“Lo que nos permite oler no es la nariz sino el cerebro”. Lo ha dicho Mara Dierssen, investigadora del Centro de Regulación Genómica de Barcelona.
De igual forma ya había leído en alguna ocasión como la vainilla no es un sabor sino un olor, así que también en esto nuestros sentidos nos engañan.
E incluso la vida misma es un espejismo, ya que como dice esta investigadora “vivimos con unos segundos de retraso” y explica que cuando, por ejemplo, tiramos un objeto al aire, esta ya está cayendo antes de que lo podamos ver, lo que significa que los humanos tomamos las decisiones unos segundo antes de que nos demos cuenta de ello. “Lo que estamos viviendo –afirma- no es lo que ha pasado en este momento, en realidad es lo que ha pasado unos segundos atrás”.
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Hace 7 horas
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