
Se estima que esta nube puede contener entre uno y cien
billones de cuerpos compuestos por hielo, metano y amoníaco, cuya masa, si se
juntaran todos, sería equivalente a cinco veces la de la Tierra. Pero a pesar
de la denominación de “nube” la realidad sería que entre cada uno de esos
objetos habría como mínimo una separación de varias decenas de millones de
kilómetros.
Todos estos objetos están tan lejos del Sol que más que
nuestra propia estrella son otros cuerpos celestes los que los pueden alterar y
hacer que algunos de ellos salgan despedidos y, en este sentido, la nube de
Oort sería una fuente de la que emanan muchos cometas de largo recorrido como
el famoso cometa Halley.
Fuente: “Curiosidades del Sistema Solar”, de Vicente
Fisac. Disponible en Amazon (www.amazon.es) en ediciones digital e impresa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario