Hace 106 años que nació mi padre y, como nos pasa a todos, sigue vivo en la memoria. En esta hora del recuerdo y homenaje, traigo aquí para compartir con vosotros este poema que escribió cuando yo nací. Tal como él ofreció a su hijo, así me ofrezco yo a todos vosotros.
Pesan en la balanza
a Vicentito
y él está tan contento,
tan quietecito.
Que en virtud, niño hermoso,
peses tú tanto
como en el mundo entero
vale tu Santo.
Y al tiempo que le damos
la bienvenida,
con gusto se lo ofrece
esta familia.
Tres verdades incómodas sobre lo que te haces a ti mismo
-
*El odio solo te quema a ti. Lo negativo atrae más negativo. Y la queja es
un bumerán. Tres ideas sencillas, respaldadas por la experiencia y el
sentido ...
Hace 4 días
1 comentario:
Vicente, recuerdo a tu padre perfectamente, tantas idas a la farmacia en mi niñez por Daimiel, una persona muy simpática y agradable, me ha gustado mucho leer ese poema tan entrañable que te dedicó por tu nacimiento.
Raquel
Publicar un comentario