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jueves, 8 de mayo de 2025

Diferencia entre sueño y meditación

El sueño y las visiones que percibimos cuando meditamos no son la misma cosa, pero tienen algo en común: ambas se nutren del subconsciente. Tanto en un caso como en otro, escapamos de la razón y conectamos con un plano espiritual superior.
 
Al meditar conseguimos que la mente se relaje, que deje de estar ocupada en sus asuntos para dar paso libre a lo que quiera venir; algo así como quedarnos pasivos, completamente en blanco, totalmente receptivos, para sintonizar con la Consciencia Cósmica.
 
Son procesos muy parecidos en cuanto a sus resultados; la principal diferencia es que el sueño nos llega de forma involuntaria mientras que en la meditación somos nosotros quienes acallamos a nuestro cerebro para escuchar lo que nos viene del más allá.
 

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miércoles, 7 de mayo de 2025

Diferencia entre sueño y visión espiritual

La primera diferencia es que el sueño siempre está ligado al acto de dormir, mientras que la visión espiritual se puede producir en ese estado intermedio que se da entre el sueño y la vigilia e incluso también durante la meditación.
 
La visión espiritual se recuerda con mucha facilidad porque sucede en esa fase intermedia  entre sueño y despertar, la zona que delimita la consciencia subconsciente de la consciencia subjetiva, y por eso deja huellas en la memoria mientras que el sueño es más difícil recordarlo.
 
Cuando nos despertamos, recordamos vivamente lo que hemos soñado en esa última fase, casi al momento de despertar, y en cambio nos resulta más difícil recordar lo que hemos soñado a lo largo de la noche en otras fases más profundas del dormir.
 
¿Por qué se produce esa visión espiritual? Porque en esos momentos limítrofes con el despertar o promovidos por la meditación, se dan las condiciones ideales para que se establezca una conexión entre la Consciencia Universal (que es la que nos facilita esa visión o información) y nuestra consciencia subjetiva que la recibe.
 

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miércoles, 30 de octubre de 2024

Las pesadillas sólo están en ti

 
Hablando como estamos hablando de los sueños e incluso de los viajes astrales a mundos maravillosos, parece que nos olvidamos que también existen las “pesadillas”. “Así que no todo es tan bonito, también el mal está por ahí”, me dirás. Pero resulta que el mal, ese que dices, es una ínfima parte del universo y esa parte que te puede asaltar alguna noche está más en ti que fuera de ti. Me explicaré: Aunque todas las personas podemos padecer pesadillas (una mala digestión es con frecuencia causa de eso) quienes las padecen con más frecuencia son aquellas personas proclives a ello, es decir, aquellas que a lo largo del día se muestran permeables a las influencias negativas que circulan por el exterior. Esas personas que no son capaces de “blindarse” ante noticias negativas de la televisión, mensajes negativos de las redes sociales, presencia o convivencia con personas negativas y/o desagradables, etc. quedan “heridas” por esas vibraciones negativas y esto repercute negativamente en su salud psíquica y al llegar la noche se convierten en material idóneo para pesadillas. Por el contrario, si logras abstraerte, no dejarte influenciar por ese negativo que hay en el exterior y procuras por el contrario rodearte de positivo, mejorará tu vida psíquica y disfrutarás de sueños placenteros por las noches.
 
Según cuentan, el alma se eleva por las noches hacia otras regiones y entra en contacto con otras dimensiones y según sea la pureza de este alma, pasará de largo las “regiones del astral bajo” y alcanzará las “regiones sagradas”.
Toda la energía positiva que seas capaz de acumular durante el día, como si fueses una pila que se recarga, te dará la fuerza necesaria para superar esas barreras y alcanzar tus metas tanto durante la vigilia como también durante tus sueños.
 
Las enseñanzas que podemos sacar de esto son bien claras:
1-      Procura ver en televisión sólo los programas positivos, aquellos que te generen bienestar. De los demás… para eso está el zapping.
2-      Relaciónate en redes sociales con personas afines que tengan el mismo espíritu positivo que tú; a las demás, bloquéalas.
3-      En tu círculo de familiares y amistades, convive sólo con los que te hagan sentirte bien; a los otros, evítalos siempre que sea posible, y cuando no sea posible, ponte la “coraza” para que su negativismo no te afecte.
4-      Cuando ese negativismo suceda en un ambiente que no puedes evitar, como por ejemplo en el trabajo, ponte la “coraza” y cumple con tus obligaciones de la mejor manera posible sin “entrar al trapo” ni caer en complacencias. ¡Sé fuerte! ¡Mantén tu personalidad!
5-      Cuando te sucedan cosas negativas y/o desagradables (a todos nos pasa de vez en cuando) busca siempre el lado positivo y, si a pesar de buscarlo no lo encuentras, piensa en todas las cosas positivas que hay en tu vida, busca tantas como sean necesarias para inclinar la balanza a tu favor.
6-      Concentra tu esfuerzo en hacer todas aquellas cosas que te generen bienestar físico y espiritual, y rodéate de las personas adecuadas.
 

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martes, 29 de octubre de 2024

Cuestión de metafísica

A la hora de intentar analizar, comprender o interpretar un sueño ¿a qué especialidad de las ciencias debemos acudir? A la neurología, por supuesto que no.
 
La neurología es la especialidad médica que se ocupa del estudio del sistema nervioso, y de las enfermedades del cerebro, la médula, los nervios periféricos y los músculos, es decir, una especialidad clínica por excelencia.
 
Por lo tanto, como los sueños trascienden el mundo de lo físico, no tiene utilidad alguna. Habrá que recurrir entonces a otra ciencia: la metafísica.
 
La metafísica es la rama de la filosofía que estudia la estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad, es decir, la clarificación e investigación de algunas de las nociones fundamentales con las que comprendemos el mundo, como entidad, ser, existencia, objeto, propiedad, relación, causalidad, tiempo y espacio. Es decir, es una ciencia filosófica que tiene rigor lógico y teórico y va más allá de lo físico en el estudio de las causas y los orígenes.
 
Y es que los sueños se nutren de la misma fuente que la meditación: el subconsciente, y no olvidemos que el subconsciente es parte integral de la Consciencia universal; por eso está dotado de un conocimiento ilimitado y un poder que trasciende nuestros limitados cinco sentidos físicos.
 
Como tú mismo habrás comprobado en múltiples ocasiones, los sueños se nutren del subconsciente, el lugar en donde se almacenan los recuerdos y vivencias del pasado, del presente y del futuro, por eso los sueños pueden sacar a la luz episodios que tenías completamente olvidados así como episodios de algo que te sucederá en el futuro (lo que llamamos “sueño premonitorio” en los que vives en sueños algo que te va a suceder después).
 
Si el sueño sólo fuese algo físico, no podría utilizar vivencias olvidadas ni vivencias futuras.
 

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martes, 8 de octubre de 2024

Una experiencia psíquica real: Entrelazamiento cuántico (6/6)

Durante mi experiencia de 11 minutos de “entrelazamiento cuántico” (no era un “sueño” como ya he explicado anteriormente) mantuve una conversación con ese ser que fue respondiendo a mis preguntas y contándome muchas cosas. Lo que he transcrito en las entregas anteriores sólo es una ínfima parte porque, como es bien sabido, al despertar se olvida casi todo por más que uno se esfuerce en escribirlo nada más levantarse.
 
Decir, en primer lugar, que la presencia de ese ser no causaba temor sino todo lo contrario, era una presencia no física, ni tenía forma visible ni pude identificar su cara, aunque se percibía su “humanidad”, y no sabría decir si era hombre o mujer, porque estos términos sólo se dan en nuestro mundo terrenal. Lo que irradiaba este ser era un gran amor, una gran comprensión y compasión por nuestra limitada percepción de la realidad, y estando en su presencia se respiraba un clima de paz y felicidad difícilmente alcanzable en nuestro mundo material.
 
¿Cómo hablábamos? Por la mente. No usábamos la boca, sólo el pensamiento y este nos transmitía con toda claridad el mensaje. Curiosamente, en una parte de esta experiencia, me veía a mí mismo intentando hablar y entender otros idiomas y sólo conseguía hacerlo cuando cerraba los ojos y me concentraba haciéndome receptor de lo que querían decirme. Era en ese estado de concentración y de dejar la percepción abierta cuando conseguía escuchar a quien me hablaba y entonces lo escuchaba y entendía claramente en ese idioma mental.
 
Yo era a la vez protagonista y espectador de esta experiencia. Me veía a mí mismo en la historia que se sucedía como un espectador de lujo, pero al mismo tiempo era consciente de estar viviendo esos acontecimientos en primera persona. Esta dualidad, desdoblamiento de personalidad, también se daba en el tiempo, porque era capaz de ir hacia adelante y hacia atrás en la historia que sucedía. Y todo ello era auténticamente real, más real que la vida que sentimos cuando estamos despiertos, con color, sonidos, aromas y todo tipo de sensaciones. Y a ese personaje que me contaba cosas, y al que hacía preguntas y me respondía, lo sentía cerca como cuando estás hablando con alguien y notas la vibración de su cuerpo cerca del tuyo.
 
¿Cuánto tiempo duró la experiencia? Analizando el análisis de lo que fue esa noche, todo eso sucedió justo antes de despertar, es decir, durante los 11 minutos anteriores al despertar, lo que se correspondía según el gráfico de análisis del sueño, con una fase de sueño profundo, es decir, la fase en que no se tienen sueños. Pero en cuanto a su duración diría que duró mucho más de esos 11 minutos del gráfico, aunque no sabría decir cuánto porque precisamente ene se estado no tiene ninguna relevancia el tiempo. Como tampoco la tiene el espacio. Porque yo podía “viajar” hacia adelante y hacia atrás en la percepción de esta experiencia, e incluso repetir alguna secuencia de la misma. Igual que cuando hojeas un libro puedes pasar páginas hacia adelante y hacia atrás, también aquí podías ir hacia adelante, hacia atrás, fijarte en un párrafo determinado y luego saltar hacia adelante o hacia atrás de nuevo.
 
Ya hemos dicho que todo es uno, que somos parte del todo, que no hay tiempo ni espacio. Y eso lo viví en esta experiencia.
 
Sólo me queda una cosa más por añadir: ¿Sabéis una cosa? Me dio muchísima rabia despertar, porque yo hubiera querido continuar allí, en aquél estado de paz, de felicidad y de aprendizaje mucho más tiempo, toda la eternidad, aunque al despertar comprendí que tenía algo pendiente que hacer, empezando por contarlo a los demás.
 

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lunes, 7 de octubre de 2024

Una experiencia psíquica real: Entrelazamiento cuántico (5/6)

Esta experiencia vivida en fase de sueño profundo que os voy a contar, duró 11 minutos y nada más finalizar me desperté. Insisto nuevamente en que los sueños se producen en la Fase REM y no en la fase de sueño profundo como sucedió en este caso.
 
Una voz me explicó que estaba viviendo un “entrelazamiento cuántico”. La voz, la presencia, era agradable, cálida, amigable, y no sabría decir de qué sexo era, posiblemente de todos y de ninguno.
 
Esa voz me siguió hablando y de dictó algunos mensajes que, afortunadamente, pude escribir nada más despertar. Estos son los que llegué a plasmar en el papel:
 
-           No hablamos ningún idioma porque sólo hay un idioma único universal, y ese idioma es mental, sin palabras, que puede comunicarse con la mente, no con la boca.
-           Debemos aprender de nuestros sueños, porque a través de ellos se abre una ventana al mundo exterior (pero no al mundo que está al otro lado de la ventana, sino a los otros mundos que están en el exterior del mundo que habitamos).
-           Si nos ejercitamos y escribimos al despertar lo que hemos sentido en el sueño (no la historia en sí, que casi siempre suele ser absurda, sino lo que hemos sentido y aprendido durante esa experiencia) entonces progresaremos.
-           Cuando recibas estos mensajes, sencillamente déjate llevar y escríbelos pronto para que no se olviden. El mundo del sueño, sus conocimientos, se desvanecen como bocanadas de humo si nos los fijáis en el papel inmediatamente.
-           Vemos el mal donde no lo hay. El cuerpo no es libidinoso. En otros planetas no hay ropa, porque no es necesaria ya que sus cuerpos tienen la capacidad de adaptarse a la temperatura exterior.
-           Deberíamos dedicar tiempo a meditar.
-           Tenemos que aprender a entender a la Naturaleza. Todo son procesos naturales y hay que conocerlos y estar en armonía con ellos.
-           Tenemos muchas capacidades que ni siquiera imaginamos.
-           Todo es uno. Somos parte del todo aun cuando manejamos y guiamos con libertad nuestra propia individualidad.
 
Y no cuento de qué iba la historia absurda de esa experiencia, que no era un sueño, porque esa disparatada historia no significaba nada, lo que de verdad importaba era lo que yo había “sentido, experimentado y aprendido” durante tal experiencia, y eso es lo que he hecho y he compartido aquí con vosotros.
 
Claro que, si tenéis curiosidad, os contaré algunos otros detalles…
 

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domingo, 6 de octubre de 2024

Una experiencia psíquica real: Entrelazamiento cuántico (4/6)

Cuando dormimos, los sueños se producen en lo que llamamos Fase REM y sin embargo la experiencia vivida que voy a relatar (por eso la llamo “experiencia vivida” en vez de llamarla “sueño”) se produjo en fase de sueño profundo. No se trataba, pues, de un sueño.
 
Yo he oído hablar, como todo el mundo, de la física cuántica, y yo –como todo el mundo- no llego a comprender bien qué es eso, simplemente conozco que en ese estado no hay tiempo ni espacio, sino que todo está unido formando un todo absoluto.
 
En los 11 minutos que duró mi atípica experiencia de fase de sueño profundo, alguien –una voz, una presencia que no supe identificar- me dijo bien claramente que “eso es entrelazamiento cuántico”. Que conste que ni la noche anterior ni los días precedentes había leído, visto u oído nada relacionado con la física cuántica. Ya sabemos que los sueños acostumbran a tomar prestados muchos elementos de nuestra actividad del día para montar a su antojo unas historias sorprendentes; pero este no era el caso, porque ni sucedió en fase REM (la de los sueños) ni en mi actividad reciente había estado presente nada relacionado con la física cuántica, es más, ni siquiera sabía lo que era el “entrelazamiento cuántico”.
 
Por tanto, al despertar, tuve que poner en orden mis ideas y escribirlas cuando aún estaban frescas para que no se olvidaran. Y aprovecho para recomendar, a todos los que despierten con imágenes frescas de un “sueño” que sigan este proceso si es que quieren profundizar en el mismo:
 
Lo primero, al despertar y ser conscientes de que ya estamos despiertos, es quedarse inmóvil en la cama, en la misma posición en que nos hayamos despertado. A continuación hay que “hacer memoria” y tratar de recordar todo eso que hemos vivido en el “sueño”. Cuando lo hayamos traído a nuestra memoria, entonces nos podremos levantar para ir inmediatamente a escribirlo. Es la única forma de que no se olvide, porque esos “sueños” o “experiencias” que tanto nos han impactado son como cuando alguien está fumando y se dedica a hacer rosquillas de humo, tan pronto se levante o haya el más mínimo movimiento, el aire diluirá las rosquillas de humo haciéndolas invisibles. Por eso es importante la inmovilidad y el tratar de recordar y asentar esas imágenes y sensaciones que hemos vivido porque, si nos movemos mucho y dejamos pasar el tiempo, se olvidarán por completo, incluso en cuestión de unos pocos minutos.
 
Pero sigamos contando la experiencia vivida en fase de sueño profundo…
 

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sábado, 5 de octubre de 2024

Una experiencia psíquica real: Entrelazamiento cuántico (3/6)

Eso de la física cuántica (habrás oído hablar de ella) es difícil de explicar y casi más difícil aún de comprender, porque nos da a entender que un sistema físico puede existir en más de una posición al mismo tiempo, es decir, tiempo y espacio son términos relativos y no absolutos e invariables como los conocemos ahora.
 
Entre los términos de la física cuántica hay uno que se conoce como “entrelazamiento cuántico” en el cual “los estados cuánticos de dos o más objetos se deben describir mediante un estado único que involucra a todos los objetos del sistema, aun cuando los objetos estén separados espacialmente”, dicho de otra forma: Permite que dos partículas separadas, incluso a kilómetros de distancia, estén conectadas de una forma que la física clásica no puede explicar.
 
Y de eso vamos a hablar hoy, de una experiencia real de entrelazamiento cuántico. Pero primero, pongámonos en contexto:
 
Una noche cualquiera, me acuesto a las 23:13 h. y me despierto a la mañana siguiente a las 7:09 h. Un total de 8 h. 5 m. de sueño, de los cuales hubo:
1 h. 34 m. (19%) de sueño profundo, la fase en que se regenera nuestro organismo, que en este caso quedó dividida en dos periodos de media hora aproximadamente y otros tres periodos de más corta duración.
1 h. 57 m. (24%) de sueño en fase REM, aquella en que se producen los sueños, que tan necesarios son para nuestra salud mental.
4 h. 34 m. de sueño ligero, que como siempre constituyen la mayor parte de nuestro descanso nocturno diario.
 
En conjunto, los porcentajes de cada fase del sueño han estado acordes con la normalidad para una persona de mi edad y actividad diaria normal. Sin embargo, analizando estas fases ya encontramos una primera cosa que nos llama la atención: Una de las fases cortas de sueño profundo se produjo inmediatamente antes del momento de despertar, concretamente de las 6:56 h. a las 7:07 h. ¿Qué pasó en esos 11 minutos? Esto es lo que os voy a contar…
 

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viernes, 4 de octubre de 2024

Una experiencia psíquica real: Entrelazamiento cuántico (2/6)

Lo primero que vamos a hacer es repasar cómo son las fases por las que pasamos cuando estamos dormidos. Para simplificar diremos que hay dos fases del sueño bien definidas, la que se llama “Fase REM” y la que se conoce como “Fase noREM”.
 
Fase REM
Su nombre obedece a sus siglas en inglés (Rapid Eye Movement), es decir, movimientos oculares rápidos. Se trata de una fase de sueño profundo en la que el cerebro está muy activo y los ojos se mueven con rapidez debajo de los párpados como si estuviésemos en activo, pero en la que el tronco cerebral bloquea las neuronas motrices y la persona no se puede mover. Es decir, existe una alta actividad cerebral, muy similar a la que tenemos mientras estamos despiertos, pero nuestros músculos se encuentran bloqueados El sueño REM es esencial para el procesamiento emocional, la memoria y el aprendizaje. Es en esta fase cuando se producen los sueños. En su día se hicieron experimentos despertando a voluntarios para este estudio cada vez que entraban en Fase REM lo que impedía que soñasen. Al cabo de un tiempo, tras varias noches durmiendo bien y suficientes horas pero sin poder soñar, comenzaron a surgir problemas de memoria y de concentración, episodios de irritabilidad, etc.
 
Fase noREM
En esta fase no se producen movimientos oculares rápidos y no hay sueños. A su vez esta fase se subdivide en tres estados: N1 (adormecimiento, un 10% del tiempo), N2 (sueño ligero, un 45% del tiempo) y N3 (sueño profundo, un 20% del tiempo).
N1: La actividad cerebral comienza a disminuir y los músculos se relajan.
N2: La actividad cerebral sigue disminuyendo y la temperatura corporal comienza a descender. Esta etapa es importante para recargar energías y prepararnos para el sueño reparador.
N3: Alcanzamos el sueño profundo y reparador. Durante esta fase, nuestros músculos se relajan al máximo y nuestro organismo lleva a cabo procesos de reparación de los tejidos. También se facilita la limpieza de sustancias tóxicas del cerebro. Es en esta etapa cuando resulta más difícil despertarse.
 
Para dejarlo más claro:
 
La fase REM nos ayuda a integrar las emociones, a estimular la creatividad y a resolver problemas.
 
La fase del sueño noREM N1 nos ayuda a relajarnos y a prepararnos para el sueño profundo.
La fase del sueño noREM N2 nos ayuda a consolidar la memoria y a procesar la información del día.
La fase del sueño no EM N3 nos ayuda a reparar el cuerpo y el cerebro, a fortalecer el sistema inmunológico y a prevenir enfermedades.
 
A lo largo de la noche pasamos alternativamente por varias etapas de cada una de estas fases.
 
Y ahora que ya hemos repasado cómo son las fases del sueño y hemos visto que sólo soñamos en cuando estamos en FaseREM, pasaré a contaros la experiencia (no sueño) que he vivido…
 

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jueves, 3 de octubre de 2024

Una experiencia psíquica real: Entrelazamiento cuántico (1/6)

Todos sabemos lo que es un sueño y todos tenemos sueños a diario aunque la mayoría de las veces no nos acordemos de ellos o bien los olvidemos al poco de levantarnos. El sueño es algo normalmente absurdo, fuera de nuestra lógica normal, que no se corresponde con la realidad a pesar de tomar de ella casi todos sus elementos para construirlo. Y sin embargo existen algunos sueños que nos parecen tan reales… que no parecen un sueño. ¿Debemos hablar entonces de sueño o más bien se tratará de “experiencias psíquicas”?
 
Veamos las diferencias entre lo que es un “sueño” y lo que es una “experiencia psíquica”:
 
El sueño es incontrolable en cuanto a razonamiento o pensamiento lógico. En el sueño se juntan de forma aleatoria imágenes, pensamientos, etc. Y cuando despertamos, en un instante se nos olvida todo.
 
