martes, 26 de octubre de 2010

Hasta siempre, Paul


Ha muerto uno de los personajes más queridos por todos los españoles: el pulpo Paul, cuya fe inquebrantable en nuestra selección de fútbol la encumbró a lo más alto del panorama mundial.

Me gustaría ver ahora todas esas banderas españolas que durante muchas semanas han adornado los balcones de las casas, luciendo un crespón negro como duelo por esta pérdida; sin embargo ya han desaparecido todas las banderas de los balcones, las últimas lo hicieron poco antes del 12 de octubre (día de la fiesta nacional) porque una cosa es ser aficionado al fútbol y otra muy distinta ser “facha”.

Los españoles se avergüenzan de su bandera, y el pobre Paul no ve lucir desde el cielo de los pulpos un mar de crespones negros enviándole nuestro eterna amistad y agradecimiento. Cosas del lavado de cerebro que practican los políticos.

No hay comentarios: