Cómo me gustaría ver en todos los bares, restaurantes, centros de ocio, etc. un cartel a la entrada que dijera “En este local se permite fumar…” y a continuación dijese: “…siempre y cuando el humo de su cigarrillo no tenga que ser respirado obligatoriamente por las personas (incluidos los camareros y trabajadores del local) que estén en el mismo recinto”.
Pareciera que la reforma de la Ley del tabaco quisiera prohibir fumar, y no es cierto. Lo único que pretende es que nadie obligue a respirar el humo del tabaco a quienes no quieran hacerlo, y entre ellos, de manera muy especial, a las personas que trabajan en esos locales.
¿No son suficientes 3.000 muertos al año (personas no fumadoras que han fallecido a consecuencia de respirar el humo del tabaco)?
Tres millones de gracias: el viaje persistente del “Diario AZprensa”
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*(AZprensa)* Hay cifras que, cuando se pronuncian en frío, parecen meros
datos estadísticos flotando en la gran autopista de internet. Pero detrás
de cada...
Hace 1 día
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