Se ha ido Vicente Ferrer y ha dejado a la gente de bien y a los que intentamos serlo, un poco huérfanos. El nos recordó con su vida y con su ejemplo que la verdadera solidaridad no está en la limosna, sino en ayudar a quien lo necesita a que sepa valerse por sí mismo. Pero nos deja su obra y un ejemplo a seguir. ¿Cómo sería el mundo si todos fuésemos así?
El triunfo del ladrillo legal: El absurdo de la publicidad en revistas
médicas
-
*Cualquier persona ajena al sector sanitario que, por puro azar o
curiosidad, se ponga a hojear una revista médica de esas dirigidas
exclusivamente a pro...
Hace 3 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario