Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

Mostrando entradas con la etiqueta legado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta legado. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2024

Ser humano en retirada


Eso es lo que soy actualmente, un ser humano en retirada. Por eso me voy despidiendo compartiendo lo poco que he aprendido y lo mucho que he sentido… y sin que nunca haya faltado el sentido del humor.
 
En Amazon tienes disponibles todos los libros que he escrito (más de 30) y en algunos blogs como este o como el “Diario AZprensa” tienes también un poco de lo que he dejado como testimonio de mi paso por este planeta…
 
Así que, si quieres, aquí tienes lectura para tus vacaciones. ¡Que pases un feliz verano!
 
Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
Biografía: https://azpressnews.blogspot.com/2020/12/biografia-de-vicente-fisac.html

martes, 12 de septiembre de 2023

Ahora que he vuelto

Hoy quiero mostraros el paralelismo entre un conocido cantante español, el rockero Miguel Ríos y yo a través de la letra de una de sus canciones, una canción que fue muy especial. Y digo esto, porque cuando empezó a cantar Miguel Ríos se puso de nombre artístico “Mike Ríos” porque sonaba a extranjero y daba algo así como más glamour. Por aquella época cantaba grandes éxitos de otros artistas, en general canciones banales e intrascendentes aunque tuviera mucho éxito tanto en sus versiones originales como en las versiones que hacía el propio “Mike”.
 
Pero un día, y a pesar del éxito obtenido, se cansó de aquella superficialidad y se retiró de la escena pública. Años después volvió a reaparecer –como el río Guadiana- pero esta vez con su nombre real, Miguel Ríos, y cantando canciones originales compuestas para él. Ese primer disco de la nueva etapa tenía una canción muy significativa que se titulaba “Ahora que he vuelto”. Esto es lo que decía esa canción y esto es lo que me sugiere…
 
“Yo era joven y triunfaba, y la vida me sonreía,
y cantaba cosas tontas aunque la gente aplaudía”.
 
Desde muy joven me sentí escritor. Con siete años escribí mi primer relato y con 13 años ya escribía poesías. Pude lograr mi sueño de vivir de mis escritos, aunque no fuesen poemas sino textos publicitarios, primero, y noticias, artículos periodísticos e informes, después. Triunfé y la vida me sonrió. Claro que mis escritos (los que no eran de carácter profesional y que sólo hacía por hobby, tenían esa pizca de ingenuidad y de inocencia que dan los pocos años… no eran gran cosa desde el punto de vista literario, pero sí una buena muestra de mi desbordante creatividad y originalidad.
 
“Pero un día no canté, porque un día comprendí
Que era falsa mi canción, que la vida no era así”.
 
Mi etapa de disfrute estrictamente personal como escritor tuvo un recorrido similar al del río Guadiana, que tan pronto desaparecía y dejaba de escribir para centrarme sólo en mi trabajo, como volvía con más fuerza que antes y era capaz de compaginar profesión y disfrute íntimo por escribir. Y en una de esas, comprendí que todo poder conlleva una responsabilidad, y por consiguiente un escritor tiene la responsabilidad de poner su capacidad al servicio de los demás.
 
“Ahora que he vuelto y tengo tanto que decir,
pido que me oigan, aunque no se acuerden de mí.
No tengo miedo de que se pierda mi cantar,
sé que entre todos, alguno me querrá escuchar”.
 
Si bien he seguido escribiendo cómo y cuánto me ha dado la gana, he escrito consecuente de la responsabilidad de compartir opiniones y experiencias y, sobre todo, animando a que cada uno busque su camino y se forje su propia opinión; que no sucumba ante el “pensamiento único” que la dictadura global nos está imponiendo.
Al igual que Miguel Ríos, no tengo miedo de que mis escritos caigan como semilla en desierto estéril porque sé que alguien, aunque sólo sea uno (que son muchos más, según he podido comprobar) quien me lea.
 
“Caminando entre la gente de los campos y ciudades,
me di cuenta de mentiras y aprendí grandes verdades.
Y quisiera yo contar lo que de ellos aprendí,
ya la gente no es igual que aquél día en que me fui”.
 
