miércoles, 13 de febrero de 2013

Adoctrinamiento, ayer y hoy


Todo aquél que ostenta el poder queda inmediatamente contaminado por el virus que allí vive y que le infecta cada vez más conforme va pasando el tiempo. Todo aquél que ostenta el poder siente la inclinación de adoctrinar a los demás. Ayer (en 1957 según refleja un libro de texto de aquella época) se enseñaban a los niños cosas como estas:

“Se llama Don Francisco Franco Bahamonde. Y nació en la Galicia húmeda y verde. Por sus hazañas, allá en tierras del moro, era ya a los 33 años general del Ejército español. Hoy es el Caudillo de España.
Franco ama a España por encima de todo. Por encima de su vida y de su tranquilo bienestar.
Franco ha sido el Generalísimo de la Victoria. Y desafió a la muerte en todos los campos de la Patria para ganar la guerra.
Franco es el gobernante sabio. Y trabaja en silencio, sin descanso, para guiarnos en la paz. Por él, España ha vuelto de nuevo a ser grande y libre; admirada y temida. Y cristiana. Por él no falta el pan en tu mesa; ni la lumbre en tu hogar”.

Hoy en día, lejos de haber aprendido la lección, se adoctrina a los jóvenes en el laicismo. Y digo yo: ¿no podrían limitarse a enseñar matemáticas, literatura, etc. simplemente? Por qué se empeñan siempre en “enseñar” a todos qué es “lo que tienen que pensar”?

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