Cuando un partido político utiliza una frase de su rival político en la campaña, la verdad es que el acierto del rival al pronunciar aquella frase ha quedado, como vulgarmente se dice, “a la altura del betún”.
No hace falta ser simpatizante de ningún partido político para darse cuenta de tamaña estupidez. Así que lo mejor que se puede hacer es sonreír viendo cómo un partido utiliza en su campaña la frase del político rival: “Me gustaría para Madrid lo que Zapatero ha hecho en España”. Si esas son sus verdaderas intenciones ¿habrá alguien que le vote?
Falsas lecciones de urbanidad: El arte político de exigir lo que no se
cumple
-
*Existe una vieja y perversa costumbre en los despachos del poder que
consiste en tratar al ciudadano con una condescendencia flagrante. A
menudo, las él...
Hace 21 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario