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jueves, 30 de junio de 2022

Nadie sabe que te escribo

¿Y qué importa a quién escribes? Lo importante es escribir cuando lo que se traslada al papel no son simples palabras, sino sentimientos y emociones. Hoy comparto, pues, este poema titulado "Nadie sabe que te escribo":
 
Nadie sabe que te escribo
y nadie sabe quién eres,
pero estamos siempre juntos
ante los ojos inertes
del mundo que nos rodea,
pero ellos son materia
y no pueden percibir
la vida interna que brota
y se esparce como el viento,
palpitando entre susurros
de un amor que vive dentro
y se expresa en unos versos
como estos que te escribo,
porque en el fondo tú eres
la expresión de mis sentidos,
la que siempre me acompaña,
quien escucha mis gemidos,
la que ríe a carcajadas
con mis muchos desvaríos,
la que duerme entre mis brazos
y siente calor, y frío
al despertarse temprano
ante un nuevo desafío,
la que colma mi pasión
y me sienta la cabeza,
porque quiere que yo encuentre,
por mí mismo,
mi destino en esta tierra.


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miércoles, 29 de junio de 2022

Deseos convertidos en realidad

Aunque nunca me había parado a escribir sobre ello, siempre he sido consciente de que gran parte de mis deseos se convertían en realidad. Ahora, sin embargo me ceñiré a un caso reciente y que, quizás tiene más que ver con esas “coincidencias” que por doquier voy descubriendo, como si una especial vía de comunicación se hubiese establecido entre ese “alguien” y yo.
 
Desde hace tiempo vengo haciendo un intercambio muy especial con una amiga noruega. Yo le envío sellos de Noruega, que adquiero aquí en España (ella vive en un pequeño pueblo y, por lo tanto, no tiene ninguna Filatelia a mano) y ella me envía CD’s grabados con música moderna de su país.
 
Yo me limito a mantenerle actualizada la lista de los CD’s que tengo, indicando si me gustan mucho, regular o poco, para que así ella sepa cuáles son mis gustos musicales y me envíe cualquier cosa que se le ocurra que me pueda gustar. 

Pues bien, haría unos 15 ó 20 días que le había enviado mi última carta con dicha lista actualizada y sin ninguna preferencia marcada. Yo estaba sentado frente al ordenador, buscando en Internet cosas de Noruega y entré en una “tienda virtual”. Allí encontré algunos CD’s y vi 3 que me gustaría comprar, uno de Bjorn Eidsvag, otro de DDE y otro de Sissel Kyrkjebo que, por cierto, se llamaba “All good things”. Sin embargo, como es muy peligroso hacer compras por Internet, no llegué a hacer el pedido y, claro, me quedé con las ganas de haber conseguido esos tres CD’s. 

Dos días después abrí el buzón de correo y allí tenía una carta de mi amiga. Abrí el sobre y encontré un nuevo CD. ¿Cuál sería? A estas alturas creo que no sería difícil adivinar que uno de esos tres que he citado antes y, efectivamente, así era; en concreto, el de Sissel y su sugerente título “All good things”. 

Como se puede ver era una coincidencia más, aunque en este caso, cuando se produjo mi visualización de aquél CD en Internet y mi deseo de comprarlo, el CD ya estaba realmente en camino, posiblemente llegando a España. Puede que mi amiga estuviese pensando si me gustaría el CD que ella había elegido, aunque el hecho en sí de su decisión y su compra lo había hecho varios días antes. Yo, desde luego, estaba pensando en ese momento que me gustaría tener ese CD. Pero, lo más curioso es que precisamente hubiese entrado en esa página de Internet y que en ella hubiesen puesto el citado CD. 

Porque ¿sabéis una cosa? Unos días atrás, no muchos, menos de una semana, yo había entrado en esa misma página, había revisado qué clase de CD’s vendía allí y…. el de Sissel no estaba entonces.


Que no, que no, que no son coincidencias ni casualidades...

