He murmurado tu nombre
en la noche helada;
después lo he pronunciado,
después lo he hablado.
Sobre mis mejillas
quemadas de lágrimas,
la noche me ha parecido
una mordedura.
Me habrás olvidado,
pero me habrás querido.
La noche... El viento... El frío...
La duda... Las lágrimas...
El sufrimiento...
Nada había desaparecido.
Nada estaba roto.
Fdo: Marisa
Cómo se hace un lector
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*¿Alguna vez te has preguntado cómo se hace un lector, es decir, cómo se
consigue que un niño se aficione a la lectura y ya de mayor siga leyendo
libros ...
Hace 1 día

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