genéricos? ¿Son hermanitas de la caridad? No, son empresas comerciales que quieren ganar dinero y si los precios que les ponen a ellos son también cada vez más bajos, tendrán que comprar más barato (la materia prima, los excipientes, la maquinaria…) ¿La consecuencia? Medicamentos de dudosa calidad. ¿Es lógico que un envase de antibiótico cueste lo mismo o menos que un paquete de chicle?

También es importante la maquinaria que se utiliza para fabricar un medicamento. Actualmente, por ejemplo, hay laboratorios que para poder hacer comprimidos compran máquinas de compresión de segunda mano. ¿Funciona igual una máquina vieja que una nueva? ¿Comprime igual una compresora nueva, de última generación, que una vieja de segunda mano?

Las cápsulas de gelatina de los medicamentos se obtienen de cartílagos animales. Hay algunos proveedores serios que garantizan la procedencia de esta gelatina, sin embargo también hay muchos otros proveedores cuya gelatina la obtienen en mataderos de la India, Pakistán, etc. sin ningún certificado de garantía sanitaria.

Entre los excipientes de los medicamentos se incluyen colorantes. Si no existe un control riguroso sobre el tipo y procedencia de estos colorantes pueden surgir, cuando menos, problemas de alergias en algunos pacientes. Un gran laboratorio de prestigio, no se va a arriesgar a echar todo por la borda por escatimar unos céntimos en un colorante… pero ¿y una pequeña empresa de genéricos cuyos beneficios unitarios se miden en céntimos?

viernes, 19 de agosto de 2011

Ultima hora: Sanidad Low cost

El Consejo de Ministros de hoy ha aprobado dar prioridad absoluta a los medicamentos genéricos, de tal forma que los médicos de la sanidad pública sólo pondrán en la receta el nombre de la sustancia activa y después el farmacéutico dispensará la marca más barata.

El debate que esto suscita es muy amplio y ofrece muchos frentes (sostenibilidad de la industria farmacéutica, de la propia sanidad pública, libertad de prescripción, calidad de los medicamentos, seguridad de los mismos...) y en consecuencia asistiremos estos días a numerosos y bizarros debates sobre el asunto ya que se tiende a mezclar todo en este tipo de debates complejos. Por lo tanto en este primer post me limitaré a explicar sencillamente las consecuencias inmediatas para el ciudadano a través de un ejemplo.

Hasta ahora el ciudadano recibía, por ejemplo, una receta en la que ponía “Pan Bimbo”, otro podía recibir otra que dijese “Panrico”, otro “Toast”, otro “El Corte Inglés”, otro “Semilla de Oro”, etc. y con ella le daban el tipo y marca de pan especificado. Sin embargo, a partir de ahora todos recibirán una receta en la que pondrá “Pan de molde”. Al llegar a la farmacia les darán el más barato que tengan. ¿Cuál, Bimbo, Toast, Panrico, El Corte Inglés, Semilla de Oro, Ortiz...? Me temo que con tantas marcas como hay el más barato debe ser alguno que se llame algo así como “Sol de Oriente”, que venga exportado de China, que los cereales se hayan manufacturado en la India, que sus conservantes y demás ingredientes se hayan comprado a alguna empresa de un país africano, etc. La pregunta es esta: ¿Te apetece comerte ese pan? ¿No hubieras preferido cualquiera de las marcas citadas antes? Todas las marcas citadas antes son conocidas, tienen prestigio, te ofrecen garantías de que sus componentes y procesos de producción siguen los más altos estándares de calidad y solo se sirven de proveedores que les garanticen la calidad y seguridad.

Pues eso es lo que va a pasar a partir de ahora, porque en España, por cada sustancia activa no hay cuatro o cinco genéricos como en Alemania, sino que hay de 50 a 100 genéricos. ¿Y son todos ellos de fiar? Hombre (o mujer) yo me fiaría de los genéricos que fabriquen laboratorios de reconocido prestigio, pero con tantos -y si encima te van a dar el más barato- la verdad es que yo no me fiaría.

En consecuencia, lo que yo haré a partir de ahora y recomendaría a todos (salvo el que carezca de ingresos y tenga una situación económica muy precaria) es que vaya al médico, acuda después con la receta a la farmacia, y cuando el farmacéutico le ofrezca el genérico más barato, le diga que quiere esa misma sustancia que le han recetado pero de una marca de prestigio y ya que la Sanidad pública no la cubre se está dispuesto a pagar el 100% del importe.

Yo, por lo menos, no juego con la salud, y si tengo que tomar un medicamento y hay más de 100 marcas (entre productos de marca y genéricos), no quiero el más barato; quizás tampoco el más caro, pero sí uno que esté en una banda de precio razonable y se corresponda con un laboratorio conocido y de prestigio.

miércoles, 8 de junio de 2011

Con faldas… o sanción

Comisiones Obreras de Andalucía denunció a las Clínicas Pascual porque obligaba a sus auxiliares de enfermería a vestir con uniforme que incluía falda, algo a lo que algunas de ellas no estaban dispuestas porque preferían llevar pantalones (de hecho eso es lo que todas las mujeres llevan en casa).

Tras muchos dimes y diretes, al final el Tribunal se ha pronunciado y dice que no es ningún desdoro llevar falda (no hay más que mirar a la calle, a la tele, a las revistas, a las secciones de moda de los grandes almacenes…) para ver que muchas mujeres van con falda y disfrutan llevando falda, pero añade que no puede haber discriminación a la hora de vestir entre hombres y mujeres que desempeñen el mismo trabajo en una misma área de trabajo.

Es decir, explica claramente que la empresa debe guardar el "principio de no discriminación de sexo", permitiendo que las trabajadoras "puedan desempeñar su actividad con la misma ropa de trabajo asignada a los hombres de la misma categoría y servicios".

Y ahí es donde se han agarrado los de Clínicas Pascual para advertir a sus trabajadoras que –ajustándose exactamente a lo que dice la sentencia- tienen la obligación de llevar el uniforme con falda ya que en las áreas donde trabajan esas auxiliares de enfermería no hay ningún auxiliar de enfermería varón, y por tanto el uniforme con falda es el reglamentario.

A las interesadas en llevar pantalón les han metido un gol por toda la escuadra, pero que no desesperen, que aquí les lanzo unas ideas. Pueden intentar conseguir que contraten un auxiliar de enfermería varón. ¿Se atreverán entonces a ponerle falda o tendrán que recapitular y aceptar que puede haber uniforme versión falda y uniforme versión pantalón?

Claro que también se puede dar el caso de que alguna de dichas auxiliares se cambie de sexo y en ese caso, si Manuela pasa a ser Manolo ¿van a querer ponerle falda? Porque en dicho caso no creo que se atreviesen a despedir a Manolo porque entonces sí que sería eso un caso claro de discriminación.

jueves, 12 de mayo de 2011

La relación médico-paciente es cosa de… tres!

La relación médico-paciente hace ya mucho tiempo que dejó de ser cosa de dos; ahora es cosa… de tres. Y ese tercer elemento que se ha colado en medio y cada vez tiene más peso es el periodista, los medios de comunicación.

Para el paciente supone acceder a informaciones sobre su salud, sobre las enfermedades, sobre la prevención, sobre los propios médicos…. Esto le permite acudir a la consulta con un mayor grado de conocimiento (aunque también de errores si acudió a fuentes no de fiar, pero esa es otra historia de la que hablaremos otro día). Ese mayor conocimiento se traducirá en un mejor resultado del tratamiento, ya que entenderá mejor las instrucciones que le de el médico y será más consciente de la necesidad de seguir el tratamiento y por tanto podrá obtener un mejor resultado final.

Para el médico, la cosa es diferente. Suelen considerarlos como unos intrusos que se interponen y están cambiando el paciente callado y obediente del pasado por un paciente que les habla de tú a tú. Los consideran molestos porque les quitan tiempo (y si algo les falta a los médicos es, precisamente, tiempo) con preguntas de carácter científico o profesional –cuando no comprometidas- que saben que luego los periodistas no serán capaces de trasladar tal como ellos querían. Y muy pocos, aún, los consideran finalmente como una oportunidad, oportunidad:

Oportunidad para darse a conocer como médicos y/o como expertos en un campo determinado.
Oportunidad para dar a conocer sus aportaciones a la Medicina y/o Profesión.
Oportunidad para tener unos aliados que le permitan “ser escuchado” no sólo cuando le interese al periodista sino también cuando le interese a él.

