Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

lunes, 25 de septiembre de 2023

Los sueños

Durante los próximos días voy a hablar de un mundo misterioso y maravilloso al que todos tenemos acceso a diario, accedemos a diario, y sin embargo ignoramos a diario también. Ese mundo es: el de los sueños.
 
Para empezar, valgan estas palabras de Karl Gustav Jung (Kesswil, Suiza, 1875-1961), médico psiquiatra, psicólogo y ensayista que profundizó en el estudio de los sueños para intentar descifrar sus misterios:
 
“Los sueños son una puerta disimulada a lo que el alma tiene de más oscuro y más íntimo. Se abre sobre esa noche cósmica original que daba forma al alma mucho antes de que existiese la consciencia del yo y la perpetuará mucho más allá de lo que haya alcanzado jamás una consciencia individual”.
 

Nos llaman desde el más allá…
“No son coincidencias”: https://amzn.to/2OCmSsO

domingo, 24 de septiembre de 2023

¿Quién está al otro lado?

A veces percibimos la presencia de alguien inmaterial que trata de sugerirnos alguna idea o de transmitirnos alguna información o sentimiento. No hace falta ir a una sesión de espiritismo (la mayoría no son sino auténticos fraudes, sobre todo cuando te cobran por ello aunque sea en forma de donativo) para ser conscientes en algún momento de esa presencia inmaterial y cercana, tal vez de un familiar o ser querido, el cual nos trae a la memoria algún recuerdo muy especial.
 
Pero ¿quién es, o quiénes son esos seres? Pueden ser, efectivamente, amigos y familiares ya fallecidos, pero también pueden ser “maestros” o “guías” que están al otro lado y tratan de ponerse en contacto con nosotros para ayudarnos, e incluso pueden ser otras personas que en alguna otra parte del mundo se han entonado mediante la meditación para enviar vibraciones positivas a la humanidad o a parte de ella.
 
Como pude leer en una ocasión, en donde se recogían las palabras recibidas de uno de esos seres que estaban al otro lado: “Soy simplemente una personalidad inteligente, no sujeta ya a vuestras leyes físicas”.
 

También en una serie banal de televisión puede haber un mensaje secreto…
“La Biblia de Falcon Crest”: https://amzn.to/30PpmGM

sábado, 23 de septiembre de 2023

No te compadezcas de ti mismo

No subestimemos la importancia de la sugestión, ni para nosotros mismos ni para los demás. Si estamos pendientes (de forma exagerada y con pensamientos negativos) de nuestra salud, no haremos sino enviarnos a nosotros mismos energía negativa que debilitará nuestro sistema inmunitario y nos hará enfermar. Y cuando más nos digamos a nosotros mismos “si ya lo decía yo, que estaba muy enfermo y estos síntomas no eran nada bueno”, más iremos engordando nuestro malestar físico y mental.
 
Pero no hay que pensar sólo en nosotros, sino también en los demás. Y digo esto, porque si nos encontramos con alguien que dice sentirse enfermo y le seguimos la corriente (“es verdad, qué mala cara te veo, debes estar muy enfermo…”) lo único que lograremos será empeorar su estado de salud. Por el contrario, lo que debemos hacer es enviarle energía positiva: animarle quitando en lo posible gravedad a su enfermedad o a sus síntomas, darle ánimo diciendo que puede vencerlo, darle ejemplos positivos de personas que han superado con éxitos esa enfermedad o ese tipo de molestias, derivando la conversación hacia otros temas que le apasionen y le hagan centrar su atención en los mismos y no en su propia enfermedad.
 
Si hacemos esto último, estaremos ayudando de verdad a esa persona que está enferma o que dice sentirse enferma.
 
Repito, no subestimemos el poder de la autosugestión, y si no, ahí tienes todos los ensayos clínicos que se hacen para los nuevos medicamentos, en donde se eligen voluntarios y mientras a unos se les da el nuevo medicamento, a otros se les da un placebo (es decir, una sustancia que no hace absolutamente nada, pero haciéndoles creer que es un nuevo medicamento). Los datos estadísticos de los miles de pacientes que han intervenido de esta forma en ensayos clínicos a lo largo y ancho del mundo, demuestran sin lugar a dudas cómo ese “placebo”, esa sustancia que no hace absolutamente nada, era capaz de mejorar los síntomas e incluso de curar a un buen porcentaje de pacientes. Bien es cierto que el medicamento verdadero suele mostrar un porcentaje de eficacia superior (¡faltaría más!) pero igualmente cierto es que un porcentaje significativo de pacientes se autosugestiona con que va a mejorar tomando ese placebo y efectivamente mejora.
 

El mundo secreto de los laboratorios farmacéuticos al descubierto…
“La industria farmacéutica por dentro”: https://amzn.to/3tvDp0x

viernes, 22 de septiembre de 2023

Tú puedes

Se dice en plan de broma que los hombres nos diferenciamos de las mujeres en que no somos capaces de hacer dos cosas al mismo tiempo, pero sí que somos capaces… si queremos. Todo ser humano tiene a su disposición eso que se llama “disociación”.
 
Por ejemplo: Tú puedes estar leyendo y viendo la televisión al mismo tiempo, pero para enterarte de todo debes bajar el volumen de atención de uno de esos canales de información para concentrar tu atención en el segundo; y acto seguido, bajar el volumen de atención del segundo y concentrar tu atención en el primero. Y esta alternancia debe hacerse de forma instintiva, dedicando fracciones de segundo a cada uno de esos canales de información.
 
Si quieres, puedes. La disociación es una herramienta innata que tenemos todos los seres humanos.
 

Eran otros tiempos, era otra Medicina…
“Médico, periodista y poeta”: https://amzn.to/3bRZpfZ

jueves, 21 de septiembre de 2023

Somos los creadores del mundo material

Todos hemos escuchado y/o leído alguna vez sobre la capacidad de la mente para crear nuestra propia realidad, sobre cómo nuestros pensamientos son capaces de conformar el mundo que nos rodea; tanta es la potencia creadora de nuestra mente… Al hilo de esto, repasemos algunas ideas…
 
Los objetos son pensamientos materializados, y los acontecimientos que nos suceden a  lo largo de la vida son fruto igualmente de nuestro pensamiento (de ahí la enorme importancia de ser conscientes de esto para que siempre proyectemos ideas positivas, puesto que cada uno recoge lo que antes ha sembrado).
 
Esa “materialización” de nuestras ideas y pensamientos nos permite aprender al contemplar nuestras propias creaciones (aunque no sepamos que hemos sido nosotros quienes las hemos creado).
 
El ojo proyecta y enfoca la idea interna en el mundo físico, de la misma manera que lo haría una cámara fotográfica. La boca crea las palabras. Los oídos crean los sonidos. Y sin embargo nos cuesta reconocer y entender este principio ya que nosotros damos por supuesto que la imagen y el sonido ya existían, ya estaban ahí simplemente para aque nosotros los recibiésemos e interpretásemos. ¡Ay! ¡Damos tantas cosas por supuestas…!
 
Los sentidos son los canales de creación por los cuales nuestras ideas se proyectan y transforman en una expresión material. Y más aún, nosotros no desarrollamos nuestros sentidos para conocer el mundo material, sino… ¡para crearlo!
 

La enseñanza a través de la experiencia…
“Memorias de un Dircom”: https://amzn.to/32zBYmg