Es una buena práctica comenzar el día dando gracias a Dios,
nada más despertarnos, por permitirnos disfrutar un nuevo día. (En caso que la
palabra “disfrutar” no sea apropiada, por estar viviendo unos momentos
difíciles o dolorosos, da igualmente gracias por permitirte “experimentar y
aprender” de las dificultades durante ese nuevo día). De igual forma, beber un
vaso de agua nada más levantarnos y realizar unas inspiraciones profundas, nos
ayuda a poner en marcha nuestro organismo físico y nos revitaliza mentalmente.
El día que las residencias de ancianos quemaron la pista de baile
-
*(AZprensa)* Hace años cayó en mis manos un estudio científico realizado
con personas de la tercera edad que demostraba de forma empírica cómo su
salud me...
Hace 14 horas


No hay comentarios:
Publicar un comentario