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jueves, 2 de noviembre de 2017

Camino del norte

Esa innata atracción  por el norte de Europa me lleva en esta ocasión a percibir la desolación del ser humano ante la naturaleza fría y adversa de aquellos parajes. Cada estación del año, cada accidente climatológico o geográfico es capaz de despertar unos sentimientos y la certeza de la levedad e insignificancia de nuestro ser.

Camino del norte,
rumbo fijo establecido,
al corazón de Noruega,
a descubrir...el sentido.

En la maleta, preguntas;
en la mochila, recuerdos;
en las botas mil deseos
para alcanzar mi destino.

En las manos sólo un libro
en blanco, para escribirlo,
para encontrarme a mí mismo
en este lugar aislado
que ha guiado mi camino.

(Poesía e imagen: Vicente Fisac)

miércoles, 1 de noviembre de 2017

En el día de los cementerios

En los cementerios de Noruega la gente no lleva flores que, depositadas sobre una lápida fría se secarán a las pocas horas, el viento las arrastrará, el jardinero las barrerá… si antes no ha pasado por allí algún desalmado para robar esas flores y llevarlas a la tumba de sus familiares ahorrándose así el dinero que costaron. En los cementerios de Noruega la gente planta las flores y estas crecen junto a la tumba, rodeada de verde eterno. Allí la gente acude a honrar la memoria de sus seres queridos cuyos restos yacen en un paraje más parecido a un jardín que a un cementerio. Allí se encuentran a disposición de los visitantes todos los utensilios necesarios para arreglar las plantas y que estas crezcan y se renueven día tras día: azadas, rastrillos, regaderas… todo a su alcance para facilitar el remozado de ese jardín que crece sobre los restos de los seres queridos. Después, cuando han terminado la faena, vuelven a dejar los utensilios en su sitio para que otros los utilicen. ¿Qué pasaría en España? Ni los rastrillos, ni las azadas, ni las regaderas… durarían una hora, porque nadie respeta a sus semajenates, porque no hay ni respeto ni educación.

Por eso, en este día de hoy, uno de noviembre, día de recordar a quienes nos precedieron en esta vida, vuelvo mi vista y mi recuerdo no hacia nuestros cementerios sino hacia los cementerios del norte de Europa en donde sus habitantes son… humanos.

martes, 31 de octubre de 2017

Norden, la palabra que los identifica

Aunque los nórdicos lo tienen muy claro, en el resto del mundo se suele confundir el término “Escandinavia” con el de “Países nórdicos”.

La palabra “Escandinavia” se refiere a la península escandinava, originariamente a Suecia y Noruega, aunque con el tiempo este término fue englobando también a Dinamarca e incluso a Islandia, es decir, los antiguos países vikingos.

El término “Países nórdicos” es más amplio y abarca a Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia y también a Finlandia. Estos cinco países tienen muchas características en común, entre ellas una identidad y unos valores compartidos, estrechos lazos culturales e históricos y, por lo que se refiere a los tres primeros (Noruega, Suecia y Dinamarca) unos idiomas muy similares.

Los nórdicos tienen una palabra para referirse a estos cinco países: “Norden”. Y en el caso de Finlandia, cuyo idioma es muy diferente, esa palabra es “Pohjola”. Por consiguiente los países nórdicos o Norden, son: Noruega, Suecia, Finlandia, Islandia y Dinamarca.

La cooperación oficial entre los cinco países nórdicos está enmarcada desde 1956 en el Consejo Nórdico. Mientras que la denominada EFTA (European Free Trade Association), es decir, la Asociación Europea de Libre Comercio, la integran Austria, Finlandia, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suecia y Suiza. Y además, dos de estos países (Suecia y Finlandia) pertenecen a la Unión Europea).

lunes, 30 de octubre de 2017

Nadie es lo que era

Cientos de miles de células de nuestro cuerpo mueren cada día y son reemplazadas por otras nuevas; incluso las neuronas, de las que se creía no podían crecer nuevas, también lo hacen aunque sea en menor medida. Si todo nuestro cuerpo físico está en constante renovación, resulta fácil comprender que ese cuerpo tuyo de hoy no tiene nada que ver con el que te albergó hace unos cuantos años… son cuerpos distintos.