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martes, 28 de junio de 2022

La asignatura más importante

Durante los años de mi juventud tuve la suerte de tener un gran maestro, Manuel Prieto, quien me dio clases de la asignatura más importante: la Vida. Así lo reflejé –como homenaje póstumo- en mi libro "Asignatura: la Vida”. 

Decía Manuel Prieto que “hoy día esto de SENTIR es un privilegio que abunda poco” pero tanto él como yo fuimos afortunados al tener la capacidad de “sentir”. 

Y resultó que al mes de conocernos, y saber él que yo también escribía poesías, me sorprendió un buen día (11 de mayo de 1964) entregándome una poesía (un acróstico) que me había dedicado y del que todavía conservo el original manuscrito.
 
Lo tituló “Un mes y tú tranquilo” y le puso la siguiente dedicatoria: “A Vicente, al mes de conocer que también hace poesías”. 

Decía así:
 
Vas sudando la lucha serena,
Intranquila del tiempo,
Con las manos abiertas al mundo,
Estrenando la vida y la sangre
Nacida de la luz tan de repente.
Trampa abierta en tu paz
Entre tu asombro de joven que renace.
 
Fuego que hiel las entrañas niñas,
Inútiles aún, a punto siempre,
Siempre esperando
Acaso sin saberlo
Con los ojos alegre, un primer llanto.
 


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lunes, 27 de junio de 2022

El barco

De forma esporádica, me llegaba alguna vez publicidad de una empresa de regalos publicitarios que se llamaba “Katamarán”. Nunca me decidí a hacer nada con ellos y siempre “pasaba” de la publicidad que me enviaban, aunque algunas veces eran pequeños regalitos tipo bolígrafo, caramelos, etc.

Un día recibí un paquetito con una jarra de porcelana con su logotipo, precisamente un dibujo de una “catamarán”. La verdad es que no me gustaba mucho el diseño, sin embargo, en vez de regalarlo o dejarlo arrinconado (como hubiera sido lo habitual), decidí quedármelo y darle una utilidad (para colocar mi cepillo de dientes y tubo de pasta dentífrica).
 
Cabe señalar que las veces que he montado en barco a lo largo de mi vida, se pueden contar con los dedos de las manos y, por supuesto, jamás he montado en un catamarán ni se me ha ocurrido pensar que pudiera tener la oportunidad de hacerlo.
 
Sin embargo, apenas 6 meses después de haberme quedado y usado dicha jarra, me invitaron a hacer una excursión en barco… precisamente en un catamarán. ¿Coincidencia?
 


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domingo, 26 de junio de 2022

Después de medio siglo

Cuando un encuentro con una amiga de la juventud te hace ver cómo ha pasado el tiempo. Para expresarlo, el mejor idioma es la poesía:

DESPUÉS DE MEDIO SIGLO

Después de medio siglo has vuelto a sonreírme.
El sueño estaba dormido y tu luz lo ha despertado.
 
¿Qué ha pasado en este tiempo?
Y es que ha pasado tanto...
que si busco en mis recuerdos
mi cuaderno está repleto
de mil páginas en blanco.
 
Fuimos cómplices y amigos,
disfrutamos de la vida
y rompimos la rutina en cien pedazos,
que tus manos y las mías,
descorrieron la cortina
del futuro que buscábamos
sin saber que cada uno seguiría...
el camino del olvido del pasado.
 
Pero has vuelto aquí, hoy, a golpear mi puerta
y tu llamada ha resonado en mi interior, sí, te he escuchado.
(A pesar de la ceniza y del polvo de los años
aún está vivo en mi interior
el rescoldo de ilusión como era antaño).
 
Tú y yo hemos cambiado el exterior,
mas el brillo que aún palpita en tu mirada
me dice que hay vida en tu interior,
alegría y energía que contagias,
aunque sólo sea la ilusión
de querer ver en otros ojos,
la juventud eterna que soñábamos
y que hace ya  mucho tiempo
se quedó olvidada en un armario.

PD.- En la imagen superior, cuadro de Raquel Godoy, la antigua amiga de juventud, convertida ahora en gran pintora.


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