Se ha ido Vicente Ferrer y ha dejado a la gente de bien y a los que intentamos serlo, un poco huérfanos. El nos recordó con su vida y con su ejemplo que la verdadera solidaridad no está en la limosna, sino en ayudar a quien lo necesita a que sepa valerse por sí mismo. Pero nos deja su obra y un ejemplo a seguir. ¿Cómo sería el mundo si todos fuésemos así?
El día que las residencias de ancianos quemaron la pista de baile
-
*(AZprensa)* Hace años cayó en mis manos un estudio científico realizado
con personas de la tercera edad que demostraba de forma empírica cómo su
salud me...
Hace 4 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario