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lunes, 1 de septiembre de 2014

La importancia de una cabecera


El nombre de un medio de comunicación, lo que comúnmente se conoce como “cabecera” tiene un enorme valor y de ello dan fe las enormes cantidades que algunas veces se han pagado por el “traspaso” de dicha marca a otro propietario.

El valor de una cabecera depende de varios factores, uno de los más importantes, su audiencia; pero también hay que considerar su grado de implantación, su imagen pública, los valores asociados a la misma, su grado de recuerdo, etc.

Conseguir el éxito de un medio de comunicación es tarea harto difícil y, al igual que sucede con cada marca de cualquier producto, todo lo que hace, todo lo que transmite, a lo largo del tiempo, va quedando grabado en la misma logrando que un simple vistazo a dicha marca traiga de manera instantánea a la mente de quien la ven todos esos valores (positivos y negativos) asociados a ella.

En el caso que nos ocupa, el presente blog titulado “Palabras inefables”, es indudable que su cabecera ha logrado una estimable notoriedad e incluso ha logrado que su autor, Vicente Fisac, sea conocido también como “Palabras inefables” o de una forma más simplificada, como el “Inefable”.

El presente blog nació el 3 de agosto de 2008 y, hasta el día de hoy, se han publicado en el mismo un total de 1.593 escritos de lo más inefable, abarcando comentarios y opiniones sobre la actualidad o sobre otra cualquier cosa, mostrando siempre una forma diferente de ver el mundo, pero una forma carente de dogmas puesto que dicho blog fue subtitulado con una frase pronunciada por Angela Channing en la famosa y antigua serie de Televisión “Falcon Crest” cuando dijo: “La verdad sólo es un punto de vista”.

En este tiempo, y a tenor de las estadísticas que facilita Google, ha recibido 178.407 visitas, la mayor parte de ellas de España (36%), seguida por México (14%) y, a continuación, Estados Unidos, Argentina, Alemania, Colombia, Chile, Perú, etc.

Los lectores también han contribuido con un total de 1.678 comentarios, y esperamos que en lo sucesivo, sigan colaborando de igual forma puesto que este medio de comunicación es de todos aquellos que quieran disfrutarlo.

Después de un pequeño paréntesis por vacaciones estivales, y de algunas dudas en cuanto a seguir con este medio de comunicación o continuar mi trayectoria en otro, he recordado lo valiosa que es una cabecera y en consecuencia no quiero que “Palabras inefables” caiga tan pronto en el olvido, así que he decidido proseguir aquí con mis escritos... inefables.

Espero que vosotros continuéis disfrutándola tanto como yo.

martes, 19 de agosto de 2014

Bye, bye, Inefable

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino… 
Como ya he anticipado en mi anterior post, esta es la despedida del blog “Palabras inefables” (aunque seguirá aquí para que puedas seguir consultando sus escritos) y quiero hacer esta despedida con la banda sonora de mi músico preferido: Miguel Ríos.
La letra de la canción de su despedida no puede ser más apropiada para esta ocasión. 
Fijáos; si cambiáis sus referencias a “cantar” (que es lo que ha hecho él toda su vida) por “escribir” (que es lo que he hecho yo durante toda mi vida), la letra encaja como un guante para mi despedida:

Tengo anotado en un antiguo diario
no envejecer nunca en el escenario;
amiga tercera edad,
llegó la hora de la verdad.

Dejo las giras, dejo los vicios,
tantos placeres y sacrificios,
voy a dejar de saltar
porque me voy a jubilar.

Aún tengo megas en mi memoria
para otros quince minutos de gloria.
Comienza la cuenta atrás
para que canten los demás.

Después de triunfos, fracasos y luchas
quiero seguir cantando en la ducha.
Veré con gran emoción
mi vida por el retrovisor

El rock and roll de la despedida
por un momento anestesia la herida,
pero no quiero llorar
tan solo quiero celebrar

Dejarlo a tiempo es una gran victoria;
quiero aprender a vivir otra historia.

Gracias por un tiempo cañón,
os llevo en mi corazón.

Bye, bye, Ríos… Bye bye, Inefable

PD.- Y sin embargo, tal como el cantante Miguel Ríos, y tal como el río Guadiana, ningún adiós es definitivo y he seguido publicando cosas en este blog, y lo seguiré haciendo mientras esté vivo.


