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miércoles, 30 de marzo de 2016

La irresistible atracción de los medios de comunicación

No lo he dicho yo pero estoy de acuerdo: dirigir un periódico crea adicción. Y yo he tenido la suerte de dirigir diversos medios de comunicación a lo largo de mi trayectoria profesional. El primero, y del que más grato recuerdo tengo, fue el diario digital “AZprensa”, un caso único e irrepetible en la historia del periodismo. Se trataba de un diario de información general sanitaria editado por un laboratorio farmacéutico, con la particularidad de que daba noticias de todos los laboratorios y de todo aquello que tuviera interés en el sector sanitario, no sólo de lo relacionado con el laboratorio editor. Esto le dio credibilidad y difusión, llegando a situarse como el segundo diario digital sanitario más leído de España, sólo por detrás de “Diario Médico”. A él dediqué muchas horas, mucha imaginación y mucho esfuerzo, pero debo reconocer que más que trabajo fue una fuente constante de satisfacción; porque además contaba con la confianza y el respaldo del presidente de la compañía y me dejaba total libertad para publicar lo que quisiese y como quisiese; y este proyecto duró más de seis años. Jamás ningún otro laboratorio ha hecho algo semejante; los pocos que alguna vez han editado una revista de empresa (que no diario, que viene de edición diaria) se centraban en ensalzarse a sí mismos y a sus productos. En “AZprensa”, por el contrario, se daba información periodística, fuese del propio laboratorio editor (lógicamente también se incluían sus noticias) o de cualquier otro laboratorio o institución pública o privada, o lideres de opinión, o simplemente cualquier acontecimiento noticiable que fuese de interés para el lector. Después de dejar la compañía, no fueron capaces de mantenerlo vivo y un año después murió. Ahora, yo he vuelto a publicar con aquella misma cabecera, noticias e informaciones con aquél mismo espíritu más agrandado aún, porque ahora no tengo que ser políticamente correcto como entonces, ya que estoy jubilado y esto lo hago por puro entretenimiento. Si quieres comprobarlo, sólo tienes que echar un vistazo a “AZprensa” (poniéndolo así en Google ya te dirigen a él) y leer la forma en que se cuentan las noticias.

El segundo proyecto editorial fue la revista mensual “Información al Día”, una revista impresa que se hizo llegar durante siete años a empleados, clientes, amigos, colaboradores, periodistas, etc. En ella, con formato similar al de cualquier periódico pero impresa a todo color, se incluían noticias de la compañía, de sus productos y de las áreas terapéuticas en que desarrollaba su actividad; pero dicha información se exponía de la forma más imparcial posible, realmente tal como se transmitía a los medios de comunicación en las notas de prensa que regularmente se les enviaban.

El tercer proyecto fue el diario digital “Médicos y pacientes”, creado también a partir de cero. Sin embargo en esta ocasión debía centrarme no en lo que yo considerase de interés para el lector (exigencias de trabajar para otros) sino en lo que fuese de interés para la corporación para la que trabajaba (la Organización Médica Colegial). Hoy día sigue existiendo, aunque siguen sin entender lo que es un titular (algo que debe captar la atención del lector para incitarlo a leer) y cometen la aberración de convertir sus titulares en “resúmenes de la noticia”, de tal forma que si lo lees ya no te entran ganas de seguir leyendo la noticia.

Ahora, pues, sigo disfrutando y haciendo disfrutar a mis lectores, con el más claro ejemplo de periodismo personal e independiente: el espacio informativo digital "AZprensa".

lunes, 28 de marzo de 2016

¿Quién me sigue desde Noruega?

Gracias a las herramientas de Google puedo saber cuántas personas acceden a mis blogs, e incluso desde qué país lo hacen, aunque no me permite saber quiénes son esos lectores.

En el caso de mi blog “AZprensa”, que es un claro ejemplo de periodismo personal e independiente, centrado en informaciones sobre la salud, la medicina, la farmacia y los laboratorios, este mapamundi (ver imagen) refleja los países en donde tengo mayor número de lectores. Como puede apreciarse, el mayor número de lectores (color verde intenso) corresponde a España, y casi a su mismo nivel México, lo cual es lógico porque dicho blog está escrito en español. También se aprecia un color verde de intensidad media en el resto de países de Latino América y de Estados Unidos, países donde el español es el principal idioma o el segundo más importante tras el inglés.

Pero lo que me ha sorprendido es ver cómo Noruega aparece como uno de los países donde mayor número de lectores tengo, casi al mismo nivel que España y México. ¿Entienden y le interesa a muchos noruegos lo que escribo a diario en “AZprensa” o simplemente un reducido número de noruegos se pasan todo el día enganchados a mi blog haciendo que así el número de visitas desde ese país alcance cotas tan elevadas? ¿Saben esos noruegos que Noruega es el país al que pertenece mi corazón?

Cualquiera que sea la razón, la verdad es que me gustaría saberlo, aunque me temo que la única oportunidad que tengo para saberlo es que alguno de esos lectores me escriba un e-mail y me cuente personalmente sus razones.

