“Si
la tranquilidad se puede dar en algún punto es en la aceptación del destino,
pero no una aceptación estoica, de brazos caídos, sino una aceptación con
lucha: vencer al destino frente a frente, ganándole palmo a palmo cada segundo,
cada minuto. Hay que aceptar la lucha”.
El absurdo de la jubilación infinita: ¿Por qué cotizar hasta la decrepitud?
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*El ser humano es la única especie capaz de empaquetar una pésima noticia
bajo el celofán del progreso científico. Llevamos décadas escuchando a los
demó...
Hace 1 hora
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