viernes, 8 de marzo de 2013

Ese afrodescendiente... negro


Entre las muchas estupideces que cometió (él también, al igual que todos los seres humanos) durante su vida el difunto presidente de Venezuela, Hugo Chávez, me ha llamado la atención conocer que sustituyó la palabra “negro” utilizada para referirse a las personas cuya piel es de este color, por la palabra “afrodescendiente”. Parece ser que en su opinión (y en la de muchos ciudadanos españoles, también) la palabra “negro” es un insulto, algo que no comparto en absoluto, puesto que simplemente es el nombre de un color.

En realidad, cuando uno pretende señalar a otra persona algo (o alguien) que está mezclado con otros muchas cosas (o personas) lo que hace es buscar algún signo diferenciador de su entorno, de tal forma que nuestro interlocutor pueda visualmente localizarlo.´

Veamos un ejemplo:
Me he levantado durante el descanso en un partido de fútbol y me encuentro a un amigo. “¿Dónde estás sentado?”, me pregunta. Y entonces yo le señalo hacia una zona amplia del lateral, en la que se sientan 10.000 personas y le digo: “Allí, en la cuarta fila, detrás del negro” (suponiendo que, efectivamente hubiese allí sentada una persona de ese color de piel, para que sea ilustrativo este ejemplo). Entonces el amigo localiza fácilmente a esa persona y al asiento vacío que hay detrás, que es el mío.

Pero ¿qué pasaría si le respondo “Allí, en la cuarta fila, detrás del afrodescendiente”? Pues que me miraría como a un bicho raro y no sería capaz de localizar el sitio.

Si en una manifestación española, vemos una persona cuyo color de piel es negro, podemos decir –sin que eso sea un insulto- “mira ese negro”. En cambio, si la manifestación es en un país africano, no podríamos decir eso, sino más bien “mira ese blanco”. Es decir, nos llama la atención y así lo destacamos, todo aquello que se diferencia de alguna manera de su entorno.

Expresiones como estas las decimos todos los días:
El del bigote
El pelirrojo
El chino
El de la gorra
El del jersey rojo
El bajito
El negro

Nada de lo anterior es un insulto, sino simplemente la forma de identificar a alguien que está mezclado en un entorno poblado.

Foto.- En la imagen, “ese del pájaro en la cabeza”. ¿No sabes cuál te digo? Sí, hombre, ese que lleva una camiseta afrodescendiente.

2 comentarios:

Ana dijo...

Quién?? El de la visera ladeada o el de las gafas psicodélicas...

Palabras Inefables dijo...

La verdad es que entre tanto pájaro es difícil distinguir.