Tan inefable como nuestra existencia se mostró la iluminación
de este árbol de Navidad; no estaba coronado por luces ni por estrellas sino
por la propia luna que extendió sobre el ambiente su luz difuminada a través de
la neblina. No sabemos qué nos deparará el 2013 pero en él dejaremos nosotros
aquello que seamos capaces de hacer...
El día que las residencias de ancianos quemaron la pista de baile
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*(AZprensa)* Hace años cayó en mis manos un estudio científico realizado
con personas de la tercera edad que demostraba de forma empírica cómo su
salud me...
Hace 4 horas
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