Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

Mostrando entradas con la etiqueta comunicacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicacion. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de agosto de 2012

No te creas todo lo que venga en los periódicos

Este fin de semana jugó el Atlético de Madrid C contra el Daimiel CF, proclamándose vencedor del Trofeo de la uva y el vino. Supongo que será verdad, aunque tampoco puedo estar muy seguro porque a continuación decían que el partido se jugó en el estadio Nuestra Señora del Carmen, de Daimiel (Toledo). ¿Toledo? ¿No se han enterado en “El Mundo Deportivo” que Daimiel está en Ciudad Real?

viernes, 10 de agosto de 2012

Batelco presume de original... pero copia a otros


La principal compañía de Telecomunicaciones de Bahrein, Batelco, ha realizado un espectacular anuncio pleno de originalidad y efectos especiales, con el que sorprende a los teleespectadores y a los internautas. De hecho no para de circular por Internet el citado video que, cuando lo vi, también a mí me estaba sorprendiendo... hasta que al llegar al final del anuncio, la admiración que estaba despertando en mi se vino abajo estrepitosamente al contemplar cómo cerraban dicho anuncio con un slogan... ¡copiado!

Ese slogan de su campaña, “Bringing ideas to life”, era el slogan del anuncio institucional que Zeneca Pharmaceuticals lanzó en el año 1995 y mantuvo durante varios años. Precisamente fui yo quien hizo la adaptación de dicho anuncio para el mercado español mediante la traducción libre del mismo: “Traemos ideas a la vida” que convivió con el “Bringing ideas to life” en los países de habla inglesa e incluso en otros donde no se atrevieron a traducirlo. Así que mucho presumir de creativos y originales... para acabar copiando el slogan que utilizó mi compañía en 1995.

Este es uno de los muchos enlaces disponibles para ver el anuncio: http://www.youtube.com/watch?v=qvl7kG82EfI


martes, 31 de julio de 2012

El mejor laboratorio para trabajar: Novo Nordisk


Cuando dejé de trabajar en AstraZéneca, se publicó el ranking correspondiente al año 2006 de la revista Fortune sobre las 100 mejores empresas internacionales para trabajar. En aquél año, AstraZéneca entró a formar parte de tan selecto grupo, concretamente en el puesto nº 71 y, lo que era más significativo, siendo el mejor laboratorio farmacéutico del mundo para trabajar. Eran los años dorados de la compañía, llevada hasta lo más alto por Tom McKillop a nivel internacional y por Carlos Trias a nivel nacional.

Han pasado los años, han cambiado los dirigentes, y cuando ahora miro el último ranking, correspondiente al año 2012, ya no aparece AstraZéneca en esta lista; ahora el mejor laboratorio internacional para trabajar es Novo Nordisk, el cual es también el único laboratorio que aparece en dicha lista y además lo hace ocupando el puesto nº 43.

Lo que no ha cambiado en estos años es el líder de este ranking que sigue siendo una vez más Google.

Esta lista anual se basa en dos criterios: una evaluación de las políticas y culturas empresariales y la opinión de los propios empleados, que tienen un peso de dos tercios del total de la valoración, la cual viene determinada por un amplio cuestionario realizado a un mínimo de 400 empleados seleccionados de forma aleatoria en cada compañía.

viernes, 27 de julio de 2012

El Evangelio y las Notas de Prensa

Cada vez que una empresa se plantea escribir una nota de prensa, el objetivo está muy claro: se trata de conseguir que esa “información” se publique gratuitamente en los medios de comunicación como si fuese una noticia y que el nombre del producto y/o de la empresa aparezca en titulares así como varias veces repetido a lo largo del texto.

Así las cosas, espera que su experto en comunicación –bien sea de la propia empresa o de la agencia de comunicación contratada al efecto- le presente una nota de prensa donde se ensalcen las cualidades del producto y/o de la empresa, donde el nombre de marca encabece el texto y se repita numerosas veces, donde abunden los adjetivos grandilocuentes... es decir, algo así como el propio folleto publicitario de la empresa o producto, aunque sin la infografía y el colorido propio de las piezas publicitarias.

Cuando el experto en comunicación le dice que eso no es posible, que una cosa es la información periodística y otra la publicidad, y que si lo envían tal como quiere el responsable de marketing o de dirección comercial (que sabrán de otras cosas, pero que de comunicación y periodismo no suelen tener ni idea) el destino de ese texto será la papelera. Entonces se enfadan y exigen (que para eso son ellos los que gestionan los presupuestos) que se haga como ellos quieren o como mucho aceptan alguna tímida sugerencia para que esa nota de prensa convertida en panfleto propagandístico se suavice un poco. La agencia externa de comunicación, se debatirá entre aceptar las consignas del cliente aun a sabiendas de que el texto no será reproducido por los medios o explicarle que está en un error y en consecuencia perder la cuenta (esos directivos no aceptarán que ellos puedan estar equivocados, así que en ese caso buscarán otra agencia que lo haga como ellos quieren). Si en la empresa hay un responsable interno de comunicación dependiente de esos directivos, no tendrá más remedio que acatar las órdenes superiores aun a sabiendas del fracaso que obtendrá esa nota de prensa.

Esto que acabo de contar, es el pan nuestro de cada día, y parece mentira que año tras año, década tras década, todo siga igual. Salvo escasas y honrosas excepciones, en donde el máximo responsable de la compañía da libertad a su responsable de prensa para que haga las cosas con criterio profesional, esta situación no ha cambiado con el transcurso de los años. La raíz del mal está en que son los directores comerciales y de marketing quienes manejan los presupuestos y de quienes depende, la mayoría de las ocasiones, el departamento de comunicación e incluso ese departamento no existe y son los jefes de producto quienes encargan esas notas de prensa a agencias de comunicación que incluso muchas veces son la propia agencia de publicidad que les hace los folletos. Por eso, no me cansaré de insistir sobre la necesidad de que el departamento de comunicación dependa directamente de presidencia, esté integrado en el Comité de Dirección de la empresa, y tenga la suficiente autonomía y delegación de responsabilidad para hacer las cosas con criterio profesional periodístico; porque si de lo que se trata es de proveer a los medios con material informativo para que lo publiquen, eso es precisamente lo que hay que darles, información, no publicidad.

Pero volviendo al arranque de este artículo, sí que me gustaría destacar una paradoja que he descubierto –por experiencia propia- que funciona y muy bien, y por eso he titulado a este artículo como “El Evangelio y las Notas de Prensa”.

Se dice en el Evangelio cómo un invitado a un banquete, creyéndose muy importante, fue derecho a sentarse en la presidencia. Cuando el organizador del banquete lo vio, le dijo que aquél no era su sitio (en efecto, era importante pero no tanto como él se creía), así que, ante la vista de todos y el bochorno propio, fue desalojado de ese sitio y colocado en otro lugar. En cambio, otro invitado (que era igual de importante que el anterior pero no hacía ostentación de su importancia) se sentó discretamente en un lugar secundario. Cuando el organizador del banquete lo vio, lo llamó y reclamó la atención de todos para que viesen que ese invitado era querido y apreciado y en consecuencia debía ocupar un lugar de privilegio. Concluía esa parábola con aquello de “los últimos serán los primeros”.

Pues esto mismo he comprobado yo con las notas de prensa. Eso sí, vaya por delante que, afortunadamente, he tenido la suerte de depender directamente de presidentes que confiaban en mi capacidad profesional y me dejaron siempre la suficiente libertad y autonomía para hacer mi trabajo con criterio profesional y no a expensas de marketing. En consecuencia mis notas de prensa –unas con mayor acierto que otras- siempre las redacté pensando en el lector y en lo que podría ser de mayor interés para el mismo. A fin de cuentas, el periodista del medio escribe para el lector y supedita cualquier material informativo a aquello que pueda interesar más al lector.

Era evidente que, aun siguiendo los más estrictos criterios profesionales, en algunas ocasiones estaba justificado poner el nombre del producto o empresa en el titular, ya que así lo exigía la noticia... y así lo hacía algunas veces.

