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miércoles, 31 de marzo de 2010

Eyjafjallajokull: la última maravilla del mundo

La erupción de un nuevo volcán en el glaciar de Eyjafjallajökull, en Islandia, es uno de los espectáculos más majestuosos y sobrecogedores con que nos sorprende la naturaleza y nos recuerda la fragilidad del ser humano. Muy próximo a un viejo y dormido volcán el Kalta, esperemos que el alboroto de este retoño no despierte al anciano. Mientras tanto, y como relax y meditación para estas fechas, os dejo este enlace que podéis copiar y pegar para acceder a una impresionante colección de fotografías: http://www.photoshelter.com/c/chris/gallery-slideshow/G0000NCksTh2oMK8/?start="


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martes, 30 de marzo de 2010

Nuevo varapalo contra los “artistas” extorsionadores

Un juez de Zaragoza ha dado un nuevo varapalo a los “artistas” que pretenden cobrar impuetos a los ciudadanos por todo, incluso por ver la televisión cuando están ingresados en un hospital. Así, no sólo ha desestimado la demanda presentada por AISGE (Artistas Intérpretes Sociedad Gestión) contra una clínica zaragozana, sino que ha señalado que “no podemos equiparar las habitaciones de un hotel a las de una clínica”, e incluso ha reconocido el juez que la televisión cumple también el papel de distracción como medio para atenuar los estados de miedo y ansiedad que se generan en una estancia hospitalaria.


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lunes, 29 de marzo de 2010

El círculo de setas (y VII)

Llevaban ya varias horas caminando por el bosque tratando de encontrar el círculo de setas que él había cortado. Cuando la desesperanza comenzaba a hacer acto de presencia por fin creyó reconocer un viejo tronco junto al que había pasado cuando llegó y, en efecto, poco más allá pudo ver un círculo de setas. Pero algo había cambiado. Allí se veían los muñones cercenados por su navaja y junto a cada tronco seccionado había crecido una o dos pequeñas setas. “¡Este es!”, gritó emocionado. Miró fijamente a la joven, como queriendo expresar que su obligación era regresar al mundo de donde había venido o al menos intentarlo, aunque aquél círculo ya no era igual y no estaba muy seguro de qué podría suceder a partir de aquél momento. Miró a la joven de nuevo, quizás por última vez, y apretó con ternura y agradecimiento su mano. Después, se introdujo de nuevo en el círculo deseando que algo mágico pasara, cerró los ojos y deseó volver a su mundo, cuando los abrió la joven ya había desparecido, pero ¿dónde estaría? y lo más importante ¿cuándo estaría? 

PD.- La vida es un libro que ya ha sido escrito en su totalidad con la forma de un laberinto de infinitas y continuas alternativas. El tiempo no existe. Somos nosotros, en este plano de consciencia, los que en un acto de voluntad decidimos con la mirada seguir una trayectoria determinada, eligiendo a cada instante entre las alternativas que se nos ofrecen, las cuales van configurando una determinada historia. Pero ese camino elegido, y todos los demás, ya los hemos vivido al igual que este. Algún día, cuando la muerte nos traiga la vida, lo comprenderemos.


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domingo, 28 de marzo de 2010

El círculo de setas (VI)

Arne había aparecido de repente en un lugar desconocido y ahora trataba de averiguar si también lo había hecho en una época diferente. Comenzó a formular numerosas preguntas a la joven rubia del cello y esta, a su vez, se interesaba por el lugar y tiempo de donde Arne procedía. Algo extraño sucedía porque ni los países, ni las guerras, ni los gobernantes coincidían; ni siquiera la forma de contar los años. Según la joven estábamos ahora en el año 3365 en cuyo caso él tendría ahora más de mil años. Según esto, no parecía nada apetecible la idea de ingerir alimento o líquido alguno. Pero tampoco podía estar seguro si de verdad se había proyectado hacia el futuro o si había accedido a través del círculo de setas a un universo paralelo. Todo eran interrogantes y a cada nueva pregunta más aumentaba su desconcierto. Al cabo de un rato, Arne agachó la cabeza con resignación. La única forma de poner algo de luz en todo aquello era volver al bosque y tratar de encontrar de nuevo el círculo de setas, aunque ahora sería tan solo un círculo de muñones cercenados por su navaja cuando recolectó todas las setas, esa puerta que quizás fuese la única de volver a su mundo. Se despidió del viejo y de la joven y emprendió el camino de regreso, cuando escuchó una voz a sus espaldas. “¡Espera!”, le gritó la joven. “Iré contigo”, añadió. 

Y así los dos comenzaron ese camino en busca del círculo de setas en el corazón del bosque para tratar de introducirse en él, en espera de quién sabe qué, quién sabe dónde, quién sabe cuando...


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viernes, 26 de marzo de 2010

El círculo de setas (V)

La joven rubia del cello, vestía un traje de color violeta y con expresión serena en su rostro escuchó el relato de ARNE. Conforme avanzaba en su explicación, pudo observar cómo el rostro sereno de la joven iba cambiando y adoptando la misma expresión de preocupación. “No debiste coger nunca aquellas setas. Has cerrado tu camino de regreso”, dijo ella. “¿A qué te refieres?”, dijo él. Entonces ella le explicó que a veces, surgen de forma mágica círculos de setas en el bosque, círculos tan perfectos que parecieran obra del hombre y no caprichos de la naturaleza. En esos círculos se concentra tanta fuerza que si alguien se introduce en su interior puede ser transportado a otro lugar... o lo que es peor... a otro tiempo. Eso es algo que ya pasó en alguna otra ocasión y ella fue testigo una vez. En aquella ocasión un hombre que vestía unas ropas antiguas apareción en aquél lugar y relató una historia similar. Sin embargo en aquella ocasión aquél hombre había dejado intacto el círculo; pudo entonces regresar, introducirse de nuevo en él y desaparecer de nuevo. Eso sucedió ante sus ojos, podía la joven dar fe de ello. Lo que no sabría explicar es lo que pudo suceder después, qué le pasó o a dónde fue; solo sabe que desapreció ante sus ojos.


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