Hoy en "El eco de Fisac" puedes leer...

domingo, 5 de noviembre de 2017

Aurora boreal

Luz del norte
que ilumina la noche más larga
del invierno.
Verde, azul y amarilla,
agitando su luz
y guiando nuestra vista
hacia ese inmenso cielo negro
que tapona con un “no”
nuestros deseos.

Cual fuegos de artificio
que juegan en silencio
con nosotros.
Son una falsa
esperanza de creer
que aún queda luz
en nuestro cielo,
que habrá un mañana
para estar juntos...

Mientras, la noche negra
es un pesado manto
que cierra nuestros ojos
vencidos por el sueño.

(Poesía: Vicente Fisac)

sábado, 4 de noviembre de 2017

De la mar el mero, y de Islandia el cordero

Dice un refrán que “de la mar, el mero; y de la tierra, el cordero”, dando a entender que ese pescado y esa carne son los mejores en su género; aunque para ser cierto el refrán debería cambiarse y dejarlo como en el título de este post: "De la mar el mero, y de Islandia el cordero". Ya hablaremos del mar hablaremos otro día, pero de la tierra hay que decir que en ningún otro lugar del planeta se encuentran corderos como en Islandia. Los corderos islandeses se pasan el verano pastando libremente en el campo en donde se alimentan principalmente de la vegetación silvestre y abundante que proporcionan aquellas tierras vírgenes, donder también se dan cita el agua y el aire más puro del planeta. Ese y no otro es el secreto del exquisito sabor de su carne.

Pero el cordero no sólo se toma estofado, o a la parrilla, etc., sino también en sopa. El “kjötsúpa” islandés (traducido literalmente significa “sopa de carne”) es una sopa de cordero con verduras que puede encontrarse en cualquier restaurante y que los islandeses toman en cualquier época del año aunque con mayor frecuencia en invierno.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Mi ciudad favorita: Tromsø

Todos solemos tener una ciudad favorita. En mi caso esta es Tromsø, un enclave maravilloso en el norte de Noruega, 350 kilómetros por encima del círculo polar ártico. Si no habéis tenido oportunidad de visitarla, simplemente echad un vistazo a cualquier video sobre la misma, aunque -claro está- nada es comparable a estar allí y disfrutar de la misma.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Camino del norte

Esa innata atracción  por el norte de Europa me lleva en esta ocasión a percibir la desolación del ser humano ante la naturaleza fría y adversa de aquellos parajes. Cada estación del año, cada accidente climatológico o geográfico es capaz de despertar unos sentimientos y la certeza de la levedad e insignificancia de nuestro ser.

Camino del norte,
rumbo fijo establecido,
al corazón de Noruega,
a descubrir...el sentido.

En la maleta, preguntas;
en la mochila, recuerdos;
en las botas mil deseos
para alcanzar mi destino.

En las manos sólo un libro
en blanco, para escribirlo,
para encontrarme a mí mismo
en este lugar aislado
que ha guiado mi camino.

(Poesía e imagen: Vicente Fisac)

miércoles, 1 de noviembre de 2017

En el día de los cementerios

En los cementerios de Noruega la gente no lleva flores que, depositadas sobre una lápida fría se secarán a las pocas horas, el viento las arrastrará, el jardinero las barrerá… si antes no ha pasado por allí algún desalmado para robar esas flores y llevarlas a la tumba de sus familiares ahorrándose así el dinero que costaron. En los cementerios de Noruega la gente planta las flores y estas crecen junto a la tumba, rodeada de verde eterno. Allí la gente acude a honrar la memoria de sus seres queridos cuyos restos yacen en un paraje más parecido a un jardín que a un cementerio. Allí se encuentran a disposición de los visitantes todos los utensilios necesarios para arreglar las plantas y que estas crezcan y se renueven día tras día: azadas, rastrillos, regaderas… todo a su alcance para facilitar el remozado de ese jardín que crece sobre los restos de los seres queridos. Después, cuando han terminado la faena, vuelven a dejar los utensilios en su sitio para que otros los utilicen. ¿Qué pasaría en España? Ni los rastrillos, ni las azadas, ni las regaderas… durarían una hora, porque nadie respeta a sus semajenates, porque no hay ni respeto ni educación.

Por eso, en este día de hoy, uno de noviembre, día de recordar a quienes nos precedieron en esta vida, vuelvo mi vista y mi recuerdo no hacia nuestros cementerios sino hacia los cementerios del norte de Europa en donde sus habitantes son… humanos.