Pero ¿y el alma? (o la mente si es que eres ateo) ¿Cambia también o permanece inmutable? Nuestro ser espiritual recorre igualmente un camino y en ese camino va adquiriendo conocimientos y experiencias, padecimientos y alegrías, y todo ello lo va igualmente modelando. De ahí que al cabo de unos cuantos años también nuestro ser interior sea bastante diferente del que fuimos antaño.

Si el cuerpo físico cambia con los años y nuestro ser interno también, es lógico deducir que si nos comparamos con nosotros mismos en dos momentos distantes de nuestra existencia, nos encontremos con dos seres diferentes, con muchas similitudes –por supuesto- pero también con notables diferencias.

Por eso, cuando al cabo de muchos años se encuentran dos personas que tiempo atrás fueron grandes amig@s, el reencuentro suele dejar la amarga constancia de que aquellas dos personas del pasado son ahora dos desconocidos que tan sólo coinciden en que ambos tienen una serie de recuerdos en común pero ya no queda nada de aquél feeling, de aquella complicidad, de aquella amistad o amor que existió entre esas dos personas.

En realidad, cada uno de nosotros es una persona diferente cada día, cada hora, cada segundo,cada yoctosegundo (cuatrillonésima parte de un segundo), cada...

domingo, 29 de octubre de 2017

El frailecillo común

Una de las aves más características de los países nórdicos es el frailecillo (puffin, en inglés), un simpático y colorido personaje que llena de vida los acantilados de los mares árticos. Durante mi viaje a Islandia tuve la ocasión de realizar un amplio reportaje fotográfico sobre los mismos, a pesar de lo rudimentario de mi cámara fotográfica; pero lo sorprendente fue que pude acercarme a tan solo dos metros de distancia para hacer las fotos sin que a estos les molestase mi sosegada presencia.

Aquí os dejo cuatro fotos de las que realicé aquél día, así como una completa descripción de tan peculiar ave:

El frailecillo común (Fratercula arctica) es un ave marina de unos 30 cm. Del mismo se conocen cuatro especies, siendo la más conocida el Frailecillo del Atlántico, las otras especies viven en el sur del Pacífico. El llamado payaso de los océanos por los colores de su pico, también es conocido como loro de mar.

Sus cortas alas y la robustez de su cuerpo, le hacen difícil levantar el vuelo en una superficie plana, por lo que prefieren lanzarse al vacío desde los acantilados (ver foto bajo estas líneas), batiendo sus alas a una velocidad de 400 veces por minuto y pudiendo alcanzar una velocidad de 48 a 55 millas por hora.

Se alimenta de pequeños peces, por lo que se zambulle (llegando a profundidades de hasta 100 pies y manteniéndose bajo el agua hasta 30 segundos) y bucea de modo similar al de los pingüinos. Mientras está bajo el agua, nada agitando sus alas para empujarse, como si estuviera volando, y utiliza sus patas palmeadas como timones para dirigirse. Cuando atrapa peces no carga solo un pez a la vez. Por término medio suele atrapar y retener en su pico más de 10 peces por viaje (aunque se ha contabilizado un record de 62). ¿Cómo lo consiguen? El secreto está en su lengua áspera con la que empujan los peces contra las espinas de su paladar mientras abren el pico para atrapar más ejemplares.

El frailecillo vive en el mar abierto la mayor parte de su vida. Sólo regresa a tierra una vez al año para aparearse. Cría en colonias en los acantilados y con su pico cava la madriguera en donde ponen los huevos (uno por pareja). Incuba por un periodo de 40 a 42 días, y a las 7 u 8 semanas los recién nacidos ya son capaces de volar.