Es una buena práctica comenzar el día dando gracias a Dios,
nada más despertarnos, por permitirnos disfrutar un nuevo día. (En caso que la
palabra “disfrutar” no sea apropiada, por estar viviendo unos momentos
difíciles o dolorosos, da igualmente gracias por permitirte “experimentar y
aprender” de las dificultades durante ese nuevo día). De igual forma, beber un
vaso de agua nada más levantarnos y realizar unas inspiraciones profundas, nos
ayuda a poner en marcha nuestro organismo físico y nos revitaliza mentalmente.
El eterno retorno de la utopía islandesa: ¿qué fue de aquella Constitución
2.0 hecha por los ciudadanos?
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*Hace unos años, concretamente en 2011, el mundo miraba hacia el norte con
una mezcla de fascinación y envidia. Mientras media Europa se ahogaba en
recor...
Hace 18 horas


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