Sin embargo, al cabo de un tiempo me di cuenta de un hecho curioso. Cuando enviaba notas de prensa informativas y de calidad, pero con el nombre del producto o empresa en el titular, la mayoría de los medios que la recibían, la publicaban... pero ¡cambiando el titular para que dicho nombre no estuviese en él! Y lo más sorprendente: en aquellas otras notas de prensa informativas y de calidad, en las que yo no ponía el nombre del producto o la empresa en el titular, el periodista... ¡también cambiaba el titular, pero ahora al revés, precisamente para ser él quien introdujese en dicho titular el nombre de la empresa o producto!

Es decir: cuando yo ponía el nombre en el titular, los periodistas del medio lo quitaban, y en cambio cuando yo no lo ponía, eran ellos quienes lo incluían.

Pude así constatar un hecho: Cuando el periodista recibe una información periodística bien redactada y con interés para el lector, se da cuenta que debe ser publicada pero él se considera en la obligación de darle un toque personal y entonces le cambia el titular (sobre todo para que no haya otros medios que saquen esa misma noticia con el mismo titular). Y cuando ese periodista se decide entonces a cambiar ese titular, lo tiene bien fácil: si allí aparece un nombre de marca, eso le da tufillo publicitario, así que lo quita; en cambio si no aparece, se da cuenta que “falta algo” y ese algo es precisamente el nombre de marca, y de esta forma, por voluntad propia, es él quien lo incluye.

Cuando comprobé estadísticamente que esta situación se daba en muchas de mis notas de prensa, opté –definitivamente- por obviar el nombre de marca en los titulares, y comprobé a lo largo de muchos años de ejercicio profesional cómo de esta forma, en muchas ocasiones, eran los propios periodistas d e los medios de comunicación, quienes llevaban la marca de mi empresa o producto a esos titulares.

La moraleja, como en el Evangelio, es evidente: el que siempre va considerándose a sí mismo como el más importante y se pone en lugares de privilegio, acaba con el bochorno de verse relegado; en cambio, el que va pensando siempre en el destinatario de la información y supedita el interés de su empresa o producto al propio interés del lector, se ve aupado a lugares de privilegio en cada medio de comunicación.


La Comunicación sigue siendo una asignatura pendiente en la mayoría de las empresas…
“La Comunicación en la industria farmacéutica”: https://amzn.to/3cShgD1

domingo, 22 de julio de 2012

Imágenes reales de una novela de ficción (?!)

Aquí os ofrezco algunas imágenes reales que ilustran algunas escenas de mi última novela: “Castidad y rock and roll”. Los personajes y situaciones de esta novela son fruto exclusivo de mi imaginación, pero resulta que las imágenes son reales:
Este de arriba es el refugio idílico y secreto, un lugar que existe en la realidad –como podéis comprobar- y que sin embargo es muy difícil de localizar (aunque llevéis GPS).
Esta imagen muestra el delirio que provoca el protagonista en sus actuaciones. Un delirio tan poco común que ha sido capaz de cambiar el “sexo, drogas y rock and roll” por “castidad, respeto y rock and roll”.
En esta otra imagen tenéis al protagonista en plena actuación. La imagen está movida al igual que la novela: suceden tantas cosas… y no sólo fuera, sin también en el propio interior de sus protagonistas…


Y esta otra imagen real, nos muestra los devastadores efectos de la naturaleza. ¿Qué sucedió? ¿Qué pinta este suceso real en esta historia?

El poder de la mente es capaz de hacer realidad muchos de nuestros deseos y en este caso, podemos ver imágenes reales de una novela de ficción. ¿Sorprendidos? Más lo estaréis cuando la leáis:

sábado, 21 de julio de 2012

La mejor lectura para estas vacaciones


Me han pedido que hable un poco más del argumento de mi última novela, de la que digo que “sólo por el hecho de escribirla y dejarla como legado, ha valido la pena mi paso por este mundo”.

Así que daré unas pinceladas aunque sin desvelar demasiado, ya que se trata de una intriga que el propio lector irá desvelando según avance el relato, plagado de incidencias y sorpresas.

Un joven de 23 años gana un concurso y alcanza una fama muy superior ala que consiguieron los finalistas de la primera edición de “Operación Triunfo”. El éxito le llega no sólo por ser un excelente cantante y compositor, sino también por no avergonzarse de ser católico y decir cada vez que le preguntan por el tema, cosas como “voy a misa”, “las relaciones sexuales son para el matrimonio”, “digo no a las drogas”, “yo salgo a cantar al escenario no a incitar al sexo”... lo que provoca un auténtico escándalo ya que, como le dice un presentador “¿sabes a cuántos jóvenes he oído hablar de castidad? A ninguno”.

Pero ese joven va por libre, y también dice cosas como estas: “Dios no entiende de religiones”. Y se muestra tolerante con los demás, y acepta a los homosexuales... pero rechaza el egoísmo al que califica como el principal mal de nuestra sociedad.

Un buen día desaparece. Todos iniciarán una búsqueda frenética por encontrarlo: unos para seguirlo exprimiendo y obtener de él buenos beneficios, otros para conseguir la exclusiva informativa. Pero él tiene un aliado secreto, con quien nadie le relaciona y han preparado un plan de fuga perfecto... aunque siempre surgen imprevistos...

Si se llevase al cine, sería una trepidante Road movie; sobre el papel o sobre la pantalla de tu E-reader son 400 páginas que te atrapan y te sorprenden a cada momento; porque no sólo es un relato apasionante lleno de incidencias, sino que también es un avispero del que no te librarás de algún picotazo en tu conciencia.

Su edición digital está disponible por sólo 3 euros; aunque también hay una edición en papel por 18 euros.
Más información en:

viernes, 20 de julio de 2012

Pero ¿qué clase de libro es este?

La novela “Castidad y rock and roll” que acabo de escribir es, ante todo, entretenida, pero también sorprendente. Y sin embargo no soy capaz de definirla,
Puede hablarse de una novela de aventuras, puesto que a sus protagonistas les suceden un montón de peripecias. Es una intriga policíaca, en donde se investiga una desaparición y se hace partícipe al lector de las pesquisas correspondientes. Es una historia de amor, porque el amor está presente en muchos de sus protagonistas. Es un relato para jóvenes, porque su protagonista es un chico de 23 años. Es un tratado de teología, porque sus protagonistas se preguntan y responden a muchas de las cuestiones más esenciales del ser humano en su paso por este mundo. Es una obra musical, porque el rock and roll y la música pop son protagonistas. Es una guía de viajes, porque nos lleva a descubrir, en un insólito viaje, otro país. Es un manual de comunicación, puesto que nos desvela muchas claves y aspectos internos del mundo de la comunicación. Es un alegato a la tolerancia, en donde se muestra cómo la misma es necesaria para la convivencia entre los seres humanos. Es un libelo provocador, porque dice a las claras ciertas cosas de las que muchos se avergüenzan. Es un canto a la amistad, en donde esta surge por encima de las barreras de la edad o el sexo. Es un texto religioso, porque habla de Dios y del sentimiento religioso de las personas. Es un reportaje sobre la homosexualidad, sentimiento presente en alguno de sus protagonistas. Es una crónica de sucesos, ya que hace vivir a sus protagonistas ficticios un suceso real. Es un libro familiar, porque habla de la familia y de los sentimientos de sus protagonistas hacia este núcleo social. Es un divertido entretenimiento, porque hace sonreír de vez en cuando y sobre todo hace pasar un rato agradable.

Consigue la edición digital (e-Book) por sólo 3 euros.
Si lo prefieres, también hay disponible una edición impresa por 18 euros (15x21 cms y 400 páginas).
Más información en este enlace:
http://www.bubok.es/libros/215777/Castidad-y-rock-and-roll




domingo, 1 de julio de 2012

Hablar por los codos


Normalmente decimos que una persona “habla por los codos” cuando es de esas que se pasa todo el día hablando sin parar. Sin embargo, hablar por los codos es algo que hacemos todos sin darnos cuenta, hablar por los codos, las manos, las piernas, la espalda, los ojos, la cara... Cada vez que decimos algo, todo eso que expresamos con palabras es tan sólo un 7% de la comunicación, el 55% es corporal (nuestra postura, nuestros gestos, nuestras expresiones), de ahí la importancia de saber estar y comportarse, de saber interactuar con un auditorio. Ahora bien, no cuadran las cuentas, 55+7 suma 62. ¿Dónde está el 38% restante? Ese porcentaje corresponde a la “comunicación paraverbal”, la que queda fuera del alcance de nuestras palabras e incluso de nuestros gestos y es que no somos entes aislados sino que nos movemos en un entorno determinado que además es constantemente cambiante. Podemos hablar correctamente y mantener una compostura exquisita, pero si el momento y marco elegido para esa comunicación no es el adecuado, el mensaje que llegue al destinatario será muy diferente al que deseábamos. Por ello, cuando nos comuniquemos con los demás, sobre todo en el ámbito de los negocios, deberemos tener muy presentes esos tres tipos de lenguajes. No creamos que por decir simplemente “lo que tenemos que decir” va a ser ese el mensaje que reciba e interprete el destinatario. Nuestro cuerpo también habla y el medio en que lo hacemos tiene también mucho que decir.

miércoles, 27 de junio de 2012

La agonía de la prensa impresa


La Prensa impresa, la de papel, ha perdido el monopolio de la información. Aunque se resista a reconocerlo, su declive se irá acentuando cada vez más y el principal problema es que ni siquiera sabe a dónde va. Porque hay un hecho innegable, cuando el periódico llega al quiosco las noticias que contiene ya se han quedado atrasadas. Son la radio, la televisión y sobre todo Internet, quienes nos informan al momento de lo que está sucediendo, así que cuando uno quiere conocer una noticia, el medio más rápido es tan simple como acceder a Internet a través de los cada vez más soportes que lo incorporan y permiten su portabilidad a cualquier lugar y escenario.

lunes, 4 de junio de 2012

Nace: Fisac punto es


Vicente Fisac, alias “Palabras inefables”, ha estrenado nuevo espacio web: www.fisac.es en el que irá recogiendo su visión “inefable” del mundo actual, de la comunicación y de la literatura.

La actualidad siempre prima y por ello, su página de entrada ya nos habla de “Lo último” para mantenernos informados de cualquier noticia relacionada con su paso por este plano de existencia. Después, a través de las diferentes pestañas podemos acceder a su cada vez más amplia biblioteca, en donde informa de todos los libros que va publicando, clasificándolos por temática (historia, comunicación, novela, poesía y teatro) y que de momento está compuesta por 15 títulos.

De su amplio y variado periplo por el mundo, ha incluido una sección titulada “Planeta Tierra” en la que va incorporando fotografías de sus viajes por los diferentes países que ha visitado. Una visión agradable y refrescante de este bello planeta al que no se presta todo el cuidado y respeto que merece.

La página web se completa con una referencia –no podía ser de otra manera- a su ya veterano blog “Palabras inefables”, así como la presentación de su trayectoria profesional como comunicador, una sección de humor gráfico inefable y un libro de visitas y área de contacto para aquellos que deseen hacer cualquier tipo de aportación. Todo eso... de momento, porque el futuro... también es inefable.

Os invitamos a visitar esta web inefable

domingo, 3 de junio de 2012

viernes, 1 de junio de 2012

Seis palabras.- 5: Inmediatez


Se diría que con lo apuntado en al apartado anterior ya estaría todo hecho, pero no. Una cosa es “estar disponible” y otra muy distinta estarlo cuando el peticionario lo necesita; y esto, en el mundo de la comunicación tiene una palabra que gusta muy poco a los directivos: inmediatez.

La mayoría de las ocasiones las peticiones de información, de declaraciones, de entrevistas, de participación en programas, foros, etc. es de ahora para ahora mismo; como mucho, para dentro de un par de horas. No queda otro remedio; el mundo de la comunicación es así. Lo que hoy es noticia... mañana es historia; y los medios de comunicación se nutren de noticias, no son libros de historia. Así, pues, cuando llegue una petición hay que derivarla de inmediato al portavoz correspondiente y este deberá estar preparado para atenderla al momento o como mucho en la próxima hora (simplemente el plazo de tiempo preciso para poder buscar algunos datos relevantes y necesarios para atender la petición con la calidad necesaria).

(Continuará)

jueves, 31 de mayo de 2012

Seis palabras.- 4: Disponibilidad


El mundo de la comunicación, ya lo hemos dicho, requiere de múltiples fuentes de información. Nosotros (nuestra empresa, nuestra organización) también somos una de esas fuentes. Por consiguiente no es de extrañar que el público o que los periodistas quieran contactar con nosotros para pedirnos cualquier información o simplemente para conocer nuestra opinión, bien sea sobre algo relacionado con nuestros productos y actividades o incluso sobre cualquier acontecimiento de actualidad que no tenga nada que ver con nosotros pero, que considerándonos a nosotros como líderes, nos dan el privilegio de ser preguntados al respecto. Y esa es una magnífica oportunidad, un auténtico tesoro que hay que saber aprovechar. Si nuestro público y/o nuestros periodistas quieren hablar con nosotros... hay que facilitarles ese contacto.

Sin embargo, y con demasiada frecuencia, los directivos no son proclives a atender estas peticiones e incluso se muestran contrariados cuando les llegan requerimientos en este sentido. “Es que no tengo tiempo, no puedo atenderlos a todos”, dirán muchos de esos directivos. Y tienen razón; su cargo, sus ocupaciones, no les dejan el tiempo necesario para dedicarlo a estos menesteres. Pero lo que sí les debe ir inherente en el cargo es la capacidad de decisión para derivar hacia otros portavoces cualificados de su organización o empresa la atención de esas demandas. Aquí puede jugar un papel muy importante el responsable de comunicación –verdadero nexo de unión entre una organización y su público- para hacerle ver las características e importancia de cada requerimiento y que así, en base a ese conocimiento, el directivo pueda decidir si finalmente es él quien atiende la petición o si bien se le pasa a otros portavoz de la compañía. Lo que sí será igualmente importante para el éxito es que cada organización tenga varios portavoces cualificados para atender esas peticiones, pero no sólo cualificados desde el punto de vista técnico, sino cualificados desde el punto de vista de la capacidad para comunicar, y para ello existen cursos de portavoces e incluso responsables de comunicación en su propia empresa: para formarlos en el difícil arte de “dar la cara” ante la opinión pública.

(Continuará)

miércoles, 30 de mayo de 2012

Seis palabras.- 3: Proactividad


No podemos esperar a que nos digan nuestros jefes qué es lo que tenemos que hacer. No podemos esperar a que el mercado y la competencia nos marquen el camino para entonces reaccionar. En comunicación hay que ser siempre proactivos, buscar nuevas ideas, nuevos proyectos, nuevas formas de acercar nuestros posicionamientos hacia nuestro público.

Cualquier empresa u organización tiene en su mano las herramientas para crear los escenarios que lo hagan posible. Se trata de poner en marcha proyectos e iniciativas a través de las cuales podamos contactar con el público y transmitirle nuestros mensajes.

Desde luego la proactividad no es para los perezosos, como tampoco lo es para ellos el éxito. Para ser mejores que la competencia no sólo hay que actuar mejor, también hay que actuar antes y actuar más. Debemos ser nosotros quienes demos siempre el primer paso, quienes marquemos el camino, los primeros en organizar determinados actos o en poner en marcha determinadas acciones. Eso es lo que identifica y diferencia a los líderes. Eso es lo que marca la diferencia.

(Continuará)

martes, 29 de mayo de 2012

Seis palabras.- 2: Cercanía


Cuando escribamos nuestros mensajes debemos acostumbrarnos a sentarnos al otro lado de la mesa (en sentido figurado). Me refiero al hecho de ponerse en el lugar del lector, de nuestro destinatario. Hay que hablar en su lenguaje, exponer las cosas de tal manera que le resulten atractivas, que sean interesantes para él. Lo normal, por desgracia, es escribir pensando en lo que le gustaría a nuestro jefe y no en lo que de verdad le interesa al lector. “¿Pero cómo no vas a decir eso, con lo importante que es?”, te dirán en algunas ocasiones. Pues porque eso es importante para ti, pero no para nuestro destinatario, él está más interesado en otros aspectos. Y entre esos aspectos juega un papel importante el factor emocional. Las personas nos movemos por emociones no por sesudos razonamientos; es más, aunque razonemos, al final las decisiones se toman más por los sentimientos. Somos humanos, simplemente es eso. Y de ahí que sea tan importante conectar con ese otro ser humano que va a recibir nuestro mensaje. Hay que hacerle ver que estamos con él, que hablamos su mismo idioma, que conocemos y comprendemos sus deseos y necesidades, y de esa forma –en un diálogo entre iguales- hacerle llegar nuestro mensaje.

