De todos es sabido que el autor de este blog fue un torero de éxito (nunca le pilló el toro), aunque su carrera fue muy rápida (corría más veloz que el toro) y no pudo disfrutar del trofeo de una oreja (que le habría venido muy bien ahora que está un poco sordo). Sin embargo, lo que nadie sabía, es que este torero se hizo a sí mismo y que empezó desde abajo. Este documento rescatado de los archivos nos lo muestra en sus comienzos cuando era ¡monosabio!
El absurdo de la jubilación infinita: ¿Por qué cotizar hasta la decrepitud?
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*El ser humano es la única especie capaz de empaquetar una pésima noticia
bajo el celofán del progreso científico. Llevamos décadas escuchando a los
demó...
Hace 2 horas

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