Por el contrario, en la experiencia psíquica somos conscientes de nosotros mismos y podemos razonar sobre lo que estamos viviendo, estableciendo por nosotros mismos lo que es lógico y lo que es ilógico. En la experiencia psíquica –a diferencia de lo que sucede en el sueño tradicional- sentimos una dualidad de conciencia, la nuestra propia y la de aquello que estamos viviendo; podemos incluso ir hacia delante y hacia atrás en el tiempo, analizar la situación, reestructurarla, cambiar lo que va a suceder o hasta repetirlo, todo ello manteniendo esa doble consciencia, la de nuestro yo y la de esa experiencia que estamos teniendo.
 
Después, al despertar, mientras que lo soñado se olvida rápidamente, lo vivido en una experiencia psíquica –llamémosle onírica- se recuerda mejor hasta en ínfimos detalles y tarda más tiempo en olvidarse.
 
Y digo todo esto porque durante los próximos días os voy a ir dando detalles de una “experiencia psíquica” a la que he dado por título “entrelazamiento cuántico”…
 

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domingo, 8 de octubre de 2023

Sin dopamina no hay paraíso

La Neurología se ha ocupado profundamente del estudio de los sueños y ha descubierto cómo un neurotransmisor, la dopamina, juega un papel fundamental en la producción de sueños.
 
Las personas que padecen esquizofrenia, por ejemplo, tienen un exceso de dopamina y eso les produce delirios y alucinaciones. Cuando se les administran medicamentos para frenar la producción de dopamina se ha observado cómo cesan esos delirios y alucinaciones, pero cómo si se pasan con la dosis y frenan de forma exagerada la dopamina, suprimiendo totalmente los sueños, se producen otros efectos secundarios tal como se ha observado en voluntarios sanos cuando se les privada del sueño, lo que les conducía a un estado de irritabilidad, falta de concentración, etc.
 
Como todo en esta vida, la virtud está en el centro, en la moderación, en el equilibrio. Dopamina, sí, pero en su justa medida.
 

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miércoles, 4 de octubre de 2023

Sueño REM o “sueño paradójico”

Durante la fase de sueño llamada REM todo el cuerpo de la persona durmiente permanece en reposo absoluto, todo el cuerpo excepto: sus ojos. Durante esta fase, los ojos se mueven constantemente, tal como sucede cuando estamos despiertos, sólo que aquí ese movimiento de los ojos se produce con los párpados cerrados. El neurocirujano francés, Michel Jouvet, bautizó esta fase como “sueño paradójico” por la paradoja que supone estar completamente inerme y al mismo tiempo presentar una intensa actividad cerebral reflejada en el continuo movimiento de los ojos, una actividad prácticamente igual a la que se experimenta cuando estamos despiertos. Tan sorprendente es esa inusitada actividad cerebral que Jouvet reconoció que “nos quedamos asombrados ante el plan de cableado del sueño, como un ingeniero ante un sofisticado robot fabricado en otro planeta”.
 
Ya hablaremos más de la fase de sueño REM, pero ahora yo me quedo con una conclusión a la que han llegado numerosos investigadores: El 80 por ciento de las personas que se despiertan durante esta fase son capaces de recordar con total precisión qué es lo que estaban soñando.
 

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viernes, 18 de agosto de 2023

La memoria de los sueños

Aunque parezca mentira, tenemos más memoria cuando soñamos que cuando estamos despiertos. He aquí un ejemplo…
 
Por aquél entonces yo tenía seis o siete años, es decir, 68 años menos que ahora. Estábamos veraneando toda la familia en la finca de mi abuelo en Daimiel (Ciudad Real). En aquella finca, llamada “El Recreo” el abuelo Vicente disfrutaba al verse rodeado de todas sus hijas con sus correspondientes familias y nos reuníamos en verano hasta 16 primos de todas las edades. Para nosotros, los niños, aquello era una auténtica delicia: aire libre y muchos primos para jugar.
 
En una ocasión, una de mis tías iba a celebrar su santo, así que decidimos (decidieron los primos mayores) hacerle una canción especial. No recuerdo si la música de esa tonadilla sería inventada o posiblemente se tratase de alguna canción de la época a la cual le cambiaron la letra. El caso es que los primos nos reunimos en privado para aprendernos la letra de esa canción y cuando ya nos la sabíamos fuimos a ver a nuestra tía para cantársela a modo de felicitación.
 
Así lo hicimos, y esa canción, compuesta, aprendida y cantada en ese día, hace 68 años, no volvió a cantarse nunca más.
 
Pues bien, el otro día mientras dormía, reviví aquellos momentos y recordé y canté en sueños la música y la letra esa canción. Sesenta y ocho años después de una única interpretación, pude recordar la letra y música de dicha canción, y no sólo eso, sino que al despertar, la canción seguía sonando en mi cabeza. Así que decidí coger papel y lápiz y escribir la letra tal como la había recordado íntegra en mi sueño.
 
De forma consciente, aquella letra estaba olvidada, y sin embargo durante el sueño la recordé perfectamente. Somos más completos, somos más nosotros mismos cuando soñamos que cuando estamos despiertos…
 
PD.- Si tienes curiosidad por conocer cuál era la letra de esa canción, aquí te dejo el enlace:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2023/08/cancion-de-un-solo-dia.html
 

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lunes, 24 de julio de 2023

Todo tiene un significado y un propósito

Todo lo que hacemos tiene un significado y un propósito, pero no sólo durante nuestra vida cuando estamos despiertos, sino también durante nuestra vida cuando estamos durmiendo. Allá en los sueños vivimos aventuras, nos relacionamos con otras personas, algunas de las cuales son desconocidas para nosotros en la vida despierta, hacemos todo tipo de cosas y conseguimos objetivos. Toda esa vida que vivimos, tanto en actividad como en relación con otras personas, es semejante a la vida que viviremos al otro lado de eso que llamamos muerte.
 
Pero como ya hemos comentado en otras ocasiones, casi nada de lo que nos sucede en estado de sueño somos capaces de recordarlo al despertar; en cambio en nuestra vida durante esas etapas que llamamos “sueño” sí que tenemos memoria y tenemos recuerdos y nos relacionamos de forma regular con otras personas y tenemos un día a día continuo de actividad, relación y sentimientos.
 
En realidad toda la vitalidad y creatividad que tenemos durante nuestra vida despierta se alimenta de esa otra vida que llevamos en la etapa de los sueños. Pero, como dicen algunos, quizás la otra vida, la real, es esa de los sueños y nosotros aquí, ahora, sólo somos una proyección física de nuestro ser en la etapa de los sueños.
 

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sábado, 1 de julio de 2023

Conciencia y espíritu no son lo mismo

Ahora estamos encerrados en un cuerpo físico, pero nosotros somos espíritu, y ese espíritu posee conciencia. Por lo tanto, la conciencia pertenece al espíritu, pero ambos no son lo mismo. Durante el sueño, nuestra conciencia no descansa, simplemente se sintoniza en otras direcciones. Debido a su naturaleza puede parpadear y fluctuar, algo que no sucede al espíritu.
 
Bueno, esto de la palabra “espíritu” puede dar lugar a muchas interpretaciones ya que cada uno la llama de una forma distinta, pero lo importantes es que entendamos que el “espíritu” (o como quieras llamarlo) es algo independiente del cuerpo físico.
 

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viernes, 30 de junio de 2023

No duermas cuando no lo necesites

Las curas de sueño o de descanso –periodos muy extensos de sueño- pueden resultar de ayuda como terapia en algunos casos, pero no porque el dormir mucho tiempo sea beneficioso, sino porque hemos acumulado tantas toxinas que necesitamos dormir para eliminarlas. Lo malo es que haciéndolo así obstaculizamos nuestros procesos de aprendizaje ya que los forzamos en unos periodos que no son los adecuados porque nuestro cuerpo y nuestra mente no están debidamente preparados para ello.
 
Una de las peores cosas que podemos hacer es forzarnos a dormir cuando no tenemos sueño. Precisamente, si no tenemos sueño es porque nuestra conciencia está en un periodo de máximo rendimiento y es por ello que debemos darle rienda suelta para que se realice. Obligarnos a dormir es un ejercicio nefasto que nos privará de los beneficios que nuestra mente nos puede proporcionar cuando está en su etapa de máximo rendimiento creativo, perjudicará nuestra salud y nos hará candidatos a padecer insomnio.
 

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jueves, 29 de junio de 2023

Patrones de sueño

Nos hemos entrenado y así lo aceptamos, con unos patrones de sueño – vigilia claramente establecidos: siete u ocho horas de sueño por la noche y el resto del día despiertos. ¿Es sano esto? Fíjate en los animales: duermen cuando están cansados y luego se despiertan de una manera natural.
 
