miércoles, 5 de junio de 2013

El mayor héroe mundial fue español

Los nombres del comandante interplanetario Diego Valor y su inseparable amigo Miguel Portolés, de sus bellas acompañantes Beatriz y Kira, del malísimo Mekong, etc., traen a la mente de muchos adultos españoles los años de infancia y juventud en que disfrutaron e hicieron volar su imaginación con las aventuras de estos héroes interplanetarios. Si estas historietas, en vez de estar realizadas por autores españoles hubieran provenido de la factoría Marvel o cualquier otra norteamericana, hoy día estoy seguro que George Lucas, Steven Spielberg y cualquier otro cineasta de éxito habría llevado sus aventuras al cine y habrían conseguido más popularidad que la saga de la “Guerra de las Galaxias” o cualquier otra aventura cinematográfica de ciencia-ficción. Pero aquellas aventuras eran españolas, realizadas por españoles y de héroes españoles, por eso no alcanzaron el éxito fuera de nuestras fronteras (sobre todo teniendo en cuenta la situación española en el contexto internacional en la época en que se hicieron estas aventuras: la década de los 50).

Las aventuras de Diego Valor nacieron como un serial radiofónico a finales de 1953 y mantuvieron una notable audiencia juvenil durante cuatro años, llegando incluso a representarse alguna de sus aventuras como obra de teatro. Yo mismo presencié una de esas representaciones en un teatro de Madrid, al igual que seguí sus aventuras por la radio y compré semanalmente sus tebeos. En aquella época no existía la televisión y por lo tanto la radio ponía el argumento, las voces y los efectos de sonido, mientras que los radio-oyentes ponían su imaginación para transformar todo aquello en imágenes. El resultado no podía ser más extraordinario: unas aventuras trepidantes, llenas de acción y emoción, en unos escenarios imaginarios excepcionales.

Este éxito radiofónico impulsó su traslado al papel a través de unos comics (utilicemos mejor la palabra española para referirnos a los mismos: tebeos) que gozaron igualmente de gran éxito. Las primeras aventuras impresas se editaron en 1954 (124 tebeos) y en 1957 se editaron unas nuevas aventuras, de diseño remozado (44 tebeos).

Pero ¿quién era Diego Valor? (continuará...)

martes, 4 de junio de 2013

Lo que esconde el adiós de Falcao

No es fácil de entender el adiós de Falcao al Atleti, sobre todo para irse a un equipo francés recién ascendido a primera división y que no jugará ningún torneo europeo. No es fácil de entender que sólo el dinero le mueva cuando en realidad ya estaba ganando mucho en el Atleti y hubiera podido irse a otro equipo de prestigio ganando más aún (aunque no tanto como en el Mónaco). No es fácil de entender que se marche cuando él estaba tan contento en el Atleti como así lo demostró a diario, en el campo, en los entrenamientos, en su vida diaria. Su adiós nos mostró a un jugador que se iba pero que en su corazón deseaba quedarse y esa despedida le causaba una gran pena (por mucho que las penas con millones de euros sean menos penas)... no es fácil de entender.

Por eso, para descubrir qué había debajo de todo esto me dediqué a investigar, a “leer entre líneas” todo lo que se había publicado al respecto. Y es así como llegué a entender las verdaderas razones de su marcha, esas que no se han dicho por una de estas dos razones: porque no es “políticamente correcto” o porque “no le dejan decirlo”.

Esta es mi versión de los hechos:

Falcao estaba triunfando en el Oporto cuando un equipo español y de prestigio, reciente ganador de la Europa Ligue y de la Supercopa de Europa, el Atleti, le hizo una oferta mejorando además notablemente su salario. Dijo que sí sin dudarlo: le atraía jugar en un equipo importante que gana títulos y en un país con su mismo idioma. Pero el precio que puso el Oporto eran 40 millones y el Atleti no tenía ese dinero. Solución: buscar a alguien que le diese ese dinero. Ese alguien fue un grupo de inversores que puso la pasta a cambio de quedarse con los derechos del jugador. Falcao dio su consentimiento sin ser plenamente consciente de lo que eso significaba: pasaba a convertirse en un valor de cotización bursátil, no en un jugador de fútbol. Esos inversores lo habían comprado para que se revalorizase en el Atleti y poco después venderlo por más dinero; más del que normalmente se gana en Bolsa.

Falcao se integró en el Atleti desde el primer momento. Era la estrella y lo demostraba con goles y juego, pero era también uno más del equipo que bajaba a defender cuando hacía falta, que pasaba siempre el balón al compañero mejor situado, que animaba a los demás, que jamás tuvo un gesto feo hacia nadie. Baste decir, por ejemplo, que cuando acababan los entrenamientos, él se quedaba más tiempo a solas para ensayar saques de falta.

El final del primer año en el Atleti se tradujo en una importante revalorización “bursátil” de esta “mercancía”: una Europa Ligue, una Supercopa de Europa, máximo goleador de la Europa Ligue y tercer máximo goleador de la Liga española (sólo por detrás de los extraterrestres Messi y Cristiano). El grupo inversor quiso hacer caja y vender su producto. El Atleti presionó para que aguantasen un año más puesto que lo necesitaban para clasificarse para la Champions al año siguiente (esa clasificación supone unos ingresos suculentos para cualquier club). El grupo inversor aceptó a regañadientes, sobre todo porque el jugador quería seguir en el Atleti.

