Me invitó a pasar a su tienda, pero no acepté y seguí mi
camino. Prefiero la vida, la luz, la sencillez, la alegría... y eso no quiere
decir que esté apegado a la tierra, antes al contrario, todo eso se puede
encontrar a este lado y mejor aún al otro lado. Pero cada cosa debe tener su
tiempo y el mío aún no ha llegado aunque ya me falte poco.
Un millón de miradas en el refugio de las “Palabras inefables”
-
*Desde 2008, entrada a entrada, semana a semana, año a año. Sin más
estrategia que escribir lo que merecía ser escrito y sin más objetivo que
encontrar a...
Hace 2 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario