Aún tengo los pelos de punta (los pocos que me quedan) y el
corazón palpitando con taquicardia (más deprisa aún que si estuviese viendo un
partido del Atleti), después de ver esta fotografía terrorífica que ha
compartido Javier G. Carpintero. Está hecha desde el mismo sitio, en Daimiel,
con unas pocas décadas de diferencia.
¡Paren las rotativas! La ciencia descubre que estar despierto cansa más que
dormir
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*(AZprensa)* La humanidad puede respirar tranquila. Los grandes enigmas del
universo —las leyes de la física cuántica, el misterio de la materia oscura
o ...
Hace 1 día

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