Si tú eres uno de esos lectores que siguen “AZprensa” desde Noruega, escríbeme a esta dirección (eloytoday@yahoo.es) te estaré profundamente agradecido. Mange takk!

sábado, 26 de marzo de 2016

Convocado a: agradecimientos

Si hay algo en lo que se empeñan las empresas y siempre se muestran reticentes sus responsables de Comunicación, aunque al final tengan que claudicar, es a convocar ruedas de prensa para presentar un libro. De siempre han dicho los periodistas que si quieren una reseña del libro, mejor que hacerles perder tiempo desplazándose hasta el lugar de la rueda de prensa, es enviarles el libro y ya se encargarán ellos –si les resulta interesante- de sacar la correspondiente reseña.

A lo que vamos. No tuve más remedio que convocar una rueda de prensa para presentar un libro sobre historia de la urología en España. Como se ve, el interés de una obra de este tipo es mínimo salvo para los pocos urólogos a los que les guste conocer más sobre la historia de su especialidad. Traté de hacer una convocatoria destacando algunos aspectos curiosos de la historia, dignos de entrar en el anecdotario popular, y así picar la curiosidad de los periodistas. También hablé con el autor y le dije que centrase su presentación del libro es dichos aspectos que eran los únicos mínimamente noticiables. Afortunadamente, la sala estaba bastante concurrida (familiares y amigos del autor) y apenas se notaba que sólo había dos periodistas.

¿Cómo fue la presentación? Pues ni caso de las recomendaciones que le había dado al autor. Él fue a lo suyo, que no era otra cosa que agradecer a todos los que le habían ayudado a escribir el libro. Para colmo, habían sido muchos, así que la media hora de presentación no fue otra cosa que “gracias a...” y “gracias a...” y “gracias a...”, sí, así durante media hora, para terminar diciendo: y ahora nos van a servir un cóctel.

Por lo visto en el mundo de la industria farmacéutica, en donde tantas presentaciones de libros se hacen, sigue siendo una constante eso de extenderse en agradecimientos quitando tiempo a los aspectos del libro que verdaderamente pueden interesar. Sin embargo nunca había visto (ni he visto después) una rueda de prensa en la que sólo se hablase de agradecimientos. Realmente hubiera tenido que poner en la convocatoria: “Se convoca a una letanía de agradecimientos”.

jueves, 24 de marzo de 2016

El éxito del sobrero

Muchas veces se ha visto en las corridas de toros cómo hay que devolver a los corrales a un toro que no embestía o estaba cojo, siendo sustituido por el sobrero (el toro de reserva) y este último resultaba ser un excelente toro que propiciaba una faena memorable. Algo así me sucedió cuando organicé una rueda de prensa para presentar el primer estudio que se hizo sobre la situación de la urología en España.

Ese estudio había sido realizado por la Asociación Española de Urología y pagado, claro está, por un laboratorios farmacéutico, en este caso AstraZéneca. Organicé la rueda de prensa para su presentación en un hotel céntrico (como siempre, para facilitar la asistencia de los periodistas) y teníamos pensado que hiciese la presentación un eminente urólogo. Sin embargo este no pudo asistir y ocupó su puesto el Dr. Antonio Allona, del Hospital Ramón y Cajal y secretario de dicha Asociación. Es decir, a última hora, y ya fuera de cartel, tuvimos que echar mano no de la figura anunciada sino de un sustituto.

Pero para sorpresa agradable de todos, lo que en principio parecía un contratiempo se convirtió a la hora de la verdad en una gran ventaja: el Dr. Allona era un gran comunicador que se ganó de inmediato el interés de la audiencia. En consecuencia, los periodistas se dieron cuenta que hablaban el mismo lenguaje, entendieron todo perfectamente, y como consecuencia publicaron amplios reportajes en sus respectivos medios de comunicación. Eso nos demostró que el mejor ponente para una rueda de prensa no es el que más sabe o el que más prestigio tiene, sino aquél que mejor comunica y mejor sabe conectar con los periodistas.

martes, 22 de marzo de 2016

El premio de un negro

Aunque no hayan sido reconocido (ni lo serán nunca) los negros han sido galardonados con premios en multitud de ocasiones. Nos referimos a los que escriben algo que luego va firmado por otro. En el argot popular se llama “negros” a todos los que escriben libros, discursos, artículos, etc. que luego van firmados por otra persona para la cual trabajan o con la que colaboran de manera puntual. El famoso que no hace otra cosa que firmar, es quien se lleva los aplausos y honores, y el negro tan solo se lleva un dinero o un salario por su trabajo. Dicho esto, lo reconoceré: yo también fui negro.

Durante mi última etapa en la Organización Médica Colegial (OMC) me tocó trabajar como negro, escribiendo discursos y artículos que luego firmaba el presidente. En una ocasión, uno de estos artículos, titulado “¿Y quién cura al médico?”, publicado en el diario “ABC”, fue galardonado con un accésit en el “Premio Reflexiones a la Opinión Sanitaria”. Como era de esperar, los honores y aplausos fueron para el presidente que firmó dicho artículo, no para su autor real; sin embargo, lo más triste del caso es que aquél negro ni siquiera recibió unas palabras de agradecimiento por parte del presidente galardonado.