Por consiguiente, la Comunicación (con mayúscula) debería ser una asignatura básica en Medicina, y el médico debería conocer cómo funcionan los medios y cómo es el trabajo de los periodistas; cómo se debe intervenir en cada medio (TV, Radio, Diarios, Revistas, Nacionales, Locales, Especializados…); cómo intervenir en cada tipo de programa (informativo, debate, magazine…); cómo intervenir según sea en directo o grabado; cómo intervenir en situaciones de crisis y en temas polémicos, etc.

Para los que crean que pueden escapar de los periodistas y que es mejor darles esquinazo o darles un “que conteste otro”, les diría que:
1.- No siempre van a poder escapar del acoso de los periodistas (y además el hecho de escapar ya está dando un titular… muy poco favorable).
2.- Según sea su cargo o su nivel de responsabilidad en un momento determinado, se verá alguna vez en la obligación de dar la cara ante los medios…y siempre es mejor conocer a lo que se enfrenta uno y estar bien preparado.

Así que esta vez, son los médicos los que tienen que seguir un tratamiento y no es otro que el de la formación en Comunicación a mano de los expertos.

martes, 12 de abril de 2011

Héroes sin medallas

La Organización Nacional de Trasplantes ha sido ampliamente galardonada, elogiada y admirada por todos. Su cabeza visible, Rafael Matesanz, ha recibido con merecimiento, todos los honores y homenajes posibles por la inmensa labor que realiza esta organización. Cirujanos especializados en trasplantes han copado los máximos espacios en los medios de comunicación y han recibido numerosos galardones y reconocimientos. Las organizaciones encargadas de recoger y trasladar los órganos para llevarlos en un tiempo record a su destino y hacer posibles esos trasplantes, han recibido igualmente numerosos premios. Los anónimos donantes, cuyos órganos han salvado o prolongado la vida de muchas otras personas, han recibido el agradecimiento de tantas personas... pero en todo esto hay unos héroes olvidados de quienes nadie habla, unos héroes sin los cuales todo lo anterior no hubiera sido posible.

¿Sabéis quién? Los laboratorios farmacéuticos que han invertido años y millones de euros en investigar, descubrir, desarrollar, fabricar y comercializar los medicamentos inmunosupresores, esos fármacos sin los cuales no se hubiera podido realizar ni un solo trasplante. Habéis leído bien: sin los laboratorios farmacéuticos que han puesto a disposición de todos nosotros esos medicamentos no se hubiera podido realizar ningún trasplante, ni uno solo. ¿Y quién se lo agradece o al menos se lo reconoce? Nadie. A los laboratorios sólo los nombran para atacarlos, nunca para reconocer su inmensa labor en favor de la sociedad. ¿Que buscan beneficio? Pues claro, igual que los productores de leche, de carne, de automóviles, de empresas de transporte... de médicos (que si no ganasen dinero no podrían vivir).

Por eso, desde aquí, quiero rendir público homenaje a todos los laboratorios investigadores, y de paso darles una colleja a sus directivos por no saber comunicar a la sociedad todo lo que hacen de bien por los ciudadanos.

jueves, 7 de abril de 2011

Lo que ayer no se dijo en miSalud.tv

Ayer se presentó en Madrid un nuevo canal de televisión dedicado exclusivamente a la salud y que puede seguirse a través de Internet. Se llama miSalud.tv (www.misalud.tv) y está dirigido por el conocido y prestigioso periodista especializado en temas de salud, Alipio Gutiérrez.

Ayer se hizo su presentación oficial y ya se anunció que no será sólo un “almacén de videos” sino que tendrá programación propia, a semejanza de las televisiones tradicionales, con programas de entretenimiento, informativos, debates, entrevistas, reportajes, etc.

Lo que no se dijo es que todos los ciudadanos podemos ser también parte activa de este proyecto. Si te interesa un canal de este tipo, o simplemente te interesa puntualmente un programa concreto que habla de esa enfermedad que padeces o que afecta a uno de tus familiares, y quieres que se conozca más y mejor, sólo tienes que “copiar y pegar” el enlace de esa noticia en tu blog, en tu e-mail… sí, pero además, si tienes una web –tanto personal como profesional- o incluso si eres un periodista y quieres que la edición digital de tu diario tenga una sección de salud, puedes incorporar libremente estos videos.

De esta forma podrás compartir con los demás esos contenidos que te interesan, ganar audiencia y ganar fidelización; porque además la información que aquí se recoge está hecha por buenos profesionales, cuenta con el apoyo de las sociedades científicas, y es, por consiguiente, de fiar.