Pero acabó ese segundo año y ese grupo inversor ya se había movido y tenía un comprador que pagaba 60 millones de euros, es decir, un 50% de revalorización en tan solo dos años. ¿Qué acciones de la Bolsa dan ese beneficio? El grupo inversor les recalcó que ellos eran los “propietarios” del “producto” y que ya no querían esperar más para venderlo y obtener su beneficio.

El Atleti nada podía hacer porque los otros eran los propietarios y el club no tenía dinero para dar a ese grupo el beneficio que iban a conseguir con la venta. Falcao no podía hacer nada, había aceptado con su firma ser una mercancía que aquél grupo podía manejar a su antojo. Quizás la resistencia de Falcao se tradujo en que el Mónaco aceptase pagarle un sueldo estratosférico (14 millones de euros NETOS al año!!!).

Por eso Falcao se va del Atleti, forrao de pasta pero con pena, porque esos 14 millones de euros netos al año no pueden compensar la vida agradable en Madrid, el apoyo del entrenador y de toda la plantilla, el cariño de la afición, los títulos que puede que siga ganando el Atleti, el escaparate europeo que hubiera supuesto jugar la Champions con el Atleti y que ahora sólo podrá ver por el televisor porque el Mónaco es un equipo de segunda fila.

Esta es la verdad. Aceptó y firmó ser una mercancía en manos de unos inversores y ha tenido que aceptar las consecuencias. Vivirá forrao de pasta pero con tristeza en su corazón. Ojalá estas cosas se dijesen a las claras para que otros no cometiesen el mismo error a la hora de firmar, aunque me temo que no se dirán porque los especuladores son la especie dominante del planeta.

lunes, 3 de junio de 2013

El volcán de Daimiel (cont...)

El pasado 29 mayo 2013 publiqué en este blog la información y reportaje fotográfico relativo a un hecho muy poco conocido: la existencia de un volcán en la ciudad de Daimiel (Ciudad Real). Gracias a los comentarios recibidos ahora puedo ampliar algo más de información al respecto:

En primer lugar, decir que aquellos que estén interesados en conocer más sobre este volcán pueden leer el libro de las “II Jornadas de Historia de Daimiel” en donde hay un capítulo dedicado a los volcanes de esta ciudad. En concreto, David Cejudo nos comenta que “el primer capitulo va dedicado al complejo volcánico de Las Tiñosas (2 conos volcánicos y laguna de origen volcánico)”.

En cuanto a su historia reciente, Juanjo Sánchez Camacho nos comenta que: “lo compró un señor de Tudela (Navarra) que también es el dueño de la finca La Nava, y él supo explotarlo y sacar camiones de puzolana, material que se utiliza para el cemento”. Lamenta, como muchos de nosotros, que no se haya sabido valorar la importancia que dicho accidente geográfico tiene como patrimonio de la ciudad y añade que a pocos metros de este volcán existe otro cráter más pequeño en unos terrenos que pertenecen a unas monjas de Daimiel.

Precisamente, con relación a este último dato, publico esta imagen aérea de Google Earth, en la que se pueden ver marcados con el nº 1 el volcán principal de Las Tiñosas y con el nº 2 los restos del cono secundario que se encuentran en los terrenos próximos al mismo y que son propiedad de las monjas. En la fotografía superior con más detalle, y en la inferior, a más distancia para que pueda apreciarse dónde está el desvío de la carretera CM-4114 para llegar hasta ellos.

Con relación a la degradación de este volcán, son muchos los testigos que recuerdan haber visto salir camiones cargados de material e incluso algunos nos especifican que los mismos iban con dirección a Toledo, e incluso Paki Nokakedoki, con relación a los cambios del paisaje experimentados durante los últimos años, añade que también recuerda ver cómo “desaparecía el río Morilla” en las inmediaciones de este volcán.

Juan Antonio Vaquera-Durán aporta algunas consideraciones a tener en cuenta sobre esta zona, denominada Mancha húmeda, y es que aquí “nos encontramos con un tipo de lagunas que aprovechan los cráteres de estos antiguos volcanes”, tal cual sería la laguna de La Nava. Por otra parte, y como dato curioso, nos revela que “en el Molino de Molemocho (exposición) se conserva una roca volcánica hallada en las inmediaciones del Parque Nacional, cedida por D. Jesualdo Sánchez Bustos, y que en la Edad del bronce fue utilizada para la molienda”.

De todos es sabido que la zona denominada “Campo de Calatrava” es rica en volcanes, aunque eso sí, todos apagados y fuertemente erosionados puesto que su actividad geológica tuvo lugar a finales del pleistoceno y principios de la era cuaternaria, es decir, en torno a unos tres millones de años. Lo que muchos desconocían (incluso muchos daimieleños) es que en Daimiel hubiese un volcán. Para terminar este post y como dato curioso, cito –por qué no- lo que nos cuenta Chelo García-Muñoz como recuerdo de su infancia: “cogíamos una especie de barrillo, que lo llamábamos GREDA y se llevaba todas las manchas por delante”.

En fin, lamento no poder nombrar a todos los que se han interesado y/o comentado mi anterior post, pero a todos ellos sin excepción les doy mi más volcánicas gracias.


"Diccionario Daimieleño - Español", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa:

domingo, 2 de junio de 2013

Con queso, pan y vino

Con queso, pan y vino, se hace mejor el camino. Por eso os recomiendo esta “estación de servicio” para que os podáis aprovisionar de combustible.

sábado, 1 de junio de 2013

Daimiel en primavera

Esta vez, para que reposéis la vista y el alma, os dejo esta imagen de Daimiel un día de primavera. El cielo estaba nublado y por eso la tierra encendió miles de lucecitas rojas para iluminar el paisaje.