Tras siete décadas de vida es mucha la experiencia que se adquiere y provechosas las enseñanzas si uno pone interés en ello. Por eso quiero compartir lo que he aprendido, lo que he experimentado, lo que he intuido… y siempre con respeto por la libertad de opinión para que cada persona recuerde que tiene la capacidad de pensar por sí misma, que este mundo no es sólo material sino también espiritual, y que todos vamos evolucionando en este discurrir… y las “palabras inefables” que voy volcando en este blog, son buena prueba de ello.
 

Las sorprendentes memorias de un Director de Comunicación…
“Memorias de un Dircom”: https://amzn.to/32zBYmg

viernes, 8 de septiembre de 2023

Tu herencia

Cuando hablamos de herencia, normalmente pensamos en los bienes materiales, los que vamos a heredar o los que vamos a legar a nuestros descendientes. Pero nosotros no somos sólo seres materiales sino también espirituales y como tales también vamos a dejar una herencia espiritual.
 
Esa herencia que vamos a dejar es el recuerdo que los demás alberguen de nosotros, de cómo nos comportamos con ellos, de qué les aportamos. Aún después de muertos, nuestro recuerdo seguirá viviendo aquí, en este plano de existencia en la mente de todos aquellos que nos conocieron o tuvieron noticia de nosotros.
 
Cuando uno va a heredar algo, le gusta que sea algo de valor, algo útil, no un montón de deudas o de cosas sin valor o desagradables. De igual forma, el recuerdo que dejemos en los demás será nuestra herencia espiritual y lo ideal es que esa herencia que dejemos sea positiva, agradable, enriquecedora.
 
Por otra parte, y como miembros de una sociedad, durante nuestra vida habremos contribuido –poco o mucho, para bien o para mal- a una serie de ideales y valores para esa colectividad de la que hemos formado parte. Ojalá ese legado sea de fortalecimiento de unos valores ideales de hermandad, de paz, de progreso, de superación, de solidaridad, de conocimiento…
 

Hay que aprender a tomarse las cosas con humor…
“El mejor deporte es la sonrisa”: https://amzn.to/3to4J0w

sábado, 31 de diciembre de 2022

El legado de Fisac

Gracias a todos por haber llegado hasta aquí.

Posiblemente nos veamos en otra dimensión.

Mi legado ha quedado recogido en la “Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq

Y por si quieres repasar mi biografía profesional, aquí la tienes en este enlace: https://palabrasinefables.blogspot.com/2008/03/vicente-fisac-biografia.html

En definitiva, estos han sido todos mis libros publicados y disponibles en Amazon, tanto en edición digital como en edición impresa:
 
Libros sobre Espiritualidad: “No son coincidencias”
Novelas de ficción: “Castidad & Rock and Roll”, “La Biblia de Falcon Crest”
Novelas históricas: “La Olimpiada”
Diccionarios: “Diccionario Daimieleño – Español”, “Diccionario Político”
Biografías: “Médico, periodista y poeta”, “La edad de oro de la industria farmacéutica”, “Una santa desconocida”
Periodismo, Comunicación e Industria Farmacéutica: “La industria farmacéutica por dentro”, “El legado farmacéutico de Alfred Nobel”, “La Comunicación en la industria farmacéutica”, “La Comunicación en Medicina”, “Memorias de un Dircom”, “Cómo dar bien las malas noticias”, “Internet y Salud”, “Editoriales diferentes”, “Lecturas diferentes”
Divulgación científica: “Curiosidades del sistema solar”
Viajes: “Cosas de Noruega”, “Reflejos de Islandia”
Opinión: “Diario del caos”, La verdad sólo es un punto de vista”
Formación literaria: “Asignatura: La vida”, “Los primeros pasos de un escritor”.
Teatro: “Sigue esperando”
Humor: “El mejor deporte es la sonrisa”, “Humormicina”
Poesía: “Todo Poesía”, “Arquitecto de emociones”, “Yo soy Alma & Algo así”, “Palabras de despedida”