Todos los libros de Vicente Fisac los puedes encontrar en Amazon, tanto en edición digital como en edición impresa. Puedes echar un vistazo a esta original biblioteca en este enlace: https://amzn.to/3sOO1Yq

lunes, 18 de agosto de 2014

Cosas que siempre quise contarte

He disfrutado con la lectura del libro “Cosas que siempre quise contarte”, de Miguel Ríos. El que ha sido –y seguirá siendo- “rey del rock español” nos ofrece en este libro una peculiar biografía en la que refleja lo bueno y lo malo de su vida, pero siempre envuelto en el buen humor, la tolerancia, el optimismo y el agradecimiento. Es curioso esto último, porque no creo que haya otro cantante de éxito que haya dado las gracias de forma tan constante y permanente a su público. Yo he asistido a varios de sus multitudinarios conciertos y doy fe de ello. Igualmente he visionado muchos de los videos de sus actuaciones y entrevistas, comprobando su eterno agradecimiento a sus fans y a la vida. Por eso recomiendo este libro, sobre todo si –como dice él en su epílogo- “quieres saber cómo es el cantante al que alguna vez elegiste como banda sonora de tu vida”.

Yo también, bajo el pseudónimo de “Palabras inefables” (o también conocido de forma más sucinta como “Inefable” o “El inefable”), he traído a la luz a través de este blog “”Palabras inefables” mis pensamientos para que de alguna forma pudiesen hacer pensar o hacer sonreír a quienes los leyesen.

Pero todo pasa en esta vida y este blog debe decir adiós. Por eso le pongo la banda sonora de Miguel Ríos, de toda su amplísima discografía, para que os acompañe en la despedida. Pero no es un adiós para siempre, porque todo lo escrito a lo largo de estos años, todo lo compartido, sigue presente aquí para quien quiera consultarlo.

Además, una amplia selección de estos escritos ha quedado recogida en el libro "Palabras inefables"  y junto a ello, una amplia colección de libros abarcando los más diversos géneros (novela, comunicación, medicina, historia, ensayo, teatro, poesía...) que puede consultarse fácilmente acudiendo a la "Biblioteca Fisac" existiendo de cada obra una edición digital y otra impresa.

Son las cosas que siempre quise contarte, que siempre quise compartir contigo, y que aquí aguardan tu visita.

domingo, 17 de agosto de 2014

Nace el blog "El club de los poetas vivos"

El autor de este blog y de una amplia bibliografía (ver el catálogo de la "Biblioteca Fisac" que puedes descargarte gratis) ha inaugurado un nuevo blog al que ha titulado “El club de los poetas vivos” para todos aquellos que sepan escuchar... el lenguaje del alma.

Os invito a visitarlo y a contactar conmigo o enviarme, si queréis, vuestras poesías o aquellos poemas de otros que sean vuestros favoritos:

viernes, 15 de agosto de 2014

Cosas que no entiendo del fútbol

Si llevamos cuatro décadas de democracia ¿por qué nos ponemos tan contentos cuando pitan a favor de nuestro equipo un “golpe franco”?

¿Por qué cuando el balón le da en el brazo a un jugador todos los aficionados del equipo rival gritan “¡mano!”?

¿Por qué los jugadores de fútbol se pasan todo el partido escupiendo? ¿Por qué en otros deportes que también se practican al aire libre y exigen correr (rugby, tenis, atletismo...) no vemos a nadie escupir?

¿Por qué los cámaras y realizadores de televisión enfocan siempre a los jugadores en plena faena de escupir? ¿No pueden enfocarles antes o después de tan desagradable acto?

¿Por qué no puedes llamar “mono” a un futbolista negro y sí le puedes llamar eso y todo lo que se te antoje a uno blanco?

¿Por qué a los árbitros los llaman “trencillas” si no llevan trenzas?

¿Por qué prohíben la venta de bebidas alcohólicas dentro de los estadios pero dejan entrar a los espectadores que se han emborrachado previamente en los bares de las afueras del estadio?

¿Por qué no dejan entrar banderas con palo rígido de madera pero sí dejan entrar paraguas, bastones, muletas, etc.?

¿Por qué los “minutos de silencio” no duran nunca un minuto?

¿Por qué los árbitros enseñan más tarjetas por protestar que por dar patadas al contrario?

¿Por qué cada vez que tu equipo mete un gol te levantas del asiento y en cambio te quedas sentado cuando el que marca es el equipo contrario?