Se ha ido Vicente Ferrer y ha dejado a la gente de bien y a los que intentamos serlo, un poco huérfanos. El nos recordó con su vida y con su ejemplo que la verdadera solidaridad no está en la limosna, sino en ayudar a quien lo necesita a que sepa valerse por sí mismo. Pero nos deja su obra y un ejemplo a seguir. ¿Cómo sería el mundo si todos fuésemos así?
Motivación en la empresa: Un gigante con pies de barro
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*Todos sabemos que la motivación es una poderosa herramienta, que los
empleados motivados trabajan más y consiguen mejores resultados. Y por eso
no es de...
Hace 1 semana
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