A muchos nos enseñaron de pequeños a bendecir la mesa, es
decir, dar gracias a Dios por los alimentos que podemos disfrutar, antes de
comenzar cada comida. A algunos no nos gustan tanto esas manifestaciones
exteriores y preferimos el fondo a la forma. Sea como fuere, unos simples
instantes (de palabra o de pensamiento) dedicados a dar las gracias por la
comida que vamos a realizar es, como mínimo, de buena educación. Ya lo dice el
refrán: “De bien nacidos es ser agradecidos”.
«Ahora es mi turno»: el discurso con el que Haakon VIII se convirtió en rey
de Noruega
-
*Horas después de la muerte de Harald V, su hijo se sentó frente a una
fotografía del rey fallecido y habló a la nación. No habló como monarca que
llega,...
Hace 21 horas


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