Lo que importa siempre no es una comunicación académica perfecta, un mensaje ortodoxamente elaborado, sino el resultado que se persigue con dicha comunicación. Es cierto, sorprende muchas veces cómo una comunicación que ha obviado infinidad de aspectos técnicos, de detalles importantes, etc., consigue sin embargo “llegar” al público y que éste la acepte y la haga suya. Se trata de  cercanía, ni más ni menos, tanto en el lenguaje como en la forma de sentir e interpretar cuanto nos rodea; si no nos hacemos iguales a nuestros destinatarios no podremos conectar con éxito con ellos.

(Continuará)

lunes, 28 de mayo de 2012

Seis palabras.- 1: Inspiración


Dicen que la verdadera inspiración es el fruto de la transpiración, es decir, el resultado del trabajo previo. Y estoy de acuerdo con ello, pero voy a añadir un pequeño truco para que podáis alimentar y beneficiaros de vuestra inspiración.

Para alcanzar el impacto deseado con nuestra comunicación es preciso haber acertado con el mensaje, con la forma de expresarlo, con el medio o los medios de transmitirlo... es decir, nos vendría muy bien estar tocados por la varita mágica de la inspiración para obtener el mejor de los resultados. ¿Cómo se logra?

Lo primero, como ya apuntaba antes, es el trabajo previo. Cuando tengáis que afrontar el hecho de comunicar algo, lo primero es documentarse. Para ello hay que acudir a cuantas fuentes fidedignas se nos ocurra e ir haciendo una primera lectura. Cuando consideremos que ya tenemos material suficiente para poder escribir y plantear lo que necesitamos comunicar, procederemos a hacer una segunda lectura, esta vez subrayando aquellos datos, cifras, citas, párrafos, etc., que consideremos de mayor interés para nuestro propósito. Y cuando hayamos terminado de hacerlo... entonces... cerraremos la carpeta, cerraremos los ojos, y enviaremos un mensaje a nuestro subconsciente diciéndole algo así como “yo ya he hecho el trabajo previo, ahora te toca a ti trabajar, así que yo me voy a dedicar a otras cosas y ya me avisarás cuando estés listo”. Y, efectivamente, eso es lo que hay que hacer: estar convencidos de que nuestro subconsciente va a ser capaz de darnos esa chispa de originalidad y acierto que necesitamos... y dejarle hacer.

A partir de ese momento nos olvidaremos de todo el trabajo previo que hemos realizado y nos ocuparemos de otros menesteres. Estad seguros que al cabo de unas horas, o de unos días (el subconsciente resulta que sí es conciente del plazo real que nos exigen) sentiremos algo así como una llamada interior, quizás sea una frase, una idea, o ese titular que podría encabezar nuestro mensaje. Tan pronto como lo recibamos, hay que escribirlo. Pero claro, esto no siempre es fácil porque ese momento puede acontecer cuando estamos conduciendo, o cuando estamos en el servicio, o cuando estamos caminando por la calle, o en mitad de una reunión... No importa. Siempre hay que tener a mano un papel y un lápiz, y tan pronto llegue esa idea hay que trasladarla al papel; es tan sólo cuestión de unos segundos.

Bien, el subconsciente ya nos ha avisado que está listo, por lo tanto, en cuanto sea posible, lo más rápidamente posible, hay que apartarse de las demás ocupaciones, coger papel y lápiz (hoy en día suele ser el ordenador) y ponerse a escribir todo lo que nos salga a partir de esa idea. Veremos cómo tan pronto comencemos a escribir, las palabras se van a ir agolpando y a salir una tras otra. Debemos dejarlas que salgan tal como ellas quieren, sin retoques ni censuras.

