martes, 9 de octubre de 2012

¿Es "eso" un médico?


Tal como me lo han contado, lo transcribo:

Un joven va a la consulta. Tras el protocolario saludo, la doctora lo mira con desgana. El joven le dice:
      - Vengo porque me duele el oído.
La doctora, sin necesidad de hacer ninguna pregunta y sin realizar ninguna exploración, da de inmediato su diagnóstico:
      - Eso es de la piscina.
El joven queda desconcertado, no sólo porque la doctora no le haya examinado el oído, sino porque él hace tiempo que no va a la piscina. Pero aún sin recobrarse de su asombro, la doctora imparte su tratamiento:
- Eso se arregla poniéndose unos tapones.
El joven queda tan traumatizado que no acierta a pronunciar palabra, mientras que la doctora da por finalizada la consulta. El joven se levanta. Es tan fuerte el shock que no sabe cómo reaccionar y como un zombie se dirige a la puerta y sale, mientras la doctora llama al siguiente.

Hasta muchos minutos después no fue capaz ese joven de asimilar lo que había pasado, pero no había sido un sueño (o una pesadilla) sino algo completamente real.

PD.- ¿Es “eso” un médico? Pues “eso” existe. Esta historia real me la contaron hace un mes.

2 comentarios:

Ana dijo...

Tambien hay grandes profesionales.

Palabras Inefables dijo...

Por supuesto, pero como te toque uno de estos vas apañao.