Cuando la tortura tiene una arraigada tradición en el pueblo que la practica, esta tortura es bien vista, tal como sucede -por ejemplo- en Cataluña con los llamados correbous. A ellos les dedico este cartel:
Una sociedad que no sabe reírse de sí misma está condenada a la extinción
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*Vivimos en la era del ofendido permanente, del chiste perseguido y del
humor con lista de temas prohibidos. Hay algo profundamente enfermizo en
una civi...
Hace 1 día

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