Mostrando entradas con la etiqueta subconsciente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta subconsciente. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de mayo de 2025

Diferencia entre sueño y meditación

El sueño y las visiones que percibimos cuando meditamos no son la misma cosa, pero tienen algo en común: ambas se nutren del subconsciente. Tanto en un caso como en otro, escapamos de la razón y conectamos con un plano espiritual superior.
 
Al meditar conseguimos que la mente se relaje, que deje de estar ocupada en sus asuntos para dar paso libre a lo que quiera venir; algo así como quedarnos pasivos, completamente en blanco, totalmente receptivos, para sintonizar con la Consciencia Cósmica.
 
Son procesos muy parecidos en cuanto a sus resultados; la principal diferencia es que el sueño nos llega de forma involuntaria mientras que en la meditación somos nosotros quienes acallamos a nuestro cerebro para escuchar lo que nos viene del más allá.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
https://www.amazon.com/author/fisac
“No son coincidencias”: https://www.amazon.es/dp/B083XVGBHZ

lunes, 18 de noviembre de 2024

Ora et labora

Esta popular frase en latín lo dice muy claramente: Reza y trabaja. Muchos se creen que basta con rezar, con desear cosas, para que estas se cumplan, y tras esa oración o ese simple deseo, siguen como antes, haciendo el vago, esperando que alguien les resuelva o les consiga aquello que quieren obtener. Y no, no es así como funcionan las cosas.
 
Rezar está muy bien, desear las cosas y la solución a los problemas está muy bien, pero nada se soluciona por sí mismo es necesario que nosotros intervengamos de forma activa, es decir, que “trabajemos”.
 
Quieres aprobar un examen y rezas para que te aprueben… pero no estudias. ¿Cómo piensas que vas a aprobar? ¿Se va a examinar Dios en tu nombre para responder a todas las preguntas del examen y que así apruebes?
 
Quieres lograr un ascenso en tu trabajo y lo deseas con fuerza, pero… ¿te esfuerzas en tu trabajo? ¿Tratas de alcanzar los objetivos que se esperan de tu puesto de trabajo? ¿Dedicas tiempo a hacer mejor las cosas, a formarte y a poner todo tu esfuerzo en conseguirlo? Si no lo haces y sólo estás en plan pasivo ¿qué es lo que van a ver en ti tus superiores? Sólo un holgazán al que por supuesto no van a recompensar de ninguna manera.
 
También en el mundo de los sueños, del que venimos hablando estos días, sucede algo similar. Queremos tener sueños agradables y que nos inspiren y aporten soluciones para los problemas de nuestra vida. Incluso hemos dado el importante paso de meditar y visualizar lo que queremos para que así nos llegue mejor la inspiración a través del sueño. Muy bien ¿y qué? ¿Qué hacemos después? Seguramente hemos recibido algunas ideas brillantes durante el sueño, sugerencias de lo que deberíamos hacer, pero… ¿nos dedicamos después a trabajar para hacerlas realidad? ¿O es que simplemente nos quedamos sentados esperando que todo se resuelva por sí mismo sin que pongamos en ello ni la más mínima gota de sudor con nuestro esfuerzo?
 
A través del sueño recibimos (incluso sin pedirlo expresamente) sugerencias e ideas –eso que podemos llamar “inspiración”- para mejorar nuestra vida, pero una vez recibidas esas ideas hay que trabajar para ponerlas en práctica, y así –día tras día- ir diciendo a la mente universal que somos buenos estudiantes, que cada inspiración positiva que recibimos durante el sueño, la ponemos en práctica al día siguiente.
 
Si tú brindas ideas y ayuda a una persona y esa persona rechaza la ayuda e ignora las sugerencias que le haces… ¿vas a seguir ayudándola o la vas a mandar a paseo? Pues esto es lo mismo. Si no hacemos caso a la inspiración que nos llega durante el sueño y no la ponemos en práctica… nos iremos embruteciendo y ese maravilloso mundo de los sueños cada vez será más oscuro e inalcanzable para nosotros.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

lunes, 21 de octubre de 2024

El subconsciente y el plano físico

En el plano físico, el subconsciente dirige todas las funciones voluntarias del cuerpo, aquellas que nos permiten realizar el acto de respirar (sin que nosotros seamos conscientes de ello), o el latir del corazón (sin que conscientemente influyamos en él), o el mantenimiento de la temperatura corporal (imprescindible, como los anteriores, para la vida), así como todos los procesos metabólicos. Sobre ninguno de esos actos ejercemos nuestra voluntad, ellos funcionan solos y nos mantienen con vida, pero quien los dirige y controla es esa parte de nuestro subconsciente que tiene bien grabados los principios vitales que nos han traído hasta aquí: conservación de la vida y de la especie.
 
Pero ese control que nuestro subconsciente ejerce sobre las funciones vitales de nuestro cuerpo, va más allá y también controla, por ejemplo, actos voluntarios tan sencillos como mover un brazo para coger algún objeto. Si bien dicho movimiento es fruto de nuestra voluntad consciente, para poder ejecutarlo se necesita la función de músculos y nervios, y para que estos funcionen precisan energía, la cual se la suministra nuestro organismo de forma automática, guiado por nuestro subconsciente. Hasta para eso, es el subconsciente nuestro guardián, el que mantiene con vida nuestro cuerpo. Nuestra voluntad ordena mover el brazo y la mano para agarrar un objeto, pero nuestra voluntad no tiene capacidad para ordenar a nuestro organismo que provea de la energía necesaria a esos nervios y músculos que han de  verse implicados en tal acción.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

viernes, 20 de octubre de 2023

El subconsciente y el plano físico

¿Cómo actúa nuestro subconsciente sobre nuestro plano físico. Pues el subconsciente es el encargado de dirigir todas esas funciones vitales de las que no somos conscientes. Por ejemplo: regula nuestra temperatura corporal manteniéndola en los niveles adecuados para la salud; nos hace respirar de una forma natural sin que nosotros voluntariamente tengamos que tomar la decisión de inspirar y expirar; regula nuestros procesos digestivos sin que nosotros tengamos que prestar atención a cómo hacemos la digestión y asimilamos los nutrientes; dirige y regula los latidos de nuestro corazón, el cual late sin que nosotros le estemos transmitiendo ninguna orden de que debe seguir latiendo porque si no moriremos…
 
Pero el subconsciente también actúa en esos otros actos voluntarios que realizamos con el cuerpo como, por ejemplo mover un brazo, girar la cabeza, coger algo, etc. porque para hacer todo eso necesitamos que llegue a nuestro brazo, mano o cabeza –por ejemplo- la energía nerviosa, muscular y oxigenación suficiente. Es decir, hasta para los actos voluntarios de nuestro cuerpo, dependemos de nuestro subconsciente.
 

Es una entretenida novela, pero también es un picotazo que despierta tu conciencia…
“Castidad & Rock and Roll”: https://amzn.to/3PyfLOH