Este fue su primer programa en directo:
http://www.misalud.tv/#/?videoId=07898ac9-7e13-40ff-a25f-44ce5ecad1ef

miércoles, 6 de abril de 2011

Nuevo ejemplo de las dos varas de medir

Vara 1
La Consejería de Sanidad de Galicia (PP) preparó lo que ha dado en llamar “cataloguiño”, es decir, restringir el número de productos que pueden recetar los médicos en el sistema sanitario público. Esa restricción significa utilizar genéricos en detrimento de las marcas comerciales (que son más caras).
El Gobierno del PSOE arremetió judicialmente contra ellos y logró la paralización de esta medida, aludiendo que no se podía privar a los pacientes de ningún producto, fuese el que fuese.

Vara 2
Ahora, la Consejería de Salud de Castilla La Mancha, ha puesto en marcha una medida por la cual no se podrá emitir receta electrónica de 147 marcas (31 principios activos), lógicamente marcas caras, aunque el médico sí podrá recetarlas volviendo a los viejos tiempos de la receta en papel y el boli para poner en ellas su letra ilegible de siempre. Es evidente que no le prohíben al médico recetar nada, pero sí que le ponen trabas para que lo haga.
En este caso, el Gobierno del PSOE dice que esto está muy bien y no lo van a recurrir.

Aunque los matices son distintos, las consecuencias son iguales en ambos casos: restringir la receta de productos caros a los pacientes. Sin embargo, de nuevo, se han vuelto a utilizar dos varas diferentes para medir.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Prohibir no sirve de nada

A los laboratorios farmacéuticos no les dejan anunciar sus medicamentos de prescripción al público. Y sin embargo muchos de esos anuncios llegan al público. ¿Quién infringe la ley? Aparentemente nadie... me explicaré.

Los laboratorios ponen anuncios de sus medicamentos en Diario Médico, Gaceta Médica y en otras revistas dirigidas exclusivamente a médicos. Una actividad completamente legal.

Sin embargo en multitud de Centros de Salud, Hospitales e incluso consultas privadas, pueden encontrarse en la sala de espera las citadas publicaciones. De esta manera, cualquier paciente que esté esperando a que le atienda el doctor correspondiente puede entretener esos minutos leyendo Diario Médico o Gaceta Médica (estos son algo más amenos para las personas ajenas al mundo sanitario) o más raramente alguna revista especializada (su lectura suelen dejarla cuando ven que sólo traen sesudos estudios científicos).

En definitiva, quienes prohiben que esos mensajes lleguen al público ven frustradas así –un día tras otro- sus intenciones, y si os fijáis podréis comprobar cómo los sufridos pacientes entretienen sus aburridas esperas echando mano de la lectura más a mano, aunque sea una publicación médica en donde –así es la publicidad- justo lo que más llamará su atención serán los anuncios.

¿Cuándo se darán cuenta de que prohibir lo único que hace es ilegalizar un acto, pero no impedirlo?

lunes, 28 de marzo de 2011

Este miércoles invitaré a “pensar en el otro lado”

Este miércoles, de 9 a 14 horas, se celebra en Madrid la jornada “Comunicación y publicidad en tiempos de crisis en la industria farmacéutica” en el Best Western hotel Santo Domingo (Plaza de Santo Domingo, 13).

A través de seis ponencias se abordará el nuevo entorno web de la comunicación, cómo hacer rentable la comunicación con los medios de comunicación, la comunicación en tiempos de crisis, el papel de las agencias de publicidad y la necesidad de pensar en el destinatario de nuestros mensajes.

En concreto mi ponencia se centrará en alguien que debe ser siempre el centro de nuestra atención cuando nos disponemos a comunicar: el destinatario de la información. En el transcurso de la misma compartiré algunas de mis experiencias en el campo de la publicidad farmacéutica y la comunicación. A través de varios ejemplos mostraré cómo la publicidad y comunicación no han cambiado tanto en la industria farmacéutica a lo largo de los años; cómo el adjetivo de "farmacéutica" no cambia para nada la esencia de la comunicación o la publicidad; cómo a la crisis se la combate con creatividad; cómo los únicos límites a la creatividad nos los ponemos nosotros mismos.

En todo proceso de comunicación lo que cuenta es el receptor y la interpretación que éste hace de los mensajes que le dirigimos; por ello toda la actividad que desarrollemos en este campo debe estar en función del destinatario no en función de nuestros gustos personales o los de nuestros jefes.

