Las gambas y el esquí tienen mucho en común. ¿Sorprendido?
Lo explicaré, es muy sencillo: en ambos casos lleva muchas horas la preparación
(pelarlas, en el caso de las gambas, o esperar la cola y subir el remonte, en
el caso del esquí), y sin embargo luego sólo dura cinco minutos el disfrute
(tanto el que da comer unas gambas como hacer un descenso por la pista).
Tres millones de gracias: el viaje persistente del “Diario AZprensa”
-
*(AZprensa)* Hay cifras que, cuando se pronuncian en frío, parecen meros
datos estadísticos flotando en la gran autopista de internet. Pero detrás
de cada...
Hace 1 día
No hay comentarios:
Publicar un comentario