Se ha ido Vicente Ferrer y ha dejado a la gente de bien y a los que intentamos serlo, un poco huérfanos. El nos recordó con su vida y con su ejemplo que la verdadera solidaridad no está en la limosna, sino en ayudar a quien lo necesita a que sepa valerse por sí mismo. Pero nos deja su obra y un ejemplo a seguir. ¿Cómo sería el mundo si todos fuésemos así?
«Ahora es mi turno»: el discurso con el que Haakon VIII se convirtió en rey
de Noruega
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*Horas después de la muerte de Harald V, su hijo se sentó frente a una
fotografía del rey fallecido y habló a la nación. No habló como monarca que
llega,...
Hace 13 horas
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