Una serie de casos prácticos nos harán ver la necesidad de hacer campañas, en vez de “poner” anuncios; anticiparse a los acontecimientos; la importancia de la repetición de los mensajes; cómo hacer que la publicidad no sea aburrida; mantener siempre el factor sorpresa; aprender a diferenciarse; las ventajas de la sinergia de medios; cómo llegar a nuestro púbico aunque los recursos sean muy reducidos; alerta ante los riesgos del patrocinio; aprovechar las sinergias de pertenecer a una multinacional o de un amplio catálogo de productos; y no ponerle barreras a Internet… por eso siempre hay que tener la mente puesta en “el otro lado”.

Más información e inscripciones en el teléfono 91-8595489 o por e-mail: marcos@farmespana.com

jueves, 17 de marzo de 2011

Frases geniales… sobre la Justicia

"En un país donde la justicia es lenta, no hay justicia”
Dr. Guillermo Sierra

PD.- En el contexto de unas declaraciones sobre una sentencia del Tribunal Constitucional sobre acreditación de la formación, que ha tardado nueve años en resolverse.

lunes, 14 de marzo de 2011

La colegiación de los médicos vista por un ciudadano

Se lleva hablando mucho tiempo (sobre todo en la prensa médica) de si el Gobierno va a suprimir la colegiación obligatoria de los médicos para poder ejercer o si la va a reconocer como necesaria. De ella hablan los médicos, los políticos, los economistas… pero no hablan los ciudadanos.

Al ciudadano lo que le importa es que el médico que le atiende sea de verdad un médico (no un intruso que ha falsificado un título o que ha conseguido uno legal a cambio de dinero), que esté bien formado (con formación en nuestro sistema de enseñanza o en otro de categoría similar, nada de eso de poder acceder habiendo cursado solo unos pocos años como se hace en ciertos países), que se mantenga al día en su formación (que esté al tanto de las novedades y siga cursos de formación) y que se rija por unas normas éticas de obligado cumplimiento para todos.

Pues bien, para que los médicos cumplan todos esos requisitos están la colegiación obligatoria y el papel de los Colegios de Médicos.

Sin embargo, desde hace tiempo hay 4 Comunidades Autónomas en donde la colegiación no es obligatoria para quienes trabajan en la sanidad pública (Andalucía, Asturias, Canarias y Extremadura). Allí, el empleador (el Estado) es el que se arroga la responsabilidad de que se cumplan esos requisitos, pero no tiene ni capacidad, ni formación, ni medios para hacerlo y, por supuesto, tampoco tiene la menor gana de hacerlo.

Como empleador y controlador sólo le interesa tener mano de obra barata, y si la puede conseguir en países donde la formación deja mucho que desear (al menos en comparación con la española) y donde los salarios son más bajos aún que en España, pues mucho mejor. Además, cuantos más médicos haya, cuanto mayor sea la bolsa de paro, más fácil le será encontrar médicos que acepten sus condiciones laborales y sus salarios.

Los Colegios de Médicos son molestos para el Gobierno, porque son organizaciones independientes del poder político o económico (se sufragan a sí mismas y se eligen democráticamente entre sus representados). ¡Qué diferencia con los Sindicatos mayoritarios que viven de las subvenciones del Gobierno y siguen dócilmente sus dictados, limitándose tan sólo a escenificar de vez en cuando un conato de protesta!

Pero las cosas son como son, y como el Gobierno no quiere interlocutores que le contradigan, les quita poder. Por eso, ante la duda de si la colegiación médica será o no obligatoria, sólo va a contemplar dos opciones: que el modelo de esas 4 Comunidades Autónomas se extienda a todo el territorio español, o que definitivamente la colegiación deje de ser obligatoria en todos los casos.

En el primer caso, habrán perdido los ciudadanos que vayan a la sanidad pública; en el segundo, todos los ciudadanos. Habrá que andarse con ojo, a partir de ese momento, a ver en manos de qué medico se pone uno. Los Colegios, al quedar constituidos como entes privados, podrían eso sí, dar un “certificado de calidad” a quienes así mereciéndolo se adscribiesen al Colegio, y de esta forma, los ciudadanos sabríamos que esos médicos que se distinguiesen por esa certificación serían dignos de confianza. Si el Gobierno sigue los dictados de sus irresponsables económicos, este será el único camino que nos quede para poder distinguir a los buenos médicos de los malos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Publicidad 1 – Textos legales 3

Cualquier persona ajena al sector sanitario que se ponga a hojear una revista del sector sanitario, de esas dirigidas a profesionales, se quedará estupefacta cuando vea los anuncios que aparecen en las mismas. No me refiero a los mensajes, ni al diseño gráfico, ni a su creatividad publicitaria, sino a unas páginas completamente llenas de un texto minúsculo y apelmazado que acompañan a cada anuncio (ver imagen).

Eso es lo que se llama “ficha anuncio” y son los textos “de obligado cumplimiento” que deben poner los anunciantes. La “ficha anuncio” es un “resumen” de la ficha técnica (esa que todos conocemos como “prospecto” y que acompaña a todos los medicamentos de receta).

Hace ya años que a algún “lumbreras” se le ocurrió la peregrina idea de que no podía ponerse en esas revistas ningún anuncio si no se acompañaba del texto de la “ficha anuncio” correspondiente. Es este un texto legal que especifica las propiedades del medicamento, forma de administración, posibles efectos secundarios, y un sinfín de datos que los laboratorios se ven obligados a poner para que en caso de juicio nadie pueda decir “que no lo habían dicho”. Es evidente que cualquier medicamento, por inocuo que sea, puede tener efectos secundarios, y por remota que sea dicha posibilidad, esta debe especificarse. Por otra parte, muchos de estos efectos adversos, contraindicaciones, etc. van surgiendo al cabo de años de uso de un medicamento, cuando ya han sido muchas las personas que lo han consumido o cuando hay un suficiente número de personas que lo han tomado durante mucho tiempo. Esto hace que ese texto deba estar permanentemente actualizado y cualquier actualización siempre es para añadir más líneas de texto.

Así las cosas, cuando se implantó esta medida, automáticamente se duplicó el espacio publicitario: por cada página de anuncio correspondía una página de texto. Y lo que es peor, por cada anuncio de media página, correspondía una página de texto. Y aún peor: por cada anuncio de un octavo de página correspondía una página de texto. Ese aumento de páginas publicitarias en las revistas obligó a estas a un aumento drástico de las tarifas. Las editoriales, conscientes del disparate que esta medida suponía, no cobraban esas páginas de texto obligado a precio de página de anuncio, pero de alguna forma tenían que cobrar un suplemento ya que les hacían aumentar el número de páginas de la publicación y el coste del papel y de su distribución es muy elevado. Conclusión: los anuncios en revistas médicas tuvieron que aumentar sus tarifas al tiempo que restaban atractivo a su publicación por la inserción de tales bodrios.

El que implantó esa medida pretendía que llegase a los profesionales sanitarios (destinatarios de dichos anuncios) una información completa sobre cada medicamento, no solo unos mensajes publicitarios incitadores de prescripción. Ese texto debía advertir a dichos profesionales de las características, riesgos, propiedades, etc. de cada medicamento, las cuales debían ser tenidas en cuenta antes de prescribirlos. Y en su inocencia (por no aplicar otro calificativo) pensó que todos los profesionales sanitarios que “viesen” un anuncio, se “leerían” también todo ese texto adjunto. Para “facilitar” la lectura, indicó que el cuerpo de letra mínimo para ese texto debía ser el ocho (ya que un cuerpo de letra más pequeño es muy difícil de leer). Pero, claro, los laboratorios siguieron al pie de la letra (y nunca mejor dicho) lo que decían aquellas normas: todo iba en cuerpo ocho, pero sin puntos y aparte, con la variante estrecha del tipo de letra correspondiente, juntando al máximo los interlineados y juntando al máximo todos los espacios. Como resultado: un auténtico ladrillo completamente ilegible. Claro que yo no culpo a los laboratorios. Ante tamaño despropósito, ¿qué pretendían? ¿Qué lo pusiesen en bonito y en vez de ocupar una página ese texto ocupase diez? ¿Iban así entonces a leérselo los destinatarios? Vamos, vamos…

Y no acaba aquí la historia. Como decía, esos “textos legales” de obligada publicación junto a los anuncios, van creciendo en extensión mes tras mes, año tras año. Y aunque parezca mentira, actualmente han alcanzado en muchos productos la proporción de 3 a 1, es decir, una página de publicidad y tres de mazacote insufrible de textos legales. ¿Hay algo más absurdo que esto? Bueno, sí, la mente que puso en marcha esta medida y las mentes que permiten que esto siga siendo así.