Finalmente, cuando se haya terminado de escribir, será el momento de repasarlo para corregir alguna cosa o añadir o quitar cualquier otra, pero nos daremos cuenta que el resultado es de nuestra entera satisfacción.

Para quien no haya practicado nunca esta técnica hay que recordarle que es muy sencilla pero indudablemente no tiene por qué salir de forma perfecta a la primera. Lo importante es acostumbrarse a trabajar sobre una idea, dejarla después reposar en la mente mientras nos ocupamos de otras cosas, y finalmente dar rienda suelta a todas las ideas que en un momento dado brotarán de nuestro subconsciente reflejándolas en el papel.

El trabajo previo siempre es necesario, pero también lo es el dejar trabajar a la mente para que nos aporte esa chispa diferenciadora que otorga a unos mensajes la atracción del lector frente al paso desapercibido de los demás.

(Continuará)

domingo, 27 de mayo de 2012

Mi pequeño legado: Seis palabras


Si tuviera que hacer un ejercicio de síntesis para resumir muy brevemente mi visión de lo que es y debe ser la comunicación profesional, el resultado final serían tan sólo seis palabras. Voy a extenderme un poco más sobre cada una de esas palabras para que podáis situarlas en su adecuado contexto pero, si os dais cuenta, serán esas seis palabras, esos seis conceptos, los que han marcado mi trayectoria profesional y a los que considero como la verdadera esencia de la comunicación.

Esas seis palabras que me gustaría dejar como legado tras mi paso por el mundo de la comunicación, son estas: inspiración, cercanía, proactividad, disponibilidad, inmediatez y continuidad.

(Continuará)

sábado, 26 de mayo de 2012

Un paso que dejó huella


Los cuatro últimos años de mi carrera profesional los desarrollé en la Organización Médica Colegial. Para los Colegios de Médicos, la comunicación, la transparencia informativa y el acercamiento a la sociedad, han sido durante mucho tiempo asignaturas pendientes, sin embargo, durante los últimos años, sus dirigentes se han ido dando cuenta de la importancia de la comunicación y así, cada Colegio dentro de sus posibilidades, han ido contratando los servicios de periodistas y comunicadores bien sea incorporándolos a la plantilla o subcontratando sus servicios. De esta forma, una gran mayoría de los Colegios de Médicos dispone en la actualidad de Departamentos de Prensa (los Colegios más grandes) o de un periodista responsable de las relaciones con los medios de comunicación (en el caso de los Colegios más pequeños). Los frutos de este cambio de mentalidad se van viendo poco a poco, aunque aún queda mucho camino por recorrer y falta –sobre todo- que los equipos directivos hagan más caso a los expertos en comunicación (que para eso los han contratado).

De mi paso por esta organización me llevo en el mejor rincón de mis recuerdos, mi relación con los compañeros de profesión con quienes he compartido un buen quehacer humano y profesional. Por mi parte, y desde el primer momento, apoyé su labor y les brindé toda mi ayuda. De igual forma apoyé los cuatro congresos de Responsables de Comunicación de Colegios de Médicos (RESCOMS) en los que participé: el IV en Málaga, el V en Palma de Mallorca, el VI en Pamplona, y el VII en Cádiz.

En este último, celebrado en Cádiz los días 24 y 25 de mayo, mis compañeros de fatigas han tenido a bien rendirme un pequeño homenaje con el que pongo broche final a mi trayectoria profesional.

Este reconocimiento tiene para mí un doble valor: primero, porque viene de mis propios compañeros, y segundo porque viene de aquellos que de verdad saben de comunicación en los Colegios de Médicos.

Ahora, desde la reserva a la que me incorporo, puedo decir con entera libertad que vuestro paso ha dejado una hermosa huella en mi recuerdo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Regla para hacer discursos


Una regla muy sencilla a la hora de preparar discursos: 150 palabras equivalen aproximadamente a 1 minuto de locución.

Así que ya lo sabes: prepáralo bien, calcula el tiempo con esta sencilla regla y no te enrolles, la audiencia te lo agradecerá y los ponentes que vayan después, también.