Me ha llegado la hora del retiro. Merecido, ¡faltaría más!
Han sido 41 años trabajando, y cuando digo trabajando me refiero a trabajar, no
a ir a la oficina, tomar cafetitos, estar de parloteo, abusar de las llamadas
particulares, salir a por el periódico, alargar la sobremesa... No es lo mismo
“trabajar” que “ir a la oficina” y yo he hecho lo primero. Por eso ahora me ha
llegado la hora de sentarme a descansar, como hacían en estas hamacas los
pasajeros del Titanic. En la imagen, una butaca auténtica rescatada del
naufragio. ¿Rescatarán a España del naufragio o al final acabaremos todos
naufragando? Vosotros podéis luchar por salvaros; yo os estaré mirando desde mi
butaca. (Continuará)
El día que las residencias de ancianos quemaron la pista de baile
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*(AZprensa)* Hace años cayó en mis manos un estudio científico realizado
con personas de la tercera edad que demostraba de forma empírica cómo su
salud me...
Hace 5 horas
1 comentario:
Te felicito por la acertada comparación y espero que disfrutes tu jubilación en una cómoda hamaca frente al mar.
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