Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...
Imagínate
por un momento que eres un guionista de cine. Escribes el guión de la película,
buscas y eliges los escenarios donde se desarrollará la acción, te asignas el
papel de actor principal y eliges a los actores secundarios, te nombras a ti mismo
director de la película, director de fotografía, de montaje, de efectos
especiales, de vestuario, de sonido, de música… Todo, absolutamente todo en esa
película que has escrito lo haces tú. Después, te colocas como protagonista en
la primera secuencia de la película y a partir de ese instante, en ese momento,
olvidas todo. Ese personaje irá diciendo los diálogos que tú escribiste, hará
los movimientos que tú le indicaste, se relacionará con los sucesos, personas y
acontecimientos que tú le preparaste. Vas haciendo, paso a paso, todo lo que tú
escribiste… pero ese actor –tú- no sabe que es él mismo quien lo ha escrito y
que la película que está empezando a interpretar ya está terminada.
Algo
así es nuestra vida actual. Al venir a esta existencia fuimos nosotros mismos
quienes escogimos nuestros decorados, nuestros entornos, nuestros padres, los
incidentes de nuestra vida. Todo lo escogimos y preparamos nosotros, dejamos la
película completamente terminada… pero nos faltaba vivirla, experimentarla… y
eso es lo que estamos haciendo.
Hay otra realidad que no vemos… y está aquí al
lado.
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son coincidencias”: https://amzn.to/2OCmSsO
Todo
lo que vemos, tocamos y sentimos –nosotros mismos también- forma parte de una
enorme red psíquica en la que están entrelazadas e interactuando entre sí las
conciencias de cada uno de ellos. Los átomos y las moléculas que forman parte
de cualquier tipo de materia tienen también su parte de conciencia, aunque sea
diminuta, porque cada uno de ellos conoce cuál es su función y así la ejecutan.
Nuestro
propio cuerpo es un buen ejemplo de esa red. Todos nuestros átomos y nuestras
células saben lo que tienen que hacer y así actúan sin que nosotros, de forma
voluntaria, les digamos lo que tienen que hacer. Las células de nuestro hígado –por
ejemplo- están vivas y activas, cumpliendo su misión que –en ese caso- es hacer
hacen que funcione bien este órgano.
No
somos seres aislados, sino que formamos parte de un todo. Al igual que nuestras
células forman parte de nuestro cuerpo y cada una se mueve y actúa cumpliendo
una función concreta, así nosotros también formamos parte de una red infinita
de la que formamos parte y con la que estamos permanentemente interactuando
aunque no seamos conscientes de ello.
Hay
otra realidad que no vemos… y está aquí al lado.
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Cuando
pensamos en la reencarnación, suponemos que se trata de una serie de progresiones
de nuestro ser interno a través de distintos y sucesivos cuerpos. Algunos dicen
–sin embargo- que todas esas vidas a las que acabamos de hacer referencia no
están ahí fuera esperando, ajenas a nosotros, sino que en realidad están
brotando de nuestro propio ser interno.
Debido
a su naturaleza, la consciencia busca materializarse a sí misma en tantas
dimensiones como sea posible y crear nuevos niveles de conciencia a partir de
sí misma. Es algo así como proyectar fuera de nosotros unas porciones de
nosotros mismos para que se materialicen.
Hay
otra realidad que no vemos… y está aquí al lado.
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En
la medida en que nosotros permitamos que nuestras intuiciones y nuestro
conocimiento fluyan a través de nuestra consciencia, estaremos añadiendo nueva
energía y creatividad a nuestro ser consciente y haremos partícipes de este
enriquecimiento a todo y todos los que nos rodean.
Trabajar
la intuición, la reflexión y el pensamiento, nos fortalece psíquicamente.
Además,
como en realidad somos seres multidimensionales, ese fortalecimiento y enriquecimiento
llega a todo nuestro ser, no sólo a este del que ahora tenemos consciencia.
Hay
otra realidad que no vemos… y está aquí al lado.
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Esta
semana vamos a recomendar un original artículo publicado en el “Diario AZprensa”
y que lleva por título “Lo que hay detrás de una foto”.
Muchas
fotografías encierran una historia que vale la pena conocer, como en este caso
en donde una mala fotografía (desde el punto de vista del arte fotográfico)
encierra una valiosa reflexión y enseñanza.
Mejor
os dejo que la leáis tranquilamente; no os llevará más de un minuto y sin
embargo perdurará bastante más tiempo en vuestra mente:
https://azpressnews.blogspot.com/2023/06/lo-que-hay-detras-de-una-foto.html
Así
eran la Medicina y la Farmacia hace un siglo…
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