En la alimentación ocurre lo mismo, sólo que aquí los médicos reconocen que es mejor hacer varias comidas no muy copiosas al día, antes que atiborrarse a comer a mediodía y/o en la cena.
 
Tanto en las comidas como en el sueño, es preferible repartirlo en varias veces al día, sólo que en el caso del sueño –sobre todo para quienes trabajan- resulta imposible hacerlo. Pero, por lo menos, unas cinco o seis horas por la noche y una siesta después de comer, serían suficientes para que nuestro cuerpo y nuestra mente se recuperasen y estuviesen listos para la actividad.
 
Con este sistema se acelerarían nuestras capacidades creativas, se resolvería el problema del insomnio, se mejoraría nuestro metabolismo, y nos serviría de ayuda para nuestro desarrollo espiritual y psíquico.
 
Se han realizado estudios científicos, y así lo recomiendan los médicos, constatando que dormir lo justo por la noche y completarlo con una siesta es más beneficioso que pasar muchas horas durmiendo.
 

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martes, 27 de junio de 2023

En el sueño profundo no estamos inconscientes

Hay una parte del sueño profundo que no solemos recordar al despertar. Lo que sí recordamos es la parte final, y esa parte suele estar distorsionada ya que tendemos en ella a traducirla a términos físicos, lo más parecido a nuestro entorno físico actual. Sin embargo, en los niveles muy profundos de la experiencia del sueño, entramos en comunicación con otras partes de nuestra propia identidad y con otras realidades en donde también estamos presentes aunque despiertos no seamos conscientes de ello.
 
Y ¿qué pasa en esa etapa de sueño profundo? Poco se sabe de ella, y eso que el sueño está siendo investigado científicamente, pero de esa parte lo poco que conocemos es por los místicos, no por los científicos.
 
Según parece, en ese estado nos dedicamos a trabajos y actividades que pueden estar conectados o no con nuestros intereses, tal como ahora los reconocemos. En ese estado aprendemos, estudiamos, jugamos, hacemos de todo… menos dormir (tal como entendemos el concepto de “dormir”). Contrariamente a lo que pudiera parecer, es en esa fase muy profunda del sueño cuando estamos más activos (a nivel espiritual), realizando el trabajo de fondo que es nuestra verdadera misión, aunque despiertos somos incapaces de recordarlo ni reconocerlo.
 
En esa fase muy profunda del sueño no estamos inconscientes, sino todo lo contrario, aunque por desgracia no somos capaces de recordarlo. Pero el hecho de intentar recordar los sueños nos puede ir abriendo la visión a eso otro mundo maravilloso que se esconde en nuestro interior y no conoce fronteras.
 

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domingo, 28 de mayo de 2023

La puerta de los sueños

El sueño es algo maravilloso, no sólo porque nos permita descansar y revitalizarnos, sino porque es la puerta que nos permite acceder a otra dimensión.
 
Cuando soñamos podemos percibir una naturaleza muy parecida al mundo real pero con la diferencia de que en el sueño no existe el tiempo, podemos alterar los acontecimientos que soñamos, podemos dar marcha atrás y empezar de nuevo, podemos realizar cosas que despierto seríamos incapaces de realizar.
 
En el sueño, nuestra consciencia se siente libre y nuestra intuición nos lleva a los lugares y situaciones más insospechados. Y en ese estado tenemos el poder de cambiar todo aquello que queramos sólo con nuestra simple voluntad. 
 
Pues ¿sabes una cosa? El sueño, esos sueños tan vívidos y parecidos a lo que te estoy con tanto y que seguro has sido consciente de experimentarlos así algunas veces, nos están enseñando cómo podríamos llegar a hacer lo mismo también en el mundo físico al que llegaremos cuando estemos despiertos.
 
No es fácil, no, pero igual que los polos de un imán se atraen mientras que los otros polos de ese mismo imán se repelen, así sucede con nuestra capacidad de modificar nuestro mundo físico. Si somos capaces de encontrar esa sintonía (los sueños son una buena escuela de aprendizaje) podremos variar los acontecimientos futuros de nuestra vida acorde con nuestros deseos. Hay que intentarlo, como cuando juegas con esos dos imanes y ves cómo hay unos polos que se repelen aunque no lleguen a tocarse y en cambio hay otros que se atraen y cuando los juntas notas la fuerza que se genera en esa unión.
 

Una aproximación a esa otra realidad que está ahí pero no vemos…
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