Si tú quieres, aquí me tendrás cada día, con una reflexión
distinta, con un pensamiento diferente, con una nueva consideración... para
hacerte compañía.
Porque no quiero nada de ti, sólo estar disponible cada vez
que me necesites.
Porque no quiero darte consejos ni mucho menos instrucciones; antes al contrario, repetirte una y
mil veces que tú eres quien debe decidir por ti mismo en todas y cada una de
las ocasiones.
En este pequeño rincón de Internet, encontrarás cada día que
lo desees unas palabras inefables y un poco de compañía.





