Por muy mal que te vayan las cosas, siempre habrá alguien
que lo esté pasando peor o que necesite una palabra, un simple gesto de apoyo
por pequeño que sea; más aún si la vida te sonríe. Da gracias a Dios por tu
status actual y muéstrate generoso ante quienes están más necesitados. Como no
puedes llegar a todos ellos ni tienes capacidad suficiente para paliar toda la
miseria y necesidades humanas, comprométete por lo menos a hacer una acción
buena cada día, algo que de alguna manera beneficie a alguien y le reporte una
pizca de felicidad.
El día que las residencias de ancianos quemaron la pista de baile
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*(AZprensa)* Hace años cayó en mis manos un estudio científico realizado
con personas de la tercera edad que demostraba de forma empírica cómo su
salud me